2500 razones para no permitir el incremento del pasaje en TransCaribe

Empezamos el 2019, pero no de la mejor manera posible, a dos días de empezar el año una desagradable noticia incomodó a la población cartagenera. Me refiero al  incremento de la tarifa del Sistema integrado de transporte masivo (SITM) de la ciudad, TransCaribe, que pasará de $2300 pesos a costar $2500. Esto ha generado un descontento generalizado. Muchos consideramos injustificado este aumento, y muchas razones sustentan la posición de los usuarios.

  1. Con esta alza, Cartagena se posiciona como la ciudad con el sistema de transporte público colectivo más costoso del país, lo cual no va acorde con las necesidades sociales del distrito, ya que también ocupamos el segundo lugar en el podio de las más desiguales de Colombia.
  2. En el año 2015, el pasaje de bus en Cartagena (en zona urbana, y exceptuando los microbuses) tenía un costo de $1800 pesos. Con la llegada de TransCaribe en 2016, se estableció un incremento a $2000 pesos por la mejora que traería el servicio. Luego para 2017 subió a $2100, para 2018 se ubicó en $2300, convirtiéndose en el más caro del país para ese momento, pero luego otras ciudades igualaron el precio. Y ahora en 2019 se anunció el aumento a $2500, es decir, en tan solo 3 años, el incremento ha sido de $700 pesos.
  3. Una persona que devengue el salario mínimo, y reciba el auxilio de transporte actual (de 2019) es decir de $97.032 pesos; que trabaje de lunes a viernes, en un mes de 30 días (labora 22), recibe dos pasajes, cada uno aproximadamente por $2200 pesos. Es decir, actualmente el déficit por pasaje es de $100 pesos (al día $200, y al mes $4.400). Aplicando el alza anunciada, con un pasaje de $2.500, el déficit de incrementa a $300 pesos por pasaje (al día $600, al mes $13.200) que tendrá que suplir usted con su salario. Pero aún así, lo más preocupante, es que al menos el 30% de la población de la ciudad es catalogada como pobre, por tanto, ni siquiera tienen un ingreso mínimamente cercano al salario mínimo; viven con menos de $250 mil pesos. Eso quiere decir que por cada pasaje, se gastaría más o el equivalente al 1% de su ingreso. Ahora, el ejemplo antes expuesto, se refiere a una persona que trabaje de lunes a viernes, ¿que pasaría si se extiende hasta el sábado? En las mismas condiciones antes expuestas, hablamos de 26 días laborables, para el mismo auxilio de transporte; ahora recibe $1.866 pesos por pasaje, el déficit sube a $634 por pasaje ($1.268 al día, $32.968 al mes), de esta forma, el incremento del salario mínimo y el auxilio de transporte, se vuelve prácticamente inservible. En términos simples, de los cerca de $47mil que le incrementaron con el salario mínimo, $32mil se irán en pasajes del TransCaribe (Si trabaja de lunes a sábado).
  4. TransCaribe se convertirá en un sistema costoso e incompleto. Actualmente, el sistema está muy atrasado en su implementación. El cronograma se modificó, y ni siquiera tal planeación fue cumplida. En 2018 se previó integrar 10 nuevas rutas, y únicamente 6 de estas nuevas están rodando. En el proyecto inicial, se contempló un total de 658 buses para la operación (aunque se ha evidenciado que harán falta muchos más, se prevén 200), partiendo del número inicial, actualmente en la ciudad hay cerca de 300 buses, de los cuales alrededor de 200 están rodando en las calles, esto quiere decir que con poco más de 2 años de operación, aún no estamos ni siquiera en el 50% de avance, lo cual es preocupante, porque ya llevamos más del 66% de tiempo, ya que se había contemplado que se tardarían 3 años en aplicar todo el sistema.
  5. Este sistema, además de que se convertirá en uno de los más caros del país, ha ido desmejorando en calidad, debido a diversos factores. Hay ciertas rutas que son demoradas, otras no son capaces de cubrir la demanda en ciertos horarios, ya que los buses van sumamente llenos, tanto que parecerían sobrepasar su capacidad. Por otra parte, en lo que a recorridos respecta, estos son más demorados, y no cumplen las expectativas; según el último informe de Cartagena Como Vamos, la velocidad promedio de los buses fue de 17.5 Km/h, es decir 1.5 Km/h más lento que el 2016; aunque claro, esto puede ser consecuencia de la gran semaforizacion que sifrio la ciudad. Aún así, no cumple con lo planificado, debido a que en teoría, el recorrido de la “Bomba del amparo” al centro, tardaría cerca de 10 minutos, pero actualmente no es así, ya que en promedio, tarda ese tiempo en ir del centro a los cuatro vientos. Por otra parte, si comparamos la distancia que recorre cada SITM con su precio, el de nuestra ciudad sería también uno de los más costosos por kilómetro recorrido, ya que el trayecto base de la troncal, es decir, del patio portal a la bodeguita es de alrededor de 8 kilómetros el recorrido.
  6. Otros problemas como la falta de señalización, de comodidad en los paraderos ubicados en los barrios, el deterioro de las vías que son usadas por el sistema también generan molestias en los usuarios. También hay algunos problemas que son externos al sistema, pero no ajenos a el, por ejemplo, lo atrasada que está la chatarrización y las incomodidades que aún generan las muchas busetas que comparten los carriles mixtos con los demás vehículos generando una gran congestión vehicular. Por último, pero no menos importante, es el transporte informal el cual se ha venido incrementando exponencialmente en la ciudad con los mototaxistas, conductores de vehículos particulares que fungen de transporte público (los cuales en su mayoría, transitan en Barrios populares de la ciudad y no conducen carros en óptimas condiciones). Con este severo incremento al transporte público oficial de la ciudad, muchos optarán por tomar este transporte por su bajo costo, y que seguramente se adapta mucho más a las necesidades de la población. De esta forma la administración local está incentivando estos modelos. La informalidad laboral de la ciudad es de un 55%, ya de por sí es alta, y con decisiones cómo estás no mejorará mucho ese indicador, o al menos el transporte no aportará mucho que digamos.
  7. El alcalde (e) Pedrito Pereira, presentó un impedimento a la procuraduría en lo que respecta a las decisiones de TransCaribe, debido a que su familia es propietaria de uno de los operadores del sistema. Es por eso que se nombró un alcalde ad-hoc para que se encargara de esos asuntos. El Gobernador Dumek Turbay fue el encargado de enviarle la hoja de vida de Dario Kulhman al presidente para que este lo avalara y realizara el respectivo nombramiento. El decreto fue emitido el 29 de diciembre de 2018, y ya dos días después (sin contar el tiempo en que tardó en posesionarse), el 31 de diciembre ya, se tenía todo preparado para establecer el incremento a $2500 pesos. Ya se rumoraba el aumento y hasta el miércoles 02 de enero se confirmó. El alcalde Ad-hoc hizo todo en tiempo récord, un verdadero “flash”.
  8. La administración local, y los operadores de TransCaribe no deben ser indiferentes ante la problemáticas de la ciudad, y también deben ser consecuentes. La ciudadanía no tiene porque pagar los errores y sobre costos que han tenido, y mucho menos con las condiciones pauperrimas que actualmente sufre la ciudad por los malos años que hemos tenido últimamente.

TransCaribe no es un mal sistema de transporte, de hecho, para Cartagena, es un buen modelo, se adapta a las necesidades. Hace mucho añorábamos un modelo  que cubriera las demandas de la ciudadanía, y el tan esperado SITM ha venido cumpliendo, siendo capaz de mejorar un poco nuestra cultura, brindarnos muchas más comodidades que el anterior modelo (con el cual aún coexiste) y es una posible solución al la problemática del transporte informal. Por todo lo antes mencionado, exhortamos a la administración distrital a que reconsidere su decisión y evalúe la situación, para tomar una decisión que sea mucho más favorable a los cartageneros.

Por: Adrian Camilo Marrugo Palacio

 

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