El Ministerio de Salud, tal como lo había anunciado, entregó el domingo12 de julio 40 ventiladores a Cartagena.

“Acaban de llegar los 40 ventiladores que el Gobierno Nacional, a través de un cronograma de entregas, le asignó al Distrito de Cartagena a través del Ministerio de Salud y Protección Social. Serán distribuidos, principalmente en las clínicas que hacen parte de nuestro plan de concentración y acción avalado por el MinSalud. Estas son: Hospital Universitario del Caribe (HUC), Instituciones Prestadoras de Salud (IPS) privadas como Gestión Salud San Fernando, Estríos, Clínica General del Caribe y Clínica La Nuestra”, informó Johana Bueno, directora (e) del DADIS.

Estas nuevas herramientas permitirán ampliar la red hospitalaria y la capacidad instalada, sobre todo en Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).

Los ventiladores empezarán a operar inmediatamente, llegaron con un equipo técnico y biomédico que realizarán las pruebas.

La directora del DADIS, Johana Bueno, informó, además, que el personal que operará los equipos y acompaña a los pacientes al interior de las clínicas ha sido fortalecido en sus capacidades, especialmente en temáticas como guía de práctica clínica, protocolos de manejo y protocolos para el uso de elementos de protección personal.

La funcionaria aprovechó la ocasión para recordar importantes y positivos indicadores, cuando se cumplen 4 meses desde que fue confirmado el primer caso de Covid-19 en Cartagena.

“En el mes de mayo teníamos una tasa de reproducción básica (capacidad que tiene una persona de contagiar a otra) de 2.70 y luego de estos dos meses de intenso trabajo, y focalizar estratégicamente las medidas, acciones y esfuerzos, hemos disminuido la tasa de reproducción básico a 1.14. En otras palabras, en Cartagena pasamos que una persona contagiara a 3, a que un contagiado, a su vez, contagie a uno. Además, más del 55% de contagiados han superado la enfermedad”.

Además precisó que el Distrito de Cartagena está focalizando importantes esfuerzos en la atención domiciliaria para evitar que la población, especialmente la de riesgo (adultos mayores o con patologías de base) lleguen a UCI y así minimizar el riesgo de complicación y muerte por Covid-19.