En los próximos días se emitirá un informe oficial sobre la situación presentada en el hospital Madre Bernarda.

El día de ayer 21 de junio se dio a conocer una denuncia pública que alertaba una presunta irregularidad en la Clínica Madre Bernarda, con relación al manejo de los cuerpos de los pacientes fallecidos.

El hecho hacía referencia a una denuncia realizada por parte de los familiares del músico Rigoberto Lezama, cuya muerte se produjo en ese centro asistencial y el cadáver permaneció en un cuarto sin aire acondicionado, lo contrario a lo que se debe presentar en estos casos.

Rigoberto falleció el pasado 20 de junio, cuatro días después de haberlo ingresado a la clínica por problemas respiratorios, el cuerpo habría sido retenido por parte de la clínica bajo sospecha de Covid-19, sin embargo la prueba para determinar el contagio no se había practicado en el momento de la denuncia.

La denunciante, quien se identificó como Luisa Lezama, hija del fallecido comentó que había insistido en que le entregaran el resultado de la supuesta prueba realizada a lo que ella afirmó, “finalmente me dijeron que no le habían practicado ninguna prueba Covid-19″, lo que se convirtiría en otra irregularidad en el manejo del cuerpo. Luisa además manifestó que, “es falsedad en documento, porque me habían dicho que sí le habían practicado la prueba y no es real. Nunca apareció el resultado de la prueba”.

La mujer afirmó y relató que no solo era el cuerpo de su padre, otros cadáveres  estaban expuestos sin cumplir con las medidas básicas sanitarias, sin refrigeración y en una zona del centro hospitalario en la que algunos obreros realizaba arreglos locativos.

El Departamento Administrativo de Salud (DADIS) al conocer sobre el acontecimiento dio a conocer a través de su directora Johana Bueno, que se encuentran trabajando para garantizar el cumplimiento de los estándares de calidad en todos los procesos. Además un equipo técnico de vigilancia y control se encuentran adelantando la investigación, y realizando distintos métodos pertinentes, para garantizar la debida sucesión.