Desde las Torres del Parque en Bogotá hasta el Centro de Convenciones de Cartagena, la arquitectura colombiana ha logrado reconocimiento dentro y fuera del país gracias a profesionales que transformaron la manera de diseñar edificios, espacios públicos y ciudades.
Colombia ha sido cuna de grandes referentes de la arquitectura latinoamericana. Sus obras han trascendido generaciones y fronteras, convirtiéndose en símbolos culturales, espacios de encuentro y ejemplos de innovación. Entre estos profesionales sobresalen Rogelio Salmona, Germán Samper Gnecco, Simón Vélez, Giancarlo Mazzanti y Daniel Bermúdez Samper, cinco arquitectos cuyas trayectorias han contribuido al desarrollo de la arquitectura nacional.
Sus aportes van desde el uso del ladrillo y la guadua hasta la construcción de bibliotecas, museos, centros de convenciones y proyectos educativos. Algunos alcanzaron reconocimiento internacional por sus diseños, mientras que otros marcaron la transformación de ciudades colombianas mediante obras que continúan siendo utilizadas por miles de personas.
Aunque no existe una clasificación oficial que determine quiénes son los cinco mejores arquitectos de Colombia, esta selección reúne a profesionales destacados por sus obras emblemáticas, trayectoria, reconocimientos y aportes al patrimonio arquitectónico del país.
1. Rogelio Salmona, el arquitecto que convirtió el ladrillo en arte
Rogelio Salmona (1927-2007) es considerado una de las figuras más influyentes de la arquitectura colombiana del siglo XX. Su trabajo se caracterizó por el uso del ladrillo, la incorporación del agua, los espacios abiertos y una relación permanente entre los edificios y el paisaje urbano.
Entre sus obras más reconocidas se encuentran las Torres del Parque, la Biblioteca Pública Virgilio Barco y el Centro Cultural Gabriel García Márquez, construcciones que forman parte del patrimonio arquitectónico de Bogotá.
Su trayectoria recibió reconocimiento internacional en 2003, cuando obtuvo la Medalla Alvar Aalto, una distinción otorgada a arquitectos por sus aportes al desarrollo de esta disciplina.
Más allá de sus edificios, Salmona defendió una arquitectura que permitiera a las personas recorrer, habitar y disfrutar los espacios públicos, dejando un legado que continúa siendo estudiado en universidades y escuelas de arquitectura.
2. Germán Samper Gnecco, el arquitecto que dejó su huella en Cartagena
Germán Samper Gnecco (1924-2019) fue uno de los principales representantes de la arquitectura moderna colombiana. Su trayectoria estuvo vinculada al diseño de edificios institucionales, proyectos urbanos y soluciones de vivienda que contribuyeron a transformar distintas ciudades del país.
Entre sus obras se destacan el Museo del Oro y el edificio Avianca, en Bogotá, así como el Centro de Convenciones de Cartagena de Indias, uno de los escenarios más representativos de la actividad empresarial, cultural y turística de la capital de Bolívar.
El Centro de Convenciones, ubicado en Getsemaní, es una de las construcciones que conectan el legado de Samper con Cartagena. Su diseño se integra al entorno de la bahía y ha sido escenario de encuentros nacionales e internacionales.
En 2010, Samper recibió el Premio Iberoamericano de Arquitectura y Urbanismo a la Trayectoria, un reconocimiento a sus décadas de trabajo y a su contribución al desarrollo arquitectónico de la región.
3. Simón Vélez, el colombiano que llevó la guadua a la arquitectura internacional
El arquitecto Simón Vélez, nacido en Manizales en 1949, ha construido una trayectoria alrededor de un material tradicional colombiano: la guadua.
Su trabajo se distingue por demostrar las posibilidades estructurales de este recurso natural mediante técnicas constructivas que permiten desarrollar edificaciones de grandes dimensiones.
Uno de sus proyectos más conocidos fue el pabellón ZERI, construido para la Exposición Universal de Hannover 2000, en Alemania, donde presentó una propuesta arquitectónica basada en materiales naturales y sistemas estructurales innovadores.
Sus diseños han despertado interés internacional por la utilización de recursos renovables y por explorar alternativas frente a los materiales convencionales de construcción.
Vélez se ha convertido así en uno de los principales referentes de la arquitectura contemporánea desarrollada con bambú y guadua.
4. Giancarlo Mazzanti, el arquitecto que transformó espacios públicos y educativos
Giancarlo Mazzanti, nacido en Barranquilla en 1963, ha desarrollado una trayectoria reconocida por sus proyectos de arquitectura pública, cultural y educativa.
Entre sus obras se encuentran la Biblioteca España, en Medellín, y el Museo del Caribe, en Barranquilla, proyectos que buscaron establecer nuevas relaciones entre la arquitectura, la cultura y las comunidades.
Su trabajo ha estado enfocado en diseñar espacios que permitan la interacción social, especialmente en sectores urbanos donde la infraestructura cultural y educativa cumple un papel importante.
Mazzanti también ha participado en exposiciones y encuentros internacionales de arquitectura, donde sus propuestas han sido estudiadas por su relación con el espacio público y los procesos de transformación urbana.
Su trayectoria demuestra cómo los edificios pueden cumplir funciones que van más allá de su estructura física, al convertirse en escenarios de aprendizaje, convivencia y participación ciudadana.
5. Daniel Bermúdez Samper, referente de bibliotecas y espacios culturales
Daniel Bermúdez Samper, nacido en Bogotá en 1950, es otro de los profesionales que han contribuido al desarrollo de la arquitectura contemporánea colombiana.
Su trabajo se ha concentrado especialmente en proyectos educativos, culturales e institucionales, con diseños que buscan aprovechar la iluminación natural y establecer una relación funcional entre los espacios y sus usuarios.
Entre sus obras más reconocidas se encuentra la Biblioteca Pública El Tintal, en Bogotá, un proyecto que transformó una antigua infraestructura industrial en un espacio destinado al conocimiento, la lectura y la cultura.
También participó en el diseño de Ágora Bogotá, Centro de Convenciones, una construcción que recibió reconocimientos por sus características arquitectónicas.
Sus proyectos representan una visión en la que la arquitectura se convierte en una herramienta para fortalecer los servicios públicos, la educación y la vida urbana.
Cartagena también se destaca por sus arquitectos y la conservación del patrimonio
El reconocimiento a la arquitectura colombiana también tiene un capítulo reciente en Cartagena. Durante la XXX Bienal Colombiana de Arquitectura y Urbanismo 2026, el arquitecto cartagenero Rodolfo Ulloa Vergara, junto a Ricardo Sánchez Pineda, recibió el premio en la categoría Patrimonio e Intervención en lo Construido por la restauración del antiguo Convento y Templo de San Francisco.
Los profesionales también obtuvieron una mención en esa categoría por la recuperación del antiguo Club Cartagena, inmueble histórico que forma parte del complejo hotelero Four Seasons.
Estos reconocimientos destacan el trabajo de conservación de edificaciones que han acompañado la historia de Cartagena y reflejan la importancia de preservar su patrimonio arquitectónico.
Un legado colombiano que continúa vigente
Las trayectorias de Salmona, Samper, Vélez, Mazzanti y Bermúdez muestran distintas maneras de entender la arquitectura: desde la conservación de materiales tradicionales hasta la creación de edificios que transforman espacios educativos, culturales y urbanos.
Sus obras se encuentran entre los referentes más reconocidos de la arquitectura nacional y demuestran que el talento colombiano ha contribuido al desarrollo de esta disciplina en América Latina y otros escenarios internacionales.
Mientras nuevas generaciones de profesionales continúan desarrollando proyectos y recuperando edificaciones históricas, Colombia mantiene un legado arquitectónico que forma parte de su identidad cultural.
¿Cuál de estos arquitectos y sus obras consideras que ha dejado la mayor huella en Colombia?











