Columna por Wilmer Iriarte, secretario de Infraestructura
Durante las primeras semanas de febrero de 2026, Cartagena de Indias y gran parte del litoral caribe enfrentó uno de los desafíos climáticos más severos de su historia reciente. El paso de frentes fríos por el Mar Caribe generó un fenómeno de oleaje extremo que puso a prueba la infraestructura de protección costera de la ciudad.
La Secretaría de Infraestructura, tras evaluar los daños, ha estructurado un plan de intervención urgente valorado en más de 56 mil millones de pesos para mitigar el riesgo sobre la Vía Nacional y las zonas urbanas expuestas (Alcaldía Mayor de Cartagena de Indias [AMCI], 2026b, p. 12). Este artículo analiza las causas del evento, los impactos sectorizados y la propuesta técnica y económica para la recuperación del litoral.
Un Fenómeno Anómalo: El «Mar de Fondo»
Entre el 1 y el 10 de febrero de 2026, el litoral cartagenero experimentó condiciones meteomarinas adversas. Según el concepto técnico emitido por el Distrito, se registraron oleajes con alturas entre 2.56 y 3.89 metros en la zona costera, alcanzando más de 5 metros en aguas profundas (AMCI, 2026a, p. 3).
Lo particular de este evento no fue solo la altura de la ola, sino su periodo. Los registros indicaron periodos de ola superiores a los 14 segundos, característicos de un oleaje tipo Swell o «mar de fondo». A diferencia del «mar de viento» típico de la zona, el Swell transporta una mayor masa de agua, lo que incrementa drásticamente su capacidad destructiva y de inundación al impactar la costa (AMCI, 2026a, p. 5).
Diagnóstico de Afectaciones por Sectores
La fuerza del mar sobrepasó las defensas existentes, causando erosión severa, retroceso de la línea de costa e inundaciones en cuatro sectores críticos:
- Bocana y Túnel de Crespo: En este tramo, vital para la conectividad de la Vía Nacional.
- Marbella y El Cabrero: El oleaje rebasó la playa y alcanzó la Avenida Santander.
- Tenazas – Santo Domingo: Este fue uno de los puntos más críticos. La pérdida de integridad del enrocado provocó que rocas fueran desplazadas hacia la vía y que el agua inundara la Avenida Santander, afectando la movilidad y las redes de servicios públicos (AMCI, 2026a, p. 9).
- Castillogrande y El Laguito En Castillogrande: la alteración de la línea de costa permitió que el agua ingresara hasta la calle 5 del barrio.
Plan de Intervención y Propuesta Económica
Para hacer frente a esta calamidad, la Alcaldía ha diseñado una estrategia de recuperación basada en el sistema de precios unitarios, con una inversión total de $56.285.263.671 (AMCI, 2026b, p. 1). Las obras se centran en la construcción y reforzamiento de escolleras longitudinales utilizando roca de gran tamaño (Tipo 3, de 0.9 m a 1.2 m de diámetro) y la reconstrucción del urbanismo afectado (AMCI, 2026b, p. 21).











