El acceso al agua potable en Barú volvió a ocupar un lugar central en la agenda de infraestructura de Cartagena después de que el alcalde Dumek Turbay ratificara que los recursos destinados a la construcción del acueducto de Barú Pueblo se mantienen como una prioridad de su administración. El mandatario señaló que los $46.000 millones previstos para este proyecto no serán retirados de la planeación financiera distrital, en medio de la discusión sobre una nueva autorización de endeudamiento por $150.000 millones. El anuncio, realizado el 29 de octubre de 2026, reactivó la conversación sobre las necesidades de servicios públicos en las comunidades insulares y los mecanismos para financiar obras de alto impacto social.
La iniciativa busca atender una necesidad histórica de los habitantes de Barú, territorio insular que forma parte del Distrito de Cartagena y que enfrenta importantes desafíos para garantizar el acceso continuo al agua potable. La disponibilidad de este servicio tiene repercusiones directas sobre las condiciones de vida de las familias, la salud pública, las actividades económicas y el desarrollo turístico de la zona. En comunidades donde la prestación de servicios básicos presenta dificultades, los proyectos de infraestructura adquieren especial relevancia porque permiten reducir las brechas entre el territorio continental y los sectores rurales e insulares. Sin embargo, su ejecución requiere estudios, financiación, diseños y una planificación que garantice la sostenibilidad del sistema.
La discusión financiera se desarrolla en torno a un eventual crédito público de $150.000 millones, cuya autorización debe ser estudiada por el Concejo Distrital. De acuerdo con la información divulgada por la Alcaldía, los recursos para el acueducto se enmarcan en un acuerdo alcanzado con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). El mandatario también se refirió a la posibilidad de incorporar otras iniciativas comunitarias entre las prioridades de inversión, mencionando, por ejemplo, la necesidad de un nuevo hospital en San José de los Campanos. La discusión no significa que todos los proyectos mencionados cuenten ya con financiación definitiva o tengan garantizada su ejecución inmediata.
El futuro del acueducto será un indicador importante para evaluar la capacidad de Cartagena de responder a las necesidades de sus corregimientos y comunidades insulares. La aprobación del endeudamiento, la estructuración técnica del proyecto y la definición de sus etapas de ejecución serán fundamentales para convertir el compromiso financiero en una solución efectiva. También será necesario establecer cómo se garantizará la operación y el mantenimiento de la infraestructura una vez entre en funcionamiento. Para los habitantes de Barú, el principal resultado esperado no es únicamente la construcción de una obra, sino contar con un servicio de agua potable confiable y sostenible que contribuya a mejorar sus condiciones de vida.










