El candidato presidencial Carlos Caicedo, junto a su fórmula vicepresidencial Nelson Alarcón, dio a conocer detalles de su programa de gobierno, enfocado principalmente en reducir la deserción educativa y ofrecer alternativas económicas a los jóvenes.
Una de sus propuestas centrales consiste en otorgar un ingreso mensual a estudiantes con el fin de incentivar su permanencia en el sistema educativo. Según explicó, quienes no han completado procesos de alfabetización recibirían cerca de medio salario mínimo, mientras que los aspirantes a educación superior obtendrían un ingreso equivalente a un salario básico.
Para el candidato, esta estrategia busca atacar de raíz problemas sociales como la pobreza y el reclutamiento en el conflicto armado, al brindar oportunidades reales a los jóvenes en las regiones.
Por su parte, Alarcón defendió la iniciativa asegurando que no se trata de una medida populista, sino de una solución estructural ante la falta de acceso a la educación y empleo.
Entidades que propone eliminar:
Dentro de su plan de reducción del gasto público, Caicedo planteó la eliminación de varias instituciones estatales, entre ellas:
- Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD)
- Fondo de Adaptación
- Ministerio de Igualdad y Equidad
- Procuraduría General de la Nación (en línea con reducir organismos de control)
- Contraloría General de la República (y otras contralorías regionales)
El candidato argumenta que estas entidades generan altos niveles de burocracia y gasto, recursos que, según su propuesta, podrían redirigirse a programas sociales como el ingreso educativo.
Financiación y enfoque económico:
Para sostener estas iniciativas, el exgobernador del Magdalena aseguró que los recursos provendrían de la reducción del aparato estatal, ajustes al sistema de participaciones, el impuesto del 4×1.000 y el manejo de intereses sobre reservas internacionales.
Posición frente a alianzas políticas:
En cuanto a posibles acuerdos, Caicedo se refirió a Iván Cepeda, destacando su trayectoria en defensa de los derechos humanos, aunque subrayó que mantienen diferencias en sus enfoques políticos.
Asimismo, cuestionó tanto la política de “seguridad democrática” como la estrategia de “paz total”, señalando que ninguna ha resuelto de fondo los problemas de seguridad en el país, los cuales, según él, están ligados a la falta de oportunidades en las regiones.











