El pasado 31 de julio finalizó el Festival y Reinado Nacional del Arroz en Aguazul Casanare, en esta ocasión fueron 12 participantes de diferentes departamentos, como; Atlántico, San Andrés Islas, Meta, Boyacá y Tolima entre otros las que optaron por el título de reina. El municipio le apostó a la reactivación económica, y esta fue una de las principales razones para retomar la celebración de este reinado, el cual no se realizaba desde el año 2020 por motivos de pandemia.

María José Junco fue la candidata por Bolívar para representar al departamento en esta trigésima tercera entrega del Festival. Esta cartagenera de 24 años nos contó cómo fue su experiencia en el reinado la cual ella describe como única «la experiencia fue increíble la verdad que fue un cúmulo de aprendizaje desde el primer momento que pusimos el pie en el departamento».

Aunque la representante por Bolívar y actual virreina del festival narra que no fue una tarea fácil, se sintió muy satisfecha con el cariño recibido por el público. Maria José relata cómo fue su preparación para este reinado, la cual no solo comprende la parte física, sino también un conocimiento sobre este departamento, el cual es el número uno en la industrialización del grano de arroz a nivel nacional.

Dentro del itinerario de actividades realizado por la organización del evento, las candidatas tuvieron una visita a uno de los molinos donde se produce el arroz Sonora, esta fue una de las actividades más importantes del reinado, «la responsabilidad como reina y la preparación que tuve que hacer antes de llegar a Casanare donde aprendí todo lo que respecta a este magno cereal que todos consumimos fue algo muy importante», aseguró la cartagenera. «En el momento en el que me entrevisté con los agricultores, no podía fallar en absolutamente nada, sentía la responsabilidad de estar totalmente preparada, tenía un estudio previo del tema antes de llegar».

El recibimiento a las candidatas fue por todo lo alto, con una muestra cultural típica de baile llanero interpretado por niños entre 6 y 7 años pertenecientes a un semillero de baile y cultura. Las participantes también tuvieron su momento para mostrar sus diferentes talentos, «todas las chicas teníamos  que bailar música llanera y me fue increíble tuve un bailarín espectacular que me enseñó, no soy experta, pero creo que para tener dos ensayos lo hice supremamente bien», Aseguró la exparticipante.

A pesar de no contar con el apoyo de manera presencial de sus familiares, María José se sintió en todo momento muy arropada  por el público el cual siempre la hizo sentir como favorita, esto la motivó a dar el 100% en su paso por el reinado. «Yo no tenía a nadie en el público ni familiares, ni conocidos, era una cosa loca, todo el mundo mostraba su favoritismo conmigo y eso era espectacular  y motivador para mí», aseguró.

En cuanto respecta a las demás participantes María José describe la relación entre ellas como muy buena, el objetivo de todas era mostrar lo mejor de  su departamento a lo largo del concurso y ayudar a la reactivación económica de Aguazul. Como dato curioso la virreina nos cuenta que ella y su compañera Valeria Gallo, representante del departamento de Caldas fueron las dos que se quedaron con la corona y ambas eran compañeras de habitación. «En esta versión del Festival la habitación 216 se llevó las coronas entonces fue super cool fue una experiencia increíble, quedó una hermosa amistad».