El hombre que salvó al Castillo de San Felipe de la ruina

Quien mira el imponente Castillo San Felipe de Barajas no imagina que a finales del siglo XIX estuvo a punto de ser destruido por manos inconscientes, que lo usaban como una cantera para extraer piedras y arcilla, y construir nuevas edificaciones. Muchos tampoco saben que en el siglo XX existió un restaurador empírico que dedicó 38 años de su vida a recuperar este valioso monumento de las ruinas.

Carlos Crismatt Esquivia se apasionó con devolver la belleza a esta invaluable obra.

Crismatt y su memorable obra

Carlos Modesto Crismatt Esquivia nació el 24 de febrero de 1889 en la calle Tumbamuertos del barrio de San Diego, hijo de cartageneros. Apenas pudo estudiar hasta los 11 años, tanto por su delicada salud, debido a que sufría de asma, como por los efectos de la Guerra Civil. Fue un autodidacta que se dedicó a asimilar el conocimiento universal de su época y en especial de los temas que lo apasionaban, lo que lo hizo destacarse entre los jóvenes de su generación.

Antes de emprender su maratónica labor para restaurar el Castillo San Felipe, Carlos tuvo otros empleos con funciones muy alejadas de la que realmente le daría reconocimiento. Comenzó su experiencia laboral como aprendiz en la imprenta de Domingo De La Espriella, con su hermano Armando, quien después tuvo su imprenta propia.

Años más tarde se vinculó a la Aduana de Cartagena, pero debido al asma que padecía, debió viajar en 1919 a Panamá, donde vivía su hermano mayor, para someterse a un tratamiento médico. “A su regreso a Cartagena, en 1920, fundó la primera empresa de transporte público urbano con buses de la marca Dodge, que les financió don José Vicente Mogollón, el agente de esa fábrica en Cartagena y su amigo de infancia de San Diego”, afirma su nieto, Crismatt Mouthon.

Ocho años más tarde, empezó a liderar la recuperación de las ruinas del Castillo San Felipe con la Sociedad de Mejoras Públicas de Cartagena, entonces delegada por el Gobierno Nacional para custodiar, administrar y restaurar el monumento. “Para él no había fines de semana ni días feriados en su trabajo, así que siempre estaba disponible para cualquier eventualidad. Y es que no solamente estaba al frente de la restauración del Castillo San Felipe de Barajas, sino de todos los monumentos a cargo de la Sociedad de Mejoras Públicas de Cartagena… Una actividad tan intensa no dejaba mucho tiempo y espacio para el descanso y la vida familiar, cosas que, sin embargo, supo equilibrar”, explica Crismatt Mouthon.

Para iniciar los trabajos de restauración, y mientras se conseguía el número de obreros necesarios,  propuso y consiguió el permiso para que los presos de la Cárcel de San Diego -en la que entonces recluían a hombres-, próximos a cumplir sus penas, trabajaran con el pago de sus salarios correspondientes.

Crismatt y sus hombres tuvieron que limpiar el lote, que estaba lleno de maleza. Para ello destroncaron unos dos mil árboles, y también se realizaron labores de albañilería. Construyeron con dificultad las vías de acceso y las rampas de subida al Castillo, lo mismo que los caños de desagüe y las instalaciones eléctricas. En sus informes, explicaba que era difícil llevar el agua por las restricciones horarias desde el vecino parque Joaquín F. Vélez, así como transportar la piedra que se empleaba, conseguida a golpes de cincel a 100 y 200 metros de distancia.
Al cabo de 38 años, Crismatt renunció a su cargo en la Sociedad de Mejoras Públicas por afecciones cardíacas. Se marchó en 1966, dejando el Castillo como lo conocemos.

Más del hombre

Su nieto considera que su pasión, vocación empresarial y espíritu creativo, lo llevaron a liderar ese importante proceso por casi cuatro décadas (desde 1928 hasta 1966) con conocimientos empíricos. “Así fue con su casa de Torices, que gracias a la topografía del terreno pudo organizarla en dos niveles, con una cantidad de detalles que le hacían parecer como un curtido arquitecto. Era un hombre curioso y metódico, un investigador empírico.

En su casa tenía un pequeño cuarto estudio que era su oficina, con una mesa de dibujo y otra para su vieja máquina de escribir. Allí leía documentos y miraba mapas con una lupa, mientras apuntaba sus observaciones a mano y a máquina. Y creo que esa misma lógica del detalle la aplicó en su ‘doctorado’, en la restauración del Castillo San Felipe de Barajas”.

La perseverancia es esa gran virtud que su familia le atribuye. No solo en su titánica labor con el Castillo San Felipe, de la que intentó renunciar varias veces por los duros y ácidos cuestionamientos de la sociedad cartagenera, sino porque -cuentan- nunca desmayó en hacer que sus hijos tuviesen las oportunidades de estudio que él no pudo tener.

Cuando le preguntamos a Carlos por el recuerdo más recurrente de su abuelo, hay una escena que siempre aparece: cada fin de año, al verlo sonriente porque reunía a todos sus hijos y sus familias en su casa en el barrio Torices. “Nunca olvido cuando de joven viví en su casa. Cada noche, recorría los dormitorios, que estaban protegidos con anjeo, armado con una bomba de ‘Flit’, la marca de un insecticida, y con una vela encendida en su punta para cazar hasta el último mosquito que quisiera picar a los durmientes”.

Ese hombre, a quien recuerdan como una persona de aspecto serio, pero muy cordial en su trato con los demás, que vestía de traje entero de lino blanco y corbata durante una época, y en los años 60 vestidos enteros de colores oscuros, principalmente azul, fue muy entregado tanto a su trabajo como a su hogar, formado con María Isabel Araújo Cowan, y en especial en la crianza de sus diez hijos, aunque uno de ellos murió muy joven.

A Crismatt Esquivia le gustaba escuchar música clásica y arias operáticas. “Tenía un gramófono de la empresa «RCA Víctor» de marca «Victrola», pero que popularmente se le llamó «Vitrola», por ello era visitado por los señores y jóvenes del barrio, entre ellos mis tíos Rafael y Clímaco Mouthon, para escuchar su colección de discos”, cuenta su nieto.

“En su casa también le gustaba recibir a sus amigos más cercanos y familiares, especialmente a su hermano Cristóbal, que lo visitaba los fines de semana, con quienes conversaba y jugaban ajedrez, damas chinas y cartas. Nunca lo vi fumar ni beber, a excepción de las copas en los brindis de ocasiones especiales”, agrega.

Esos eran sus hobbies, “pero su pasión extrema fue dedicarse en cuerpo y alma, durante 38 años, a la restauración del Castillo San Felipe de Barajas”, aclara.

La anécdota más emotiva que recuerda de su abuelo, fue de aquel día, en el que “a pesar de los achaques de la edad y del corazón, se empecinó en subir a pie hasta lo más alto del Castillo San Felipe para cumplir una cita con Juan Manuel Zapatero, miembro de la Junta Directiva de la Asociación Amigos de los Castillos de España, gesto que este reconoció en un discurso posterior en la Alcaldía de la ciudad, cuando el 4 de Julio de 1968 el presidente Carlos Lleras Restrepo y mi abuelo recibieron de dicha entidad ‘Medalla de Oro’; y Antonio Lequerica, ‘Medalla de Plata’”.

A cargo del patrimonio

La Sociedad de Mejoras Públicas de Cartagena estuvo a cargo del patrimonio histórico de Cartagena desde 1928 hasta 2012. Ahora tiene tres nuevas líneas de trabajo: incentivar la cultura ciudadana, promover la sostenibilidad ambiental y seguir trabajando en la preservación de nuestro patrimonio, pero ya no desde lo material sino desde lo inmaterial.

Carlos Crismatt Esquivia con su esposa, María Isabel Araújo Cowan, y nueve de sus 10 hijos.

Su origen

Su padre era Carlos Crismatt Álvarez, un capitán efectivo de la Guardia Colombiana y Comandante en Colón, en el entonces departamento de Panamá, que se retiró en 1887 del servicio militar. Fue concejal de Cartagena y participó en la celebración del Centenario de la Independencia, en 1911. Murió en 1935. Su mamá fue Purificación Esquivia Martínez, a quien sus nietos llamaban ‘Mamá Pura’, estuvo dedicada exclusivamente a la crianza de sus nueve hijos.

Por: Julie Parra Benítez

Comparte esta noticia

Más noticias

Más noticias

Alcaldía de Sincelejo refuerza la seguridad con 100 cámaras en la Zona Rosa de la ciudad

El alcalde de Sincelejo, Yahir Acuña, anunció la implementación de un sistema de videovigilancia comunitaria en la zona rosa de la ciudad, con la instalación de 100 cámaras que estarán ubicadas estratégicamente en corredores comerciales y establecimientos nocturnos. El plan fue presentado durante una reunión con la Policía Nacional y representantes del sector comercial, como parte de una estrategia integral para mejorar la seguridad en uno de los sectores más concurridos de la capital sucreña. Las cámaras estarán conectadas a una central de monitoreo que permitirá el seguimiento en tiempo real de la actividad en la zona, y se complementarán con la instalación de botones de pánico en los locales y un aumento del patrullaje policial. Además, el Gaula de la Policía desarrollará campañas de sensibilización sobre extorsión y rutas de denuncia. Aunque no se definió la fecha exacta de inicio, la instalación comenzará en las próximas semanas.

Read More »

Obras en la «trocha» de Nelson Mandela entran en su recta final: se espera que esté lista a mediados de octubre

La intervención de la calle 3 del barrio Nelson Mandela, vía que conecta al sector de Las Vegas con la variante de Mamonal, avanza en un 97%, por lo que se espera que a mediados de octubre sea habilitada para el paso de vehículos. Con esta vía ya rehabilitada, la Alcaldía de Cartagena tiene previsto mejorar la movilidad y la seguridad de la población, por lo que esta calle no solo conectará al barrio con la variante de la zona industrial; sino que también pretende convertirse en una vía alterna que descongestione el tráfico en Mamonal. La intervención de esta calle, reconocida como «la trocha» de Mandela, incluyó andenes, alumbrado público, soluciones hidráulicas para prevenir inundaciones, reductores de velocidad y detalles de urbanismo. Asimismo, los trabajos de reparación de todo el tramo de la vía abarcó un total de 870 metros lineales de concreto rígido, con una inversión total de $5 mil millones y que pretende beneficiar a más de 400 mil personas.Fuente y foto: El Universal.

Read More »

Cobros ilegales y falsos tramitadores: así estarían estafando a campesinos

La Agencia Nacional de Tierras (ANT) alertó sobre casos de estafas contra campesinos, comunidades afro e indígenas, donde «falsos tramitadores» están cobrando dinero por trámites que son gratuitos y no requieren intermediarios. Así, en lo que va de año, la ANT ha recibido más de 150 denuncias. En Bolívar, más de 3.000 familias de municipios como Turbaco, María la Baja y Villanueva podrían estar siendo víctimas, en las que un ‘líder campesino’ cobra entre $30.000 y $40.000 mensuales por gestiones falsas, recaudando más de $120 millones al mes. Además, en los Llanos Orientales, un estafador organizó falsas convocatorias públicas en Villavicencio, mismo que, ofrecía supuestos cupos para adjudicar tierras, pidiendo entre $3 y $7 millones por persona. Por otro lado, en Sucre, un hombre se hizo pasar por funcionario de la ANT para cobrar una comisión del 12% sobre el valor de un predio, donde gracias a la intervención oportuna de la agencia evitó que la estafa se concretara. En Huila y Tolima, también se denunció el uso de documentos falsificados con sellos de la ANT y que, los estafadores pedían pagos de hasta $1 millón a cambio de agilizar trámites engañando a comunidades rurales vulnerables. Por lo anterior, César Santoyo Santos, jefe del Inspector de la Gestión de Tierras, expresó: «Es relevante aclarar que los trámites de la Agencia Nacional de Tierras son gratuitos y no requieren intermediarios». Por ello, la ANT recuerda que sus trámites son gratuitos y no necesitan intermediarios. Invitan a denunciar estas estafas ante la Fiscalía o mediante sus canales oficiales: línea 018000-933881, correo info@ant.gov.co o la web www.ant.gov.co.

Read More »

Ecosistemas del Dique promueve turimo responsable para proteger corales en Barú y Playa Blanca

En la zona insular de Cartagena, la conservación de los ecosistemas marinos avanza gracias a una campaña educativa que busca transformar la relación entre turismo y naturaleza. La iniciativa es liderada por el proyecto Ecosistemas del Dique, en alianza con la Corporación Barú Arte Natural y con el respaldo de la Fundación Sacyr. El objetivo principal de esta campaña es reducir el impacto ambiental en los arrecifes coralinos de Barú y Playa Blanca, promoviendo prácticas responsables entre visitantes, promotores turísticos y la comunidad local. Durante las jornadas pedagógicas, se orienta a los participantes sobre la importancia de no tocar ni extraer corales, evitar el uso de bloqueadores contaminantes, no arrojar residuos al mar y abstenerse de realizar prácticas de pesca destructiva. Las actividades incluyen charlas educativas dirigidas a turistas, estudiantes y habitantes de la zona, que buscan fortalecer la conciencia ambiental y fomentar el sentido de apropiación del territorio por parte de las comunidades locales. Uno de los avances más destacados ha sido el compromiso de 13 familias de la Corporación Barú Arte Natural, quienes ahora replican activamente el mensaje de conservación e integran estas buenas prácticas en sus actividades turísticas. Además de proteger los corales, esta estrategia impulsa el turismo comunitario como una fuente sostenible de ingresos para la población local. Esta acción forma parte de los esfuerzos regionales por preservar el patrimonio natural marino, fomentar la cultura local y posicionar a Barú como un destino turístico comprometido con el medio ambiente.

Read More »

Hombre mata a su hijo con síndrome de Down y dice que fue por accidente: lo confundió con un ladrón

Un extraño caso de asesinato ocurrió en Texas, Estados Unidos. Michael C. Howard, un abogado de 68 años, habría asesinado a su hijo de 20 años, identificado como Mark Randall Howard, quien estaba diagnosticado con síndrome de Down. Según declaraciones del propio Howard, confundió a su hijo con un ladrón que había ingresado a su casa. Howard afirmó haber sentido la presencia de alguien extraño dentro de su hogar. Al confirmarlo, procedió a dispararle con una escopeta, causando su muerte. Sin embargo, no se dio cuenta de que la persona a la que disparó era su propio hijo.El subcomisario J.P. MacDonough calificó el hecho como un «horrible accidente». Sin embargo, lo que resulta extraño es que Howard notificó a las autoridades 17 horas después del incidente, tiempo que utilizó para trasladar el cadáver 3,2 kilómetros desde el lugar del crimen. Allí, lo colgó y lo quemó. Durante la investigación, los agentes llegaron a la zona y encontraron los restos del cuerpo junto con huesos en bolsas de basura. Howard enfrenta cargos y solo podrá obtener la libertad bajo fianza por una suma de 20 millones de dólares.

Read More »