China aseguró este martes que luchará “hasta el final” en la guerra comercial con Estados Unidos, después de que el expresidente Donald Trump anunciara un nuevo arancel del 100% sobre productos chinos. La medida, que reaviva un conflicto comercial que parecía haber entrado en tregua, ha vuelto a encender las tensiones entre las dos mayores economías del mundo.
Recrudecimiento de la guerra comercial
El anuncio de Trump ha generado incertidumbre global y dudas sobre una posible reunión con su homólogo chino, Xi Jinping. Desde este martes, Pekín ha respondido imponiendo tarifas especiales a los buques estadounidenses que ingresen a sus puertos, como represalia a medidas similares que Washington pondrá en vigor en las próximas horas.
Un portavoz del Ministerio de Comercio chino afirmó que la posición de su país sigue siendo firme frente a las presiones estadounidenses:
“Si quieren luchar, lucharemos hasta el final; si quieren negociar, nuestra puerta sigue abierta”, declaró en un comunicado oficial.
Sanciones chinas contra empresas estadounidenses
En otro comunicado, el Ministerio de Comercio de China anunció sanciones contra cinco filiales estadounidenses del constructor naval surcoreano Hanwha Ocean, a las que acusa de colaborar con el Gobierno de Estados Unidos en una investigación que derivó en la imposición de aranceles a buques fabricados en China.
Según el ministerio, esa investigación “dañó gravemente los derechos e intereses legítimos de las empresas chinas”, por lo que Pekín considera que las medidas adoptadas son una respuesta “legítima y proporcionada”.
El conflicto por las tierras raras
Trump justificó los nuevos aranceles como respuesta a la intención de Pekín de imponer restricciones a la exportación de tierras raras, un grupo de metales esenciales para la fabricación de baterías, computadoras y tecnologías energéticas.
El expresidente republicano también adelantó que Estados Unidos aplicará controles de exportación a software crítico a partir del 1 de noviembre.
China respondió asegurando que sus acciones son “legítimas” y en conformidad con sus leyes internas.
“Como gran potencia responsable, China ha salvaguardado de forma constante su seguridad nacional y la seguridad colectiva internacional”, señaló el portavoz.
“Estados Unidos no puede buscar el diálogo y, al mismo tiempo, amenazar con nuevas medidas restrictivas. Esa no es la forma adecuada de relacionarse con China”, añadió.
Trump baja el tono, pero las tensiones continúan
A pesar del tono combativo de los últimos días, Trump pareció suavizar su discurso en una publicación en Truth Social, donde afirmó que “todo estará bien” y que Estados Unidos quiere “ayudar” a China.
Sin embargo, los mercados financieros permanecen inestables ante la posibilidad de una nueva escalada de sanciones entre ambas potencias.
El comercio chino se mantiene resiliente
A pesar del clima de tensión, los datos oficiales de Pekín mostraron que el comercio exterior de China se mantuvo fuerte durante septiembre.
Las exportaciones chinas crecieron un 8,3% interanual, su aumento más rápido desde marzo, mientras que los envíos hacia Estados Unidos subieron un 8,6%, alcanzando los 34.300 millones de dólares.
Actualmente, los productos chinos enfrentan un arancel mínimo del 30% bajo las medidas impuestas por Trump, quien ha acusado a Pekín de prácticas comerciales desleales y de facilitar el tráfico de fentanilo. En respuesta, China mantiene tarifas del 10% sobre los bienes estadounidenses.
Impacto global y análisis internacional
El impacto global de las nuevas medidas está siendo evaluado en la reunión semestral del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial en Washington.
Los analistas advierten que una nueva guerra arancelaria podría afectar la recuperación económica mundial y generar tensiones adicionales en los mercados tecnológicos y energéticos.











