COMO MECANISMO PARA RECONSTRUCCIÓN DEL TEJIDO SOCIAL

La institución Educativa Técnica Agropecuaria de Macayepos Alta Montaña, del municipio de El Carmen de Bolívar, instituyó con la comunidad educativa representada en directivos, docentes  y estudiantes, su experiencia significativa, “Cultura humano- natural a través de pedagogía de las emociones”, que permite a los estudiantes promover desarrollar y fomentar pedagogía en una comunidad caracterizada como sujeto de reparación colectiva, por ser producto del desplazamiento y la violencia, permitiendo sembrar la semilla de la paz en las aulas de clases; sobre todo porque refresca al interior de los ambientes escolares el fomento de la convivencia y la paz, convirtiéndose en un ejemplo para toda la comunidad educativa de Bolívar.

La pedagogía de las emociones para la paz, es un espacio que permite promover una cultura de diálogo generativo, democrático e inclusivo, de acuerdo con principios de la ética social,  buscando lograr establecer relaciones sociales equitativas, constructivas y pacíficas, constituye en un verdadero reto para directivos docentes,  docentes y administrativos quienes interactúan con muchos aprendices, que portan en sus morrales la desesperanza, temor, desconcierto, ira y en muchos casos con baja autoestima, por la presencia de necesidades insatisfechas las cuales eran el pan de cada día en una comunidad, que aunque habían retornado hace muchos años, expresan en sus acciones las secuelas de la violencia y el abandono estatal.El plantel escolar, basado en ese diagnóstico, creó la necesidad de implementar estrategias que realicen aportes significativos hacia el fortalecimiento de las emociones, no solo en los educandos, sino que existía la obligatoriedad de involucrar a cada uno de los estamentos que participaban en su formación, manifestando también, el alto porcentaje de niños, niñas y jóvenes provenientes de hogares disfuncionales.

Álvaro Castillo Agámez, rector de la Institución educativa Técnica Agropecuaria de Macayepos, lidera un proceso que permite involucrar entidades de apoyo para lograr el impacto esperado, como la Fundación Desarrollo y Paz en asocio con la Corporación Canal del Dique, la Universidad de Cartagena y su Observatorio de Paz, programa Familias en su Tierra, entre otros, quienes respaldan la iniciativa planteada por la institución.

“Partiendo de un estado de bienestar en el cual el individuo se da cuenta de sus propias aptitudes, puede afrontar las presiones normales de la vida, puede trabajar productiva y fructíferamente y es capaz de hacer una contribución a su propia comunidad por muy marginada que ella esté”, aseveró, Álvaro Castillo Agámez, rector de la institución Educativa Técnica Agropecuaria de Macayepos.Castillo Agámez, agregó, que el proyecto “fomentando cultura humano-natural a través de la pedagogía de las emociones” comienza valorando en primera instancia los conocimientos previos de cada miembro y como estos harían aportes significativos a la interdisciplinariedad que debería presentarse en los proyectos pedagógicos transversales del plantel. ¿Si son amantes del deporte, por qué no organizar una escuela de formación deportiva?. ¿Si somos parte de la subregión de los Montes de María rica en folclor, no aprovechar el talento de los amantes de nuestra música? ¿si Macayepos una zona considerada de alta productividad agrícola, no enseñamos a los estudiantes a ser emprendedores y además, proteger el medio ambiente? Entre otros. Estos y más interrogantes propiciaron la necesidad de implementar esta propuesta y disminuir el ausentismo, la deserción, la violencia intrafamiliar, el bullying escolar y mejorar con éstos el rendimiento académico.

El educador, resaltó, además, que el ser humano actúa de forma inconsciente regido por sus emociones y los sentimientos las cuales son parte esencial en la formación de nuestra identidad. “La educación emocional, y con ello, la pedagogía de las emociones es fundamental para el proceso de aprendizaje, sobre todo, para una educación en valores y el desarrollo de las habilidades cognitivas. De igual modo, la pedagogía emocional proporciona un bienestar psíquico que potencia la capacidad de obtener una mayor resolución ante problemas personales o colectivos”, puntualizó.

“Nuestro compromiso es más relevante cuando la situación actual nos obliga a estar distanciados de nuestros discentes, pero aun así, teniendo en cuenta todas estas normas de bioseguridad, hacemos seguimiento a la mayoría de los jóvenes, aunque muchos de ellos están en zonas con poca cobertura, pero con la convicción que hay un estado representado en la Secretaría de Educación de Bolívar, en velar por su bienestar emocional y generar con esto la verdadera paz negada con anterioridad como causa del conflicto”, precisó, Jairo Antonio Padilla Díaz, docente de idiomas e informática de la Institución Educativa Técnica Agropecuaria de  Macayepos.

El profesor, dijo que conocer las emociones, negativas o positivas, y cómo podemos enfocarlas o controlarlas pueden permitir a cualquier sujeto una mayor capacidad de actuación. De ahí, que la trascendencia de la pedagogía emocional confluya en crear ciudadanos más capaces de enfrentarse a situaciones adversas.

Por su parte, Pedro Pulido Franco, profesional especializado de la Unidad de Calidad Educativa de la Secretaría de Educación de Bolívar, aseveró que este proceso educativo continuo y permanente pretende potenciar el desarrollo de las competencias emocionales de los estudiantes como elemento esencial del desarrollo humano, con el objetivo de capacitarlos para la vida con la finalidad de aumentar su bienestar personal y social.