Un sismo de magnitud 6.1 se registró en la mañana de este jueves 12 de febrero en distintas regiones del norte y centro de Chile. El movimiento telúrico ocurrió a las 10:34 a. m. (hora local), de acuerdo con el reporte del Centro Sismológico Nacional (CSN) de la Universidad de Chile.
El epicentro se ubicó a 13 kilómetros al oeste de la comuna de Punitaqui, en la Región de Coquimbo, con una profundidad estimada de 54 kilómetros. Minutos después, a las 10:47 a. m., el organismo técnico informó sobre una réplica de magnitud 4.1, localizada a 10 kilómetros al noroeste del mismo sector y con una profundidad de 49 kilómetros.
El temblor fue percibido con diferente intensidad desde la Región de Atacama hasta la Región de Ñuble, incluyendo la Región Metropolitana. En localidades cercanas al epicentro, como Ovalle, Illapel y Punitaqui, habitantes reportaron una sensación más prolongada del movimiento.
Tras el evento, el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (SHOA) indicó que las características del sismo no reunían las condiciones necesarias para generar un tsunami en las costas del país. Las autoridades regionales, por su parte, señalaron que no se reportaron víctimas ni daños estructurales de consideración, aunque se mantiene el monitoreo preventivo de servicios básicos e infraestructura.
¿Por qué Chile registra tantos sismos?
La constante actividad sísmica en Chile se explica por su ubicación sobre el límite de dos placas tectónicas: la Placa de Nazca y la Placa Sudamericana. En esta zona se produce un proceso de subducción, en el que la placa oceánica se introduce bajo la continental a una velocidad aproximada de 6,5 centímetros por año.
Este desplazamiento genera acumulación de energía en la corteza terrestre, que se libera de forma repentina cuando la fricción es superada, produciendo los temblores. Además, Chile hace parte del denominado Cinturón de Fuego del Pacífico, una de las regiones con mayor actividad sísmica y volcánica del planeta.
El país también ostenta el registro del terremoto más fuerte documentado en la historia moderna, ocurrido en Valdivia en 1960. Episodios como el registrado este jueves en Punitaqui recuerdan la importancia de la preparación y la cultura de prevención frente a este tipo de fenómenos naturales.











