Stephanic, empresaria de Alutecnicas, contó cómo pasó de enfrentar la obesidad a tomar el control de su vida a través del deporte, la disciplina y la mentalidad de “intentarlo”. En su relato, explicó que después de su segundo embarazo atravesó un “descuido” que la llevó a una vida sedentaria y a subir de peso hasta alcanzar 120 kilos, cifra que, con el tiempo, empezó a reflejarse en su salud y en actividades cotidianas que antes hacía sin problema.
La empresaria recordó que durante ese periodo comenzó a notar señales de alarma: presión alta, dificultad para respirar y cansancio al subir escaleras. También relató dolores en las rodillas y un desgaste en una de ellas, además de limitaciones físicas que impactaban su día a día, como agacharse para amarrarse los zapatos o jugar con sus hijos, porque se agitaba rápidamente. Sin embargo, el punto de quiebre llegó cuando se realizó un examen de azúcar y en ayunas le salió alto, situación que la hizo “abrir los ojos” a los 27 años, al sentir que no quería ser una persona joven dependiendo de medicamentos “como si ya fuera una persona de la tercera edad”.
A partir de ahí, inició un proceso de cambio que combinó acompañamiento médico —a través de la EPS, con dietas y apoyo para la ansiedad— y decisiones personales enfocadas en construir hábitos. Stephanic admitió que comía “aunque no tuviese hambre” y que ese era su pasatiempo, por lo que entendió que el reto era mental y sostenido. Su evolución comenzó con caminatas y un desafío concreto: subir la “luna de Turbaco”. Luego se propuso hacerlo en bicicleta, impulsada por el deseo de exigirse y demostrarse que también podía lograrlo. Con el tiempo, aseguró, fue ganando resistencia y cardio, hasta pasar de completar una sola vuelta con esfuerzo, a sumar varias en una hora con mayor regularidad.
El proceso la llevó al gimnasio, donde incorporó entrenamientos como body combat, boxeo y rutinas funcionales, y a partir de ahí empezó a participar y también a patrocinar eventos deportivos. En su mensaje, explicó que esa pasión nació de su gusto por “marcar la diferencia”, idea que conecta con su eslogan empresarial, y que su transformación no buscaba “el cuerpo perfecto”, sino sentirse bien consigo misma, irradiar tranquilidad y recuperar seguridad.

Como empresaria, también destacó que Alutecnicas respalda diferentes áreas deportivas, entre ellas cycling, body combat, voleibol y running, incluyendo eventos como color running, y señaló que su intención es apoyar a quienes comienzan, porque entiende lo difícil que es avanzar sin respaldo. En esa misma línea, invitó a otras mujeres a emprender y a tomar riesgos: “las limitaciones solo nos las hacemos nosotros en la mente” y “Y el peor intento es el que no se hace, por lo menos no se queda uno con las ganas”. Además, cerró con un mensaje de solidaridad y propósito: “Tú eres bendecido para bendecir… nosotros estamos llamados a dar más que a recibir… mientras todo lo que hagas lo hagas con el corazón”.











