Desde la Revolución de 1830 hasta las protestas de 2023, Francia ha vivido episodios de movilización que terminaron transformando gobiernos, leyes y estructuras sociales. La literatura, el cine y la pintura permiten comprender por qué las calles de París siguen siendo un escenario de protesta.
París es conocida mundialmente por la Torre Eiffel, sus museos y sus monumentos históricos. Sin embargo, detrás de su imagen turística existe una ciudad que durante más de dos siglos ha sido escenario de revoluciones, barricadas, huelgas y enfrentamientos que marcaron el rumbo político de Francia.
Las movilizaciones sociales que han vuelto a situar al país en el centro del debate recuerdan una tradición histórica en la que estudiantes, trabajadores y ciudadanos han salido a las calles para reclamar cambios.
La investigadora Ana María Iglesias Botrán, profesora de la Universidad de Valladolid, analizó esta relación entre historia y cultura en un artículo publicado por The Conversation. Su recorrido permite identificar siete acontecimientos que ayudan a entender la importancia de la protesta en la sociedad francesa.
1. La Revolución de 1830: tres días que acabaron con un reinado
Entre el 27 y el 29 de julio de 1830, París vivió las jornadas conocidas como las Tres Gloriosas.
La decisión del rey Carlos X de restringir la libertad de prensa y disolver la Cámara de Diputados provocó una insurrección que terminó con su abdicación.
Este acontecimiento inspiró una de las pinturas más famosas de la historia: La libertad guiando al pueblo, de Eugène Delacroix, en la que una mujer sostiene la bandera francesa mientras avanza entre los revolucionarios.
2. La rebelión de 1832 que inspiró Los miserables
Dos años después, las calles parisinas volvieron a llenarse de barricadas.
Durante los días 5 y 6 de junio de 1832, grupos republicanos se enfrentaron a las fuerzas de la monarquía de Luis Felipe I, en medio del descontento por la desigualdad económica y las limitaciones políticas.
La rebelión fue reprimida, pero quedó inmortalizada en Los miserables, la novela de Victor Hugo publicada en 1862.
3. La Revolución de 1848: cuando cayó otra monarquía
El desempleo, el aumento del precio del pan y las restricciones a la participación política provocaron una nueva insurrección en febrero de 1848.
Las manifestaciones y los enfrentamientos obligaron a Luis Felipe I a abandonar el poder, dando paso a la Segunda República Francesa.
El escritor Gustave Flaubert retrató el ambiente de aquellos días en su novela La educación sentimental, publicada en 1869.
4. La Comuna de París de 1871: una revolución que terminó en tragedia
Después de la derrota francesa frente a Prusia, el descontento social dio origen a uno de los experimentos políticos más importantes del siglo XIX.
El 18 de marzo de 1871 comenzó la Comuna de París, un movimiento que intentó establecer una administración basada en la participación ciudadana y la autonomía local.
La experiencia duró poco más de dos meses.
Entre el 21 y el 28 de mayo, durante la llamada Semana Sangrienta, las tropas gubernamentales recuperaron el control de la ciudad. Los combates, fusilamientos y represalias dejaron miles de muertos.
5. Mayo de 1968: estudiantes y trabajadores desafiaron al Gobierno
Casi un siglo después, París volvió a convertirse en símbolo de inconformidad.
Las protestas comenzaron entre estudiantes universitarios que cuestionaban el autoritarismo, las restricciones académicas y las estructuras sociales tradicionales.
Posteriormente, millones de trabajadores se sumaron mediante huelgas para reclamar mejores salarios y condiciones laborales.
La movilización desencadenó una crisis política durante el gobierno de Charles de Gaulle y abrió un periodo de transformaciones sociales.
La película La chinoise, dirigida por Jean-Luc Godard en 1967, anticipó parte del ambiente ideológico que marcaría aquella generación.
6. Las revueltas de 2005: la muerte de dos jóvenes desató una crisis
En octubre de 2005, dos adolescentes murieron electrocutados mientras se escondían en una instalación eléctrica tras huir de un control policial.
El caso desencadenó protestas en sectores populares de las periferias francesas.
Las manifestaciones derivaron en enfrentamientos con las autoridades, incendios de vehículos y daños materiales, lo que llevó al Gobierno a declarar el estado de emergencia.
El episodio también reabrió discusiones sobre discriminación, desigualdad y las relaciones entre la policía y las comunidades de origen migrante.
7. Las protestas de 2023: la muerte de Nahel Merzouk
En junio de 2023, Nahel Merzouk, un adolescente de 17 años, murió tras recibir un disparo policial durante un control de tránsito en Nanterre, cerca de París.
Su muerte provocó una nueva ola de indignación y disturbios en diferentes ciudades francesas.
Durante varias noches se registraron enfrentamientos, incendios y detenciones, mientras organizaciones sociales exigían respuestas sobre el uso de la fuerza policial.
El caso volvió a poner sobre la mesa las tensiones existentes en algunos barrios periféricos y el debate sobre la actuación de las autoridades.
¿Qué tienen en común estas siete revueltas?
Aunque ocurrieron en épocas distintas, estos acontecimientos muestran cómo las calles han desempeñado un papel fundamental en la historia política de Francia.
Algunas movilizaciones consiguieron derrocar monarquías o impulsar reformas, mientras que otras terminaron en represión y profundas pérdidas humanas.
La investigadora Ana María Iglesias Botrán plantea que las protestas contemporáneas tienen causas propias, pero también forman parte de una tradición en la que el espacio público se convierte en escenario de reivindicación social.
La literatura, el cine y la pintura han contribuido a conservar esa memoria, desde los personajes de Victor Hugo hasta las imágenes revolucionarias de Delacroix.
Por eso, cuando se habla de que París vuelve a arder, la expresión no necesariamente describe incendios actuales: también remite a una historia de conflictos, transformaciones y demandas ciudadanas que han marcado la identidad francesa.










