Lo que comenzó como un día normal para Nelly Tilaguy terminó convirtiéndose en una experiencia angustiante. Sin haber realizado ninguna operación bancaria, empezó a recibir mensajes de texto que alertaban sobre movimientos sospechosos en su cuenta de ahorros. En pocos minutos, delincuentes digitales lograron acceder a su información y transferir cerca de 10 millones de pesos a cuentas desconocidas.
La mujer relató que las transacciones no coincidían con su comportamiento financiero habitual, pues el dinero fue enviado en transferencias fraccionadas a dos cuentas distintas, lo que de inmediato encendió las alarmas. Al notar que se trataba de un fraude, contactó al gerente de su cuenta, quien le confirmó que estaba siendo víctima de un ataque informático.
El banco negó inicialmente la devolución
Ante la gravedad de la situación, Nelly acudió personalmente a una sucursal bancaria para interponer la queja y dejar constancia del caso. Posteriormente, realizó el reporte correspondiente a través de la banca virtual. Días después, recibió una respuesta negativa por parte de la entidad financiera, en la que le informaban que no le sería devuelto el dinero sustraído.
Pese a este primer revés, la afectada insistió en el proceso, aportó pruebas y realizó nuevas gestiones. Finalmente, tras revisar el caso, el banco revirtió la decisión inicial y logró recuperar la totalidad del dinero, cerrando un episodio que, según ella, dejó una profunda preocupación por la seguridad digital.
Un problema que afecta a cientos de usuarios
Casos como el de Nelly no son aislados. A diario, numerosas personas reportan fraudes electrónicos similares, lo que evidencia la magnitud del problema de la ciberdelincuencia en el país. Las autoridades advierten que los estafadores utilizan técnicas cada vez más sofisticadas para engañar a los usuarios y robar información sensible.
Cómo identificar páginas falsas y evitar estafas
El mayor Rodrigo Acevedo, jefe del Centro Cibernético Policial, explicó que uno de los primeros pasos para evitar estos delitos es revisar cuidadosamente las páginas web donde se realizan transacciones. Detalló que los delincuentes suelen usar dominios falsos, con terminaciones extrañas o letras diferentes, y clonan portales oficiales modificando pequeños detalles gráficos que pasan desapercibidos.
También recomendó desconfiar de enlaces recibidos por mensajes o correos, evitar ingresar datos personales en páginas sospechosas y comunicarse directamente con el banco o con el CAI virtual de la Policía ante cualquier irregularidad.
Por su parte, la Superintendencia Financiera reiteró la importancia de no caer en ofertas llamativas, no descargar archivos de origen dudoso, evitar operaciones financieras desde redes Wi-Fi públicas y rechazar llamadas en las que se solicite información confidencial como claves o datos personales.
Cifras preocupantes en 2025
El panorama genera alerta: según cifras oficiales, en lo que va de 2025 se han reportado 59.839 casos de delitos informáticos en Colombia, una cifra que confirma que la ciberseguridad se ha convertido en un desafío urgente tanto para los usuarios como para las entidades financieras.











