El mandatario anunció medidas para fortalecer la generación eléctrica y solicitó al Congreso un traslado presupuestal de $1,2 billones para enfrentar los posibles efectos de la temporada seca.
Colombia, 13 de octubre de 2026. El presidente Abelardo de la Espriella advirtió sobre el riesgo de que Colombia enfrente racionamientos de energía eléctrica debido a la llegada del fenómeno de El Niño, cuyas condiciones climáticas podrían afectar los niveles de los embalses durante los últimos meses de 2026 y comienzos de 2027.
Durante una alocución presidencial, el mandatario explicó que la disminución de las lluvias podría reducir las reservas de agua utilizadas para la generación hidroeléctrica, aumentando la presión sobre el sistema energético nacional.
En su intervención, De la Espriella responsabilizó al gobierno anterior por lo que consideró una falta de previsión frente a este escenario. Según afirmó, recibió un sistema sin las reservas suficientes ni un plan de respaldo adecuado para enfrentar los efectos de una eventual temporada seca prolongada.
Gobierno anuncia medidas para evitar racionamientos de energía
Ante este panorama, el presidente anunció la conformación de un equipo especial encargado de diseñar y ejecutar acciones para proteger el suministro eléctrico del país.
De acuerdo con lo informado por el mandatario, este grupo deberá poner en marcha, antes del 31 de diciembre de 2026, medidas dirigidas a fortalecer la generación térmica, mejorar la administración de los embalses y garantizar una respuesta oportuna ante posibles dificultades en el abastecimiento.
Las acciones también buscarán priorizar la protección del servicio en las regiones más vulnerables, donde una eventual interrupción del suministro podría afectar a hogares, establecimientos comerciales y actividades productivas.
El objetivo, según explicó De la Espriella, es reducir al máximo la posibilidad de racionamientos y preparar al sistema eléctrico para responder a una disminución de los aportes hídricos.
Presidente solicita $1,2 billones para enfrentar la emergencia energética
Como parte de las medidas anunciadas, el jefe de Estado informó que solicitó al Congreso de la República, con mensaje de urgencia, un traslado presupuestal de $1,2 billones para atender las necesidades del sector energético.
Según el mandatario, estos recursos permitirían respaldar las acciones preventivas y fortalecer la capacidad de respuesta del país frente a los posibles efectos del fenómeno de El Niño.
La solicitud deberá surtir el trámite correspondiente en el Congreso, donde se definirá su viabilidad y alcance presupuestal.
¿Por qué el fenómeno de El Niño representa un riesgo para Colombia?
El fenómeno de El Niño es un evento climático asociado al calentamiento de las aguas del océano Pacífico ecuatorial que, en Colombia, puede provocar una disminución de las precipitaciones en distintas regiones del territorio nacional.
Cuando las lluvias disminuyen de manera prolongada, los niveles de los embalses pueden verse afectados, lo que reduce la disponibilidad de agua para las centrales hidroeléctricas.
En estas circunstancias, el sistema eléctrico puede necesitar una mayor participación de las plantas de generación térmica para mantener el suministro y compensar la menor producción hidroeléctrica.
Sin embargo, la llegada de El Niño no significa que necesariamente se producirán racionamientos. El riesgo depende de factores como la intensidad y duración del fenómeno, las reservas de los embalses y la disponibilidad de otras fuentes de generación.
El Gobierno busca anticiparse a una posible crisis
De la Espriella reiteró que su administración pretende adoptar medidas preventivas antes de que las condiciones climáticas puedan comprometer el suministro eléctrico.
Aunque el mandatario advirtió sobre un escenario de riesgo, hasta el momento los anuncios expuestos no constituyen una decisión de aplicar racionamientos de energía en el país.
El desarrollo de las medidas anunciadas, la evolución de los embalses y las condiciones climáticas durante los próximos meses serán determinantes para establecer el alcance de la situación energética de Colombia de cara a 2027.











