Durante 20 años de trabajo continuo en los barrios ubicados en las zonas de influencia de la Terminal de Contenedores de Cartagena y la Sociedad Portuaria Regional de Cartagena, la Fundación Puerto de Cartagena ha consolidado un modelo de acompañamiento comunitario que hoy se refleja en líderes más seguros, organizaciones fortalecidas y una respuesta más oportuna a las necesidades de sus habitantes.
La gestión articulada con las Juntas de Acción Comunal (JAC) ha permitido que los líderes comunitarios amplíen su rol más allá de la ejecución de obras básicas, incorporando estrategias sociales, culturales, deportivas y ambientales que contribuyen al bienestar colectivo y al aprovechamiento del tiempo libre de niños, jóvenes y adultos.
Para Tomás Lobelo, presidente de la Junta de Acción Comunal del barrio Santa Clara, este proceso ha marcado una transformación significativa en la manera de ejercer el liderazgo comunitario. “Hoy el trabajo de la JAC no se limita a gestionar calles o parques. Gracias a una alianza público-privada en la que la Fundación cumple un rol articulador, hemos fortalecido iniciativas en deporte, medio ambiente y cultura”, afirma.
Un ejemplo de ello es la consolidación del Comité del Parque en Santa Clara, un espacio de encuentro ciudadano que ha impulsado la recuperación del parque y la cancha de fútbol, integrando a vecinos y fortaleciendo el sentido de pertenencia por el territorio. Desde hace cuatro años, Tomás lidera la JAC del barrio y ha participado activamente en los procesos desarrollados junto a la Fundación, entre ellos torneos deportivos y actividades comunitarias.
Uno de los principales indicadores de crecimiento de este acompañamiento ha sido la vinculación progresiva de más habitantes a los programas de la Fundación, en coordinación con las Juntas de Acción Comunal. La oferta está dirigida a diferentes grupos etarios y abarca iniciativas en liderazgo, deporte, medio ambiente, cultura y formación integral.
“Es muy interesante ver cómo muchos jóvenes del sector hoy se destacan por sus competencias, especialmente en lo cultural y musical. Algunos incluso ya generan ingresos gracias a estas habilidades”, destaca Lobelo. Y agrega: “El acompañamiento de la Fundación ha traído tranquilidad al barrio; los jóvenes están ocupados en el deporte, la música, el parque y programas como Ecoguardianes y Juventud Líder”.
El fortalecimiento de capacidades también se evidencia en el relacionamiento con las instituciones públicas. A través de capacitaciones y espacios de formación promovidos por la Fundación, los líderes comunitarios han ganado confianza para gestionar ante las entidades oficiales y acceder a beneficios para sus comunidades.
Para Yesica Arzuza, gestora social de la Fundación Puerto de Cartagena, este proceso ha sido clave para mejorar la efectividad de la gestión comunitaria. “Fortalecemos las habilidades de los líderes y facilitamos información relevante sobre los procesos que se desarrollan en el puerto, manteniendo canales directos de comunicación con las comunidades”, explica. Asimismo, resalta que la Fundación comparte de manera permanente las convocatorias de sus programas para que, a través de los líderes, más personas puedan vincularse.
Tras dos décadas de trabajo conjunto con las Juntas de Acción Comunal, la Fundación Puerto de Cartagena reafirma su propósito de seguir siendo un puente de articulación entre comunidades, instituciones y aliados estratégicos, promoviendo liderazgos más sólidos, mayor participación ciudadana y oportunidades que nacen desde los propios barrios.









