El presidente ejecutivo de la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol), Guillermo Herrera, aseguró que durante los últimos cuatro años más de 140.000 familias desistieron de comprar vivienda en Colombia, un panorama que, según el dirigente gremial, refleja las dificultades que enfrentó el sector constructor durante el Gobierno del presidente Gustavo Petro.
Las declaraciones fueron entregadas en Cartagena, donde Camacol presentó la propuesta Casa Milagro, una iniciativa desarrollada junto con Asobancaria, Asocajas y con el respaldo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), con el objetivo de reemplazar y modernizar el actual esquema de subsidios de Mi Casa Ya.
Según Herrera, la propuesta busca facilitar nuevamente el acceso a la vivienda para miles de hogares colombianos mediante un modelo que reduzca costos para el Estado y permita ampliar la cobertura de los subsidios.
Más de 140 mil familias abandonaron la compra de vivienda
De acuerdo con las cifras presentadas por Camacol, durante el actual Gobierno más de 140.000 hogares desistieron de adquirir vivienda, de los cuales aproximadamente 110.000 correspondían a Vivienda de Interés Social (VIS).
El dirigente explicó que esta situación estuvo acompañada por una fuerte disminución en la capacidad de compra de los hogares colombianos.
Según las cifras expuestas por el gremio, antes del Gobierno Petro cerca del 80 % de los hogares tenía posibilidades de acceder a una vivienda, mientras que actualmente esa capacidad se habría reducido a cerca del 24 %.
Para Camacol, estos indicadores evidencian la necesidad de implementar nuevas estrategias que permitan recuperar la confianza del mercado y facilitar nuevamente el acceso a soluciones habitacionales.
Casa Milagro busca reemplazar a Mi Casa Ya
Como respuesta a esta situación, el gremio constructor presentó el programa Casa Milagro, una propuesta que pretende reemplazar y modificar el modelo de subsidios vigente.
La iniciativa fue estructurada por Camacol en conjunto con Asobancaria, Asocajas y con el acompañamiento técnico del Banco Interamericano de Desarrollo.
El nuevo esquema plantea una reorganización del sistema de subsidios para hacerlo más eficiente, simplificar los procesos de acceso y ampliar el número de familias beneficiadas.
Según explicó Guillermo Herrera, el objetivo es convertir el programa en una herramienta que impulse nuevamente la compra de vivienda y dinamice la actividad edificadora en el país.
Un modelo que sería hasta 40 % más económico
Uno de los principales argumentos presentados por Camacol es que Casa Milagro tendría un costo hasta un 40 % menor para el presupuesto nacional frente al esquema actual.
El programa propone eliminar algunos trámites administrativos, entre ellos la inscripción mediante el Sisbén, con el propósito de agilizar el acceso a los subsidios.
Asimismo, la iniciativa plantea priorizar los apoyos económicos para familias cuyos ingresos sean de hasta un salario mínimo y medio, concentrando los recursos en los hogares con mayores necesidades.
El gremio considera que esta reorganización permitiría optimizar el uso de los recursos públicos y aumentar el número de beneficiarios sin incrementar el gasto estatal.
La construcción busca recuperar su dinamismo
Para Camacol, la vivienda continúa siendo uno de los principales motores de la economía colombiana, por su capacidad para generar empleo, movilizar inversiones y dinamizar múltiples sectores productivos.
El presidente ejecutivo del gremio reiteró que reactivar la construcción también significa fortalecer actividades como la industria de materiales, el comercio, el transporte y los servicios asociados al desarrollo de proyectos inmobiliarios.
En ese sentido, insistió en la importancia de implementar políticas públicas que incentiven la compra de vivienda y generen condiciones favorables para las familias interesadas en adquirir casa propia.
Expectativa frente al nuevo modelo de vivienda
La propuesta Casa Milagro será presentada como una alternativa para la política habitacional del nuevo Gobierno, con el propósito de abrir un debate sobre los mecanismos más eficientes para garantizar el acceso a la vivienda en Colombia.
Desde Camacol consideran que el país necesita un modelo que combine sostenibilidad fiscal, mayor cobertura y procesos más ágiles para beneficiar a los hogares de menores ingresos.
El gremio sostiene que la discusión sobre el futuro de la vivienda debe enfocarse en ampliar las oportunidades para las familias y fortalecer uno de los sectores que más aporta al crecimiento económico y la generación de empleo en Colombia. Según Guillermo Herrera, iniciativas como Casa Milagro podrían convertirse en un instrumento para recuperar la confianza del mercado, incentivar nuevas inversiones y facilitar que miles de hogares vuelvan a tener la posibilidad de cumplir el sueño de adquirir vivienda propia.










