La Alcaldía de Cartagena, la Gerencia de Ciudad y secretarías de Hacienda y Planeación, liderarán Plan de Acción Reactivación Económica y Social, como respuesta a las afectaciones actuales y futuras del COVID-19.

Cartagena y Bolívar requieren hoy más que nunca de la articulación público-privada para poder minimizar el impacto del COVID-19 en nuestra región.

Debemos aunar esfuerzos para desplegar de manera eficaz, estrategias transversales y sectoriales para reactivar la economía sin poner en riesgo la integridad de la población. La Secretaría Técnica del plan de reactivación la dirige la Cámara de Comercio de Cartagena. Hará frente a la coordinación de la metodología, plan de trabajo y articulación con todos los actores gremiales y de la sociedad civil.

También, estarán apoyando con conocimiento y capacidades técnico-científicas, la Universidad de Cartagena, la Universidad Tecnológica de Bolívar y el Centro de Investigaciones para el Desarrollo y la Competitividad.

La comisión interinstitucional, encomendada por el alcalde William Dau Chamat, está conformada por FENALCO, ANDI, COTELCO, CAMACOL, ACOPI, ANATO, Consejo Gremial, COMFENALCO, SENA y otras entidades de la ciudad.

El plan estará orientado a partir de la valoración de impactos económicos del Covid-19 en Cartagena, teniendo en cuenta diferentes insumos y mediciones. La Encuesta Nacional de Impacto del Covid-19 será fundamental. Desde estos instrumentos de medición se estructurarán diversas acciones que buscan identificar oportunidades en los sectores económicos que puedan jalonar el empleo en Bolívar.

Igualmente, implementando estrategias de aislamiento colectivo e inteligente y siguiendo las medidas de bioseguridad de manera responsable. Así, iniciando progresivamente con los sectores priorizados que generen alto impacto en el desarrollo económico. Bajo criterios de generación de empleo, participación del PIB, eslabonamiento con otros sectores, potencial de reconversión productiva, entre otros factores.

Así, hay sectores esenciales que deben seguir operando como los relacionados con la salud, la seguridad, el aprovisionamiento de elementos de primera necesidad, las telecomunicaciones y servicios públicos. Igualmente sectores que tienen menor riesgo de propagación del virus como agroindustrias y manufactura. Pueden dinamizar la economía por su interconexión con el resto del tejido empresarial y, además, por su rol en la generación de empleo. Mientras más empleo se conserven y se generen, más se sostendrá la economía vía consumo de los hogares. Durante y después de la crisis, tendremos que diversificar nuestra canasta de exportaciones, que tiene un peso importante de bienes tradicionales y que se afectarán por la situación del mercado del petróleo y la devaluación del peso.

El comercio es fundamental en la economía local, pero por las condiciones actuales, deberá adaptarse a ambientes controlados de manera presencial. El turismo es una de las actividades más importantes de la economía local, especialmente por su aporte en el empleo y en la dinámica empresarial. Sin embargo, es un sector altamente golpeado por la actual crisis sanitaria, por tanto, la reactivación económica para los próximos meses deberá apalancarse por otras actividades que sean jalonadoras de empleo y a la vez tengan un riesgo bajo de propagación.

Por otro lado, se prevé un paquete de acciones e instrumentos enfocados en mitigar los efectos de la crisis sanitaria en los trabajadores informales, a través del emprendimiento y la empleabilidad acorde a  las nuevas tendencias del mercado.