Una nueva controversia política se desató en Colombia después de que la Procuraduría General de la Nación abriera una investigación disciplinaria contra la representante a la Cámara María Fernanda Carrascal, del Pacto Histórico, por un episodio ocurrido durante las movilizaciones del pasado 14 de octubre en la Plaza de Bolívar de Bogotá.
La actuación del Ministerio Público busca establecer las circunstancias en las que una menor de edad recibió un micrófono durante una manifestación política y pronunció expresiones contra el presidente Abelardo de la Espriella. El hecho quedó registrado en videos que circularon por redes sociales y provocó cuestionamientos sobre la exposición de niños y niñas en escenarios de confrontación partidista.
La investigación fue anunciada el lunes 19 de octubre de 2026, luego de una queja presentada por el concejal de Medellín Santiago Perdomo y de publicaciones difundidas por la periodista Sofy Casas. La apertura del proceso no significa que Carrascal haya sido declarada responsable de una falta disciplinaria, sino que la Procuraduría examinará los hechos para determinar si existió alguna conducta sancionable.
¿Qué ocurrió durante las manifestaciones del 14 de octubre?
El episodio que originó la investigación ocurrió durante una jornada de movilizaciones promovida por sectores del petrismo en diferentes ciudades del país.
En Bogotá, los manifestantes se concentraron en la Plaza de Bolívar, donde se realizaron intervenciones y expresiones de rechazo al Gobierno nacional.
Durante uno de esos momentos, la representante María Fernanda Carrascal entregó el micrófono a una niña que se encontraba en el escenario.
La menor pronunció arengas contra el presidente de la República, incluyendo una expresión considerada ofensiva.
Las imágenes se difundieron posteriormente en redes sociales y despertaron críticas de dirigentes políticos y ciudadanos que cuestionaron la participación de la niña en ese contexto.
La controversia se concentró en la actuación de los adultos que permitieron la intervención y en las posibles consecuencias de la exposición pública de la menor.
Procuraduría abre investigación disciplinaria contra Mafe Carrascal
Tras conocerse los videos, la Procuraduría General de la Nación decidió iniciar una investigación disciplinaria para esclarecer las circunstancias del episodio.
La actuación vincula formalmente a María Fernanda Carrascal Rojas y se fundamenta en las disposiciones del Código General Disciplinario.
La entidad deberá determinar si la conducta de la congresista constituye una posible infracción de sus deberes o si, por el contrario, no existen elementos para atribuirle responsabilidad.
El proceso también permitirá establecer cómo se produjo la participación de la niña y qué adultos estaban a cargo de su cuidado.
La investigación se encuentra en una etapa de recopilación de pruebas, por lo que todavía no existe una conclusión definitiva.
Una queja y varios videos dieron origen al proceso
La decisión del Ministerio Público estuvo precedida por una queja presentada por el concejal de Medellín Santiago Perdomo.
También se tuvieron en cuenta publicaciones realizadas por la periodista Sofy Casas, quien difundió imágenes de lo sucedido y solicitó la intervención de las autoridades.
Los videos muestran el momento en que la menor participa en la manifestación y utiliza el micrófono frente a los asistentes.
Estas grabaciones serán uno de los elementos que la Procuraduría deberá examinar.
Sin embargo, las imágenes no necesariamente permiten conocer por sí solas todas las circunstancias previas a la intervención.
Por esa razón, el organismo disciplinario dispuso nuevas diligencias para reconstruir el contexto de los hechos.
Procuraduría ordena recopilar las grabaciones de la manifestación
Una de las primeras medidas consiste en solicitar a la Dirección Nacional de Investigaciones Especiales de la Procuraduría la búsqueda y preservación de los registros audiovisuales disponibles.
La entidad deberá localizar las grabaciones que permitan observar lo ocurrido durante la manifestación.
También buscará recopilar pronunciamientos públicos relacionados con la exposición de la niña y las reacciones que generó su participación.
El propósito es contar con material suficiente para establecer una secuencia de los acontecimientos.
La Procuraduría pretende determinar quiénes estaban presentes, cómo llegó la menor al escenario y cuáles fueron las circunstancias en las que intervino.
Estas verificaciones serán fundamentales antes de adoptar cualquier decisión sobre una eventual responsabilidad disciplinaria.
El ICBF también fue requerido por el Ministerio Público
La investigación incluye una solicitud dirigida al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF).
La Procuraduría pidió que esa entidad informe si ha iniciado alguna actuación relacionada con los hechos.
En caso afirmativo, deberá precisar la naturaleza y el estado de las diligencias adelantadas.
El Ministerio Público también busca establecer la identidad de la menor y de sus padres o adultos responsables.
Esta información debe manejarse con especial reserva debido a la condición de niña de la persona involucrada.
La finalidad de la diligencia es determinar si existe alguna circunstancia que requiera intervención de las autoridades encargadas de proteger los derechos de la infancia.
La niña y sus familiares podrían rendir declaración
Entre las pruebas ordenadas se encuentra la recepción de una declaración de la menor, una vez sea identificada.
La diligencia deberá desarrollarse conforme a las normas especiales aplicables a testimonios de niños, niñas y adolescentes.
También se contempla escuchar a sus padres, familiares o adultos que tuvieran a cargo su cuidado.
Estas declaraciones podrían ayudar a esclarecer si la participación de la niña fue espontánea, si recibió instrucciones de algún adulto o si existieron circunstancias que afectaran sus derechos.
Sin embargo, ninguna de esas posibilidades ha sido establecida de manera definitiva.
El procedimiento deberá garantizar la protección de la menor y evitar que su participación en la investigación genere una nueva exposición innecesaria.
Comisión de Ética del Congreso y Fiscalía, entre las entidades consultadas
La Procuraduría también solicitó información a otras instituciones para conocer si existen actuaciones relacionadas con el mismo episodio.
Entre ellas se encuentra la Comisión de Ética y Estatuto del Congresista, encargada de examinar determinadas conductas de los integrantes del Congreso.
La solicitud también fue dirigida a la Fiscalía General de la Nación y a la Procuraduría Delegada para la Defensa de los Derechos de la Infancia, la Adolescencia, la Familia y la Mujer.
El objetivo es establecer si alguna de estas entidades ha iniciado procedimientos sobre los hechos.
La existencia de diferentes competencias institucionales no significa que se haya determinado la comisión de un delito.
Cada organismo deberá evaluar los acontecimientos dentro del ámbito de sus atribuciones legales.
La Cámara de Representantes deberá entregar documentación
Como parte del expediente, la Procuraduría requirió a la Secretaría de la Cámara de Representantes documentos relacionados con la elección y posesión de María Fernanda Carrascal.
También solicitó una certificación laboral con información administrativa de la congresista.
Estas diligencias buscan incorporar al proceso los documentos necesarios para acreditar su condición de servidora pública y otros aspectos relevantes para la actuación disciplinaria.
Adicionalmente, se ordenó incluir sus antecedentes disciplinarios.
Se trata de actuaciones documentales propias de la investigación y no de una sanción.
El episodio desató fuertes críticas políticas
La difusión de las imágenes generó reacciones de diferentes sectores políticos.
Uno de los cuestionamientos provino del senador Germán Rodríguez, quien pidió explicaciones a Carrascal por haber permitido que una menor pronunciara expresiones ofensivas contra el presidente durante la manifestación.
Otros usuarios de redes sociales también criticaron la exposición de la niña y el comportamiento de los adultos presentes.
El debate se extendió más allá de la congresista y abrió interrogantes sobre los límites de la participación infantil en actos políticos.
No obstante, las opiniones expresadas en redes sociales no sustituyen las pruebas ni las conclusiones de las autoridades competentes.
¿Los menores de edad pueden participar en manifestaciones políticas?
La participación de niños, niñas y adolescentes en actividades públicas no está prohibida de manera general.
En Colombia, los menores tienen derechos relacionados con la libertad de expresión, la participación y la posibilidad de manifestar sus opiniones de acuerdo con su edad y desarrollo.
Sin embargo, estos derechos deben ejercerse con garantías especiales de protección.
Los adultos y las instituciones tienen la responsabilidad de evitar situaciones que puedan poner en riesgo su integridad, dignidad o bienestar.
Por ello, la discusión jurídica no consiste únicamente en determinar si una niña podía estar presente en una manifestación.
También debe examinarse si su participación fue libre, cómo ocurrió su exposición pública y si se respetaron sus derechos.
La Procuraduría tendrá que analizar esas circunstancias antes de establecer si existió una falta disciplinaria atribuible a la congresista.
La protección de la identidad de la menor, un aspecto fundamental
El caso plantea un desafío adicional: evitar que la difusión del episodio termine afectando a la niña.
La circulación de imágenes de menores en situaciones polémicas puede generar exposición mediática, comentarios ofensivos y otras consecuencias.
Por esa razón, cualquier actuación institucional debe priorizar su interés superior y el respeto de sus derechos.
La investigación puede desarrollarse sin divulgar públicamente información que permita identificarla.
El objetivo debe ser esclarecer la conducta de los adultos involucrados, no trasladar a la menor el peso de la controversia política.
¿Qué consecuencias podría enfrentar María Fernanda Carrascal?
La apertura de una investigación disciplinaria permite recopilar pruebas y determinar si existe mérito para continuar con otras etapas del procedimiento.
Dependiendo de los resultados, la actuación podría avanzar hacia decisiones adicionales o concluir sin una declaración de responsabilidad.
Cualquier eventual sanción requeriría identificar una conducta disciplinariamente reprochable y respetar las garantías del debido proceso.
Por ahora, no se ha informado de una sanción contra Carrascal relacionada con este episodio.
Tampoco debe interpretarse la investigación como una decisión definitiva sobre la intención de la congresista al entregar el micrófono.
Su responsabilidad dependerá de los hechos que logren acreditarse y de su valoración jurídica.
Un debate sobre política y derechos de la infancia
El caso de María Fernanda Carrascal ha puesto en discusión el papel de los adultos cuando niños y niñas participan en manifestaciones políticas.
Las movilizaciones son escenarios legítimos de expresión ciudadana, pero también pueden convertirse en espacios de confrontación y alta exposición pública.
En ese contexto, las autoridades deberán determinar si la intervención de la menor ocurrió con las garantías necesarias.
La controversia también plantea una responsabilidad para dirigentes de todas las corrientes políticas: proteger a los menores sin desconocer su derecho a expresarse.
El análisis debe concentrarse en las circunstancias concretas del caso y no solamente en las diferencias partidistas entre quienes participaron en la protesta.
¿Qué sigue en la investigación contra Mafe Carrascal?
La Procuraduría deberá avanzar en la recopilación de videos, documentos y testimonios relacionados con lo ocurrido el 14 de octubre.
También espera recibir información del ICBF, la Comisión de Ética del Congreso, la Fiscalía y otras dependencias competentes.
Con esos elementos, el organismo disciplinario podrá establecer si existen fundamentos para atribuir alguna responsabilidad a la representante del Pacto Histórico.
Por ahora, la investigación contra María Fernanda Carrascal continúa abierta y no existe una decisión que determine su responsabilidad disciplinaria.
El caso seguirá bajo atención pública por tratarse de un episodio que combina confrontación política, actuación de una congresista y protección de los derechos de una menor de edad.










