La mujer que provocó la caída de la escultura del cura Umaña, en la Plaza de la Trinidad de Getsemaní, fue identificada por las autoridades. Tras la polémica que generó el video en redes sociales, se presentó ante la Alcaldía de Cartagena y asumió el costo de la restauración.
Lo que comenzó como un momento de baile en uno de los lugares más visitados de Cartagena terminó convirtiéndose en una polémica por los daños ocasionados al patrimonio de la ciudad. Una turista que se sujetó de la escultura del cura Umaña, ubicada en la Plaza de la Trinidad, en Getsemaní, provocó su caída durante la noche del sábado 10 de octubre.
El incidente quedó registrado en un video que rápidamente circuló por redes sociales. En las imágenes se observa cómo la mujer, mientras bailaba, se apoya en la figura y termina derribándola. La situación generó rechazo entre ciudadanos que pidieron respeto por los monumentos históricos de Cartagena.
Tras varios días de búsqueda, el alcalde Dumek Turbay confirmó que la mujer había sido identificada y que residía en Barranquilla. Posteriormente, la involucrada, quien se presentó públicamente como Laura, acudió a la Alcaldía para ofrecer disculpas y responder por los daños ocasionados.
¿Qué dijo el alcalde Dumek Turbay?
Luego de conocer el video, el mandatario distrital solicitó colaboración ciudadana para identificar a la turista y lograr que asumiera su responsabilidad frente al daño causado.
Turbay también cuestionó que la mujer abandonara inicialmente el lugar sin responder por lo sucedido.
A través de su cuenta de X, el alcalde aseguró que su equipo de ciberseguridad había identificado más de 2.000 cuentas automatizadas que, según él, habrían sido utilizadas para promover ataques en redes sociales contra la administración.
Sin embargo, esa afirmación corresponde a una denuncia del mandatario y no constituye, por sí sola, una comprobación independiente de que la turista hubiera contratado dichas cuentas.
El alcalde también recordó que los visitantes pueden disfrutar de los espacios públicos, bailar y participar en las actividades culturales de Cartagena, pero deben hacerlo sin afectar los bienes que pertenecen a toda la ciudadanía.
La turista apareció y ofreció disculpas
El caso tuvo un nuevo desarrollo el martes 13 de octubre, cuando Laura acudió a las instalaciones de la Alcaldía de Cartagena para reconocer lo sucedido.
La mujer explicó que no tuvo intención de dañar la escultura ni de irrespetar a la ciudad, aunque aceptó que su comportamiento había sido inapropiado.
Durante su pronunciamiento, aseguró que decidió presentarse para asumir las consecuencias de sus acciones y llegar a un acuerdo que permitiera reparar la obra.
Además de ofrecer disculpas a los cartageneros, confirmó su disposición de cubrir los gastos necesarios para recuperar la figura.
Según informó Caracol Radio, la turista pagó los trabajos de restauración que estarán a cargo del escultor Óscar Noriega.
¿Qué pasará con la escultura del cura Umaña?
La administración distrital anunció que la figura del cura Umaña será intervenida para reparar los daños ocasionados por la caída.
También se realizarán trabajos de mantenimiento en la escultura de Pedro Romero, que forma parte del mismo conjunto monumental ubicado en la Plaza de la Trinidad.
El alcalde recordó que ambas figuras habían sido restauradas en noviembre de 2024, como parte de las labores de recuperación del patrimonio histórico y cultural del Centro Histórico y sus alrededores.
Por ahora, no se ha informado una fecha definitiva para la culminación de los trabajos.
¿Quién fue el cura Umaña y por qué es importante su escultura?
La figura representa a Nicolás Mauricio de Umaña y Rodríguez, un sacerdote vinculado a los movimientos independentistas de la Nueva Granada.
Su escultura forma parte de un conjunto que también rinde homenaje a Pedro Romero y al Tamborilero, personajes asociados con la historia de Getsemaní y la participación popular en el proceso de independencia de Cartagena.
La Plaza de la Trinidad es uno de los espacios más representativos del barrio, tanto por su importancia histórica como por las actividades culturales que diariamente reúnen a residentes y visitantes.
Por eso, el daño a la escultura generó preocupación entre quienes consideran que los monumentos deben conservarse como parte de la memoria colectiva de la ciudad.
Un llamado a cuidar el patrimonio de Cartagena
Aunque la turista asumió el costo de la reparación y ofreció disculpas públicas, el episodio volvió a poner sobre la mesa la importancia de proteger los monumentos y espacios históricos.
Cartagena recibe diariamente a visitantes que disfrutan de sus plazas, calles y actividades culturales. Sin embargo, el uso de estos lugares también implica respetar las esculturas, fachadas y demás elementos que forman parte de su patrimonio.
Con la reparación acordada, las autoridades esperan recuperar la figura afectada y evitar que situaciones similares se repitan en otros sectores turísticos.











