Cartagena continúa fortaleciendo su presencia dentro de las principales rutas internacionales de cruceros del Caribe. La Terminal de Cruceros de Cartagena inició el 10 de septiembre de 2026 la temporada 2026-2027, con una proyección inicial de más de 416.000 visitantes, entre pasajeros en tránsito, viajeros embarcados y tripulantes. De acuerdo con el Grupo Puerto de Cartagena, la actividad podría representar un impacto económico estimado en aproximadamente 49,4 millones de dólares para la ciudad durante el periodo de operación. La programación contempla la llegada de embarcaciones de diferentes compañías internacionales y mantiene a Cartagena como uno de los principales puntos de conexión del turismo de cruceros en Colombia.
Según las cifras divulgadas al comenzar la temporada, estaban previstas 173 recaladas de embarcaciones pertenecientes a 37 líneas de cruceros, distribuidas a lo largo de 152 días de operación. La programación también incluía 30 operaciones de embarque, una modalidad que tiene especial importancia para la economía local porque algunos viajeros pueden permanecer en Cartagena antes de iniciar o después de finalizar su recorrido. Entre las compañías y embarcaciones anunciadas se encuentran Royal Caribbean, con operaciones del Grandeur of the Seas, además de National Geographic Cruises y Crystal Cruises. Las estimaciones pueden ajustarse durante la temporada, dependiendo de cambios de itinerarios y decisiones operativas de las navieras.
Los cruceros también generan oportunidades para los hoteles
Aunque muchos visitantes permanecen en Cartagena solamente durante algunas horas, las operaciones de embarque y desembarque pueden generar demanda de alojamiento. Algunos pasajeros llegan a la ciudad con anticipación para evitar dificultades relacionadas con sus vuelos o para conocer sus atractivos antes de subir al barco. Otros aprovechan el final del recorrido para hospedarse y realizar actividades turísticas adicionales. Estas situaciones crean oportunidades para hoteles, agencias de viajes, restaurantes, transportadores y empresas que organizan recorridos culturales y experiencias gastronómicas. La cercanía entre la terminal marítima, el aeropuerto y diferentes zonas hoteleras permite articular servicios dirigidos a este tipo de viajeros.
El movimiento de cruceristas también beneficia a guías turísticos, comerciantes, operadores de excursiones y establecimientos ubicados en el Centro Histórico. Los recorridos por las calles coloniales, las visitas a monumentos, las compras de artesanías y las experiencias gastronómicas forman parte de las alternativas que encuentran los pasajeros durante su permanencia. Sin embargo, el gasto de un viajero que desembarca durante unas horas puede ser diferente al de un turista que permanece varias noches en la ciudad. Por ello, el impacto económico depende de factores como la duración de la visita, las actividades contratadas y el consumo realizado. La articulación con proveedores locales resulta fundamental para ampliar los beneficios.
Cartagena busca consolidarse como puerto de embarque internacional
Uno de los aspectos relevantes de la nueva temporada es el fortalecimiento de Cartagena como puerto de inicio y finalización de cruceros. A diferencia de las recaladas de tránsito, estas operaciones pueden incentivar estadías adicionales, consumo de alojamiento y utilización de servicios terrestres y aéreos. Para las compañías navieras, la elección de un puerto de embarque depende de su infraestructura, conectividad y capacidad de atender pasajeros de manera eficiente. Cartagena cuenta con una ubicación estratégica dentro del Caribe y una oferta turística que puede complementar los itinerarios marítimos, lo que constituye una ventaja para atraer operaciones internacionales.
La temporada también plantea responsabilidades relacionadas con movilidad, atención al visitante, sostenibilidad ambiental y organización de los recorridos turísticos. La llegada simultánea de grandes cantidades de pasajeros puede incrementar la demanda de transporte y servicios en determinados horarios, por lo que es importante contar con una coordinación adecuada entre operadores y autoridades. A su vez, fortalecer la participación de guías, artesanos, comerciantes y empresas locales puede contribuir a distribuir mejor las oportunidades económicas. Para Cartagena, la industria de cruceros representa una actividad con potencial de crecimiento, pero su mayor aporte dependerá de la capacidad de convertir el flujo de pasajeros en experiencias de calidad y beneficios sostenibles para la ciudad.










