Por Ligia Tabares, estudiante de Economía, Universidad de Cartagena

Desde los primero días de este año vengo denunciando públicamente la falta de compromiso de las autoridades locales para atender el llamado de alerta de la comunidad en Cartagena. Esto debido a que, tratamos de llamar la atención de la Secretaria de Participación de muchas maneras y nunca dieron respuesta.

Luego de tanto insistir al fin el día viernes 8 de enero me dirigí al barrio Martínez Martelo junto con la Secretaria de Participación para evaluar las condiciones físicas y psicológicas de Eduardo, un adulto mayor, ciudadano habitante de calle.

Al llegar donde ellos estaban, trataban de convencerme diciendo que ya conocían el caso y que al señor ya lo habían ayudado un par de veces, pero que siempre se salía del lugar donde le dieron hospedaje. Me dijeron que conocían a los familiares y que ellos no se hacían cargo de él. Al llegar al lugar donde se encontraron con Eduardo, se dieron cuenta que no era la misma persona, y que realmente este caso nunca lo habían tratado.

Los vecinos comenzaron a decir muchas historias de la vida de Eduardo. Que él tiene mucha familia que vivía cerca, que a él lo volvieron loco con brujería, que él lleva más de 40 años viviendo así, que él esta loquito, que él no le gusta vivir con los hijos. Sin embargo, casualmente nunca dieron una respuesta de donde quedaba su supuesta casa.

Ese mismo día después de que llamaran al CRUE para que mandaran a una ambulancia, que nunca llegó, y otro medio periodístico se encargara del asunto trayendo por su propia cuenta la ambulancia, el grupo que enviaron desde la secretaria de participación, con su respectivo jefe al mando, se comprometieron a comenzar el proceso para: primero, pasar el caso al equipo encargado de ayudar a los adultos mayores. Segundo, ubicar a Eduardo el día martes 12 de enero, para junto con el CRUE, la Personería, la Policía, periodistas y mi persona, hacer valer sus derechos como adulto mayor mientras tomamos las medidas respectivas para proceder a brindarle ayuda médica.

La realidad:

¿Qué pasó hasta el día de hoy?, ninguna persona se puso en contacto con nosotros. Nosotros contactamos con la Secretaria de Participación y su respuesta fue clara: NO tenemos contrato. Las personas que fueron a “enfrentar” la situación por parte de la secretaria de participación NO les han renovado el contrato, por ende, no han comenzado el proceso. Nos dijeron que el jefe se está encargando de eso, pero el jefe no se ha comunicado con nosotros.

¿Qué está pasando aquí?

Esto es un llamado a la ciudadanía para que nos ayuden como cartageneros que somos a exigir nuestros derechos. Hagan sonar las redes sociales con esta historia para ver si le llega al alcalde y él si se interesa la situación.