La primera dama de Colombia, Ana Lucía Pineda, rompió el silencio sobre los cuestionamientos que ha recibido durante los primeros meses del Gobierno de su esposo, el presidente Abelardo de la Espriella, y respondió a las controversias relacionadas con las donaciones para los damnificados del terremoto, sus viajes internacionales y su participación en actividades sociales.
En una entrevista con la periodista Vicky Dávila, publicada este 18 de octubre de 2026, Pineda defendió su gestión, rechazó las insinuaciones sobre un posible aprovechamiento de recursos públicos y aseguró que su presencia en el Gobierno responde a un compromiso con las comunidades más vulnerables del país.
La primera dama también habló sobre los ataques del caricaturista Matador, la seguridad de su familia, su relación con el expresidente Álvaro Uribe Vélez y su propósito de promover los valores familiares y religiosos.
Sus declaraciones se producen en medio de un intenso debate político sobre el papel de la primera dama, la transparencia en la administración de donaciones y las actividades que desarrolla desde la llegada de De la Espriella a la Casa de Nariño.
Ana Lucía Pineda responde a los cuestionamientos sobre su patrimonio
Uno de los momentos más destacados de la entrevista ocurrió cuando la primera dama rechazó cualquier insinuación de que estuviera utilizando su posición para obtener beneficios económicos indebidos.
Pineda sostuvo que no necesita apropiarse de recursos ajenos y recordó que, durante más de 18 años, ha trabajado junto a su esposo en la construcción del patrimonio familiar.
Explicó que comenzó a desempeñarse profesionalmente en la firma de abogados de De la Espriella y que ambos desarrollaron sus actividades económicas antes de llegar a la Presidencia.
También cuestionó a sectores políticos que, según su interpretación, utilizan las redes sociales principalmente para criticar su gestión.
Estas afirmaciones representan la posición de la primera dama frente a los cuestionamientos públicos y no sustituyen los mecanismos institucionales de verificación y control sobre el uso de recursos.
¿Qué pasó con las donaciones para las víctimas del terremoto?
La administración de las donaciones recibidas para atender a las familias afectadas por el terremoto del pasado 10 de agosto fue otro de los temas centrales.
Pineda aseguró que los recursos económicos recaudados por su fundación permanecen disponibles y que la decisión de no utilizarlos inmediatamente fue adoptada por su junta directiva.
Según explicó, durante la primera fase de la emergencia se priorizó la entrega de ayudas humanitarias, especialmente alimentos y otros elementos esenciales.
Por esta razón, afirmó que los recursos monetarios se reservaron para una segunda etapa orientada a la reconstrucción.
La primera dama defendió esta decisión como una forma de asegurar que los aportes puedan utilizarse en necesidades de recuperación de mayor duración.
Sin embargo, la información divulgada en la entrevista no constituye por sí misma una auditoría independiente de los recursos.
La transparencia de estos fondos deberá evaluarse mediante los registros financieros, informes y demás mecanismos de rendición de cuentas aplicables.
Más de 6.000 toneladas de ayudas y 30 puntos de acopio
La primera dama presentó un balance de las acciones adelantadas para atender a las comunidades damnificadas.
De acuerdo con sus declaraciones, se movilizaron más de 6.000 toneladas de ayudas humanitarias desde 30 puntos de acopio, mediante un trabajo conjunto con autoridades locales, gestoras sociales y voluntarias de la iniciativa Tigresas de la Patria.
Pineda señaló que participó en visitas a los territorios afectados y acompañó actividades de entrega de asistencia.
También aseguró que la estrategia está pasando de la atención inmediata a una fase de reconstrucción.
El balance fue presentado por la propia primera dama y las cifras corresponden a su reporte de gestión.
Para establecer el impacto final de las ayudas será importante conocer los registros de distribución, las comunidades beneficiadas y los proyectos de reconstrucción que se ejecuten.
“No tengo sueldo”: primera dama habla sobre sus gastos y viajes
Otro de los asuntos abordados fue el uso de recursos públicos para financiar sus actividades.
Ana Lucía Pineda afirmó que no recibe salario por ejercer el papel de primera dama y aseguró que no ha solicitado viáticos ni recursos del Gobierno para sus desplazamientos relacionados con actividades sociales.
Explicó que su decisión responde a que dispone de recursos propios y no considera necesario recurrir a fondos estatales para financiar ese tipo de viajes.
Estas declaraciones se produjeron después de que, según relató, se presentaran derechos de petición ante el Departamento Administrativo de la Presidencia de la República para conocer información sobre sus gastos.
La primera dama manifestó que mantendrá esa posición durante el periodo presidencial.
Es importante distinguir entre sus gastos personales, los recursos de su fundación y los costos institucionales que puedan estar asociados a actividades oficiales, pues corresponden a categorías diferentes.
Su respuesta a Matador por los ataques en redes sociales
La primera dama también se pronunció sobre los mensajes y publicaciones del caricaturista Julio César González, conocido como Matador.
Pineda consideró que algunas de las expresiones dirigidas contra ella constituyen ataques contra su condición de mujer y rechazó que las diferencias políticas se conviertan en agresiones personales.
Aseguró que las críticas no impedirán que continúe desarrollando sus actividades sociales.
También hizo un llamado a respetar a las mujeres en el debate público y cuestionó el uso de expresiones que considera ofensivas.
La controversia ha generado reacciones de diferentes sectores políticos y ciudadanos.
El caso pone sobre la mesa la discusión sobre los límites de la crítica política, la libertad de expresión y el respeto a la dignidad de las personas que desempeñan funciones de exposición pública.
La preocupación por la seguridad de Abelardo de la Espriella y sus hijos
Durante la conversación, Ana Lucía Pineda se refirió a las dificultades personales que representa vivir bajo las medidas de seguridad propias de una familia presidencial.
Reconoció que siente preocupación cuando su esposo sale de casa, especialmente ante las amenazas atribuidas a organizaciones criminales.
También manifestó inquietud por la protección de sus hijos y explicó que la familia procura evitar exposiciones innecesarias.
La primera dama destacó que su apoyo al presidente tiene una dimensión personal, relacionada con su matrimonio y el proyecto de vida que ambos han construido.
Sus declaraciones mostraron una faceta familiar de la experiencia de llegar a la Presidencia, más allá de las responsabilidades políticas e institucionales.
Ana Lucía Pineda descarta una carrera política
Aunque su presencia pública ha aumentado desde el inicio del Gobierno, Pineda descartó que tenga planes de participar directamente en una carrera electoral.
Explicó que su intención es continuar acompañando iniciativas sociales durante los cuatro años de la administración presidencial.
La primera dama sostuvo que su prioridad está en el contacto con las comunidades y en el desarrollo de proyectos relacionados con el bienestar de las familias.
Esta posición marca una diferencia entre su papel como figura pública vinculada a la Presidencia y una eventual aspiración a cargos de elección popular.
Por ahora, no anunció ninguna candidatura ni proyecto partidista propio.
La propuesta de recuperar la oración y la enseñanza religiosa en los colegios
Uno de los planteamientos que puede generar mayor debate fue su intención de promover el regreso de la oración y las clases de religión a las aulas.
Pineda defendió la importancia de fortalecer valores como el respeto, la empatía y la convivencia familiar.
Según su visión, la formación espiritual puede contribuir a mejorar las relaciones sociales y reducir las expresiones de intolerancia.
La primera dama relacionó esta propuesta con las convicciones religiosas de su familia y con su percepción sobre los cambios culturales ocurridos en Colombia.
No obstante, sus declaraciones no constituyen una reforma educativa aprobada ni una decisión oficial del Ministerio de Educación.
Cualquier modificación relacionada con la enseñanza religiosa en instituciones públicas deberá respetar la libertad de cultos, la Constitución y las normas que regulan el sistema educativo colombiano.
Su viaje a París y el apoyo a las emprendedoras colombianas
Ana Lucía Pineda también explicó su participación en actividades desarrolladas en París, Francia, donde acompañó a mujeres emprendedoras y artesanas colombianas.
Según relató, el viaje estuvo relacionado con el proyecto Territorios Vivos 2026, impulsado con participación de Asodamas, la asociación de primeras damas.
La iniciativa permitió que mujeres procedentes de diferentes municipios presentaran sus productos y conocimientos en espacios vinculados con la moda y la artesanía.
Pineda destacó que algunas participantes provenían de territorios con pocas oportunidades de visibilidad internacional.
También señaló que durante la visita se adelantaron encuentros académicos e intercambios con artesanos franceses.
Entre los resultados mencionó contactos con la Cámara de Oficios de París para explorar posibilidades de formación y fortalecimiento de capacidades.
La primera dama presentó estas actividades como parte de su interés en respaldar el emprendimiento y promover el trabajo de las mujeres colombianas.
¿Existe una pelea entre Álvaro Uribe y Abelardo de la Espriella?
La relación entre el presidente Abelardo de la Espriella y el expresidente Álvaro Uribe Vélez fue otro de los temas abordados.
Ana Lucía Pineda negó que exista un enfrentamiento entre ambos dirigentes.
Aseguró que mantiene admiración por Uribe y destacó lo que considera su contribución a la historia política del país.
También agradeció las manifestaciones de respaldo que el exmandatario le ha expresado durante las controversias recientes.
Según su versión, Uribe y De la Espriella mantienen comunicación y respeto mutuo.
Estas declaraciones buscan despejar las versiones sobre posibles tensiones políticas entre sectores que han respaldado al actual Gobierno.
Sin embargo, corresponden a la apreciación de Pineda sobre la relación entre los dos líderes.
La primera dama cuestiona a sectores de la oposición
Durante la entrevista, Pineda sostuvo que algunos ataques dirigidos contra ella tienen como verdadero objetivo afectar la imagen del presidente.
Según su interpretación, determinados sectores de izquierda han utilizado las controversias sobre su trabajo social y sus actividades públicas para cuestionar al Gobierno.
También relacionó las críticas con las investigaciones y denuncias sobre presuntos hechos de corrupción de administraciones anteriores.
Estas afirmaciones forman parte de su valoración política y no implican que todos los cuestionamientos a su gestión tengan necesariamente una motivación partidista.
En una democracia, las figuras públicas están sujetas al escrutinio ciudadano, mientras que las denuncias y señalamientos deben tramitarse con respeto por las garantías y los procedimientos correspondientes.
El papel de la primera dama en Colombia
Las declaraciones de Ana Lucía Pineda reabren la discusión sobre el alcance de las actividades que pueden desarrollar las primeras damas.
En Colombia, esta figura no corresponde a un cargo de elección popular y no otorga automáticamente las competencias administrativas de un funcionario público.
Sin embargo, históricamente quienes han ocupado ese papel han participado en proyectos sociales, campañas humanitarias y actividades de representación.
Su visibilidad puede facilitar la convocatoria de organizaciones y ciudadanos para respaldar iniciativas de interés público.
Al mismo tiempo, esa exposición genera preguntas sobre los mecanismos de transparencia, la financiación de actividades y la relación entre iniciativas privadas y entidades estatales.
En el caso de Pineda, la atención se ha concentrado especialmente en las donaciones destinadas a las víctimas del terremoto y en los viajes realizados durante los primeros meses del Gobierno.
Las declaraciones que marcaron la entrevista
La conversación permitió conocer la posición de Ana Lucía Pineda sobre asuntos que han generado controversia durante las primeras semanas de la administración presidencial.
Entre los temas más destacados estuvieron su rechazo a cualquier aprovechamiento económico de su posición, la decisión de reservar donaciones para la reconstrucción, la ausencia de remuneración por su papel como primera dama y su respuesta a las críticas personales.
También defendió el acompañamiento a las víctimas del terremoto, expresó preocupación por la seguridad de su familia, descartó una carrera electoral y planteó su intención de promover valores religiosos y familiares.
Finalmente, se refirió a su trabajo con artesanas colombianas y a la relación política entre su esposo y Álvaro Uribe Vélez.
La entrevista dejó una defensa pública de su gestión y de sus motivaciones personales, pero también puso de relieve la importancia de que los balances sobre donaciones, viajes y proyectos sociales puedan respaldarse con información verificable.
Mientras el Gobierno de Abelardo de la Espriella avanza en sus primeros meses, Ana Lucía Pineda asegura que continuará enfocada en el trabajo con las comunidades y en las iniciativas sociales que ha decidido acompañar desde su posición como primera dama.











