En el proceso en el que la Corte Suprema de Justicia avaló la extradición hacia Estados Unidos del exjefe del ‘Clan del Golfo’, Dairo Úsuga alias «Otoniel», el narcotraficante realizó una petición particular a las autoridades.

Según su defensa, alias «Otoniel» quiere que le permitan «sostener relaciones sexuales con su esposa, cónyuge o compañera permanente» en la cárcel donde sería recluso.

En respuesta, la Corte manifestó que ese tipo de peticiones «escapan de su órbita funcional» y que debía de remitirla a las autoridades estadounidenses, ya que esos aspectos «están sujetos a la determinación de las autoridades extranjeras».

Por otro lado, el exjefe del ‘Clan del Golfo’ requirió que no fuera recluido en «una unidad especial» conocida como SHU, haciendo referencia a unas pequeñas celdas donde los presos son recluidos por varios periodos de tiempo.

A esta petición, la Corte sí reaccionó condicionando la entrega del narcotraficante a Estados Unidos a que este se el permita tener contacto con su familia.

Otras consideraciones

La Corte Suprema requirió al gobierno estadounidense facilitar a las autoridades colombianas, cada vez que sea necesario, «tener contacto con Dairo Antonio Úsuga David, a fin de garantizar a las víctimas sus derechos, a través del uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC)».

Igualmente advirtió que una vez alias «Otoniel» responda por sus delitos en el país norteamericano, deberá regresar a Colombia para responder ante las autoridades nacionales.

Entre los delitos que se le atribuyen al exjefe del ‘Clan del Golfo’ se encuentran «homicidio agravado, homicidio en persona protegida, desaparición forzada secuestro simple, secuestro agravado, terrorismo, concierto para delinquir, reclutamiento ilícito, tortura agravada, hurto calificado agravado, uso de menores en la comisión de delitos, tráfico de estupefaciente, acceso carnal violento en persona protegida y constreñimiento para delinquir. Entre ellos, está incluida la condena por la masacre de Mapiripán».