Cada año, el Fondo Monetario Internacional (FMI), realiza una visita al país para analizar la situación financiera y económica del mismo. En esta ocasión, la comisión especial enviada por el ente, acabo de entregar su diagnóstico y consolido en un memorándum, una serie de recomendaciones para lograr una paulatina recuperación, luego de que se reportara una caída del Producto Interno Bruto en 6,8%.

En este momento, Colombia afronta la situación económica más compleja por la que ha atravesado, desde que se tiene registro. En recientes declaraciones, Juan Daniel Oviedo, Director del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), reporto una contracción de la economía colombiana en 6,8%, para el año 2020. Esto es un golpe importante para el país, que venía con un importante crecimiento económico, pues según las cifras de la misma entidad, en 2018 se incrementó en 2,6%, mientras que en 2019 fue de 3,3%.

Las proyecciones que se hacían para el año 2020 eran altas, pues según el FMI, sería un año económicamente prospero para Colombia, donde incluso se superarían las cifras de los años anteriores. Sin embargo, el Covid-19 modifico drásticamente las estimaciones, llevándolas a un balance negativo.

Según las cifras publicadas por el DANE, los sectores que mayor afectación tuvieron el año pasado, debido a la contracción económica del país, fueron el comercio con un 38% y construcción con una caída del 27%. Solo unos pocos sectores tuvieron un leve crecimiento: agricultura y ganadería (0,2%), actividades inmobiliarias (0,2%), administración pública (0,2) y actividades financieras (0,1%).

Con este panorama, se realizó la visita del FMI, dando como sugerencia, la retención de un porcentaje (no indicado) de utilidades del sector financiero “Creemos que los bancos deben ser conservadores con el pago de dividendos, la distribución de capital, deben mantener ingresos retenidos y no distribuir utilidades para poder capitalizar a las entidades dada la naturaleza incierta de esta situación”, afirma Hamid Faruqee, jefe de la Misión en Colombia del FMI.

Desde la perspectiva del ente económico internacional, se ha utilizado el mismo método en economías similares a la colombiana, donde se ha retenido un porcentaje cercano a 50% de las utilidades. Esto quiere decir que de los $5,8 billones estimados de ganancias que se espera haya obtenido la banca durante el año anterior, se retendría la mitad para garantizar la solvencia del sector. Sin embargo, siguiendo los parámetros establecidos por la Superintendencia Financiera, la tasa de retención de utilidades podría ser mayor en algunas entidades que en otras, siendo proporcional a los resultados obtenidos al cierre del año.

Frente al tema se pronunció el presidente de Asobancaria, Hernando José Gómez “los bancos tendrán que reservar de estas utilidades, como normalmente lo hacen, una buena parte para capitalizar o robustecer su patrimonio para poder atender adecuadamente las ampliaciones de la cartera este año”.

Sin embargo, esto preocupa a muchos colombianos, pues esto puede significar un endurecimiento en los requisitos para acceder a créditos bancarios. Al respecto, Crezu afirma “Al momento de buscar un micro financiamiento urgente con pagos a plazos siempre aparecen bancos o instituciones financieras no bancarias que ofrecen muchas opciones para pedir préstamos de dinero personales, pero a cambio piden demasiados requisitos y se tardan hasta 3 semanas en revisar toda la documentación proporcionada y aprobar la solicitud, y a veces se rechaza el préstamo después de un largo tiempo de espera”. Y es precisamente esto, lo que está atrayendo a más usuarios hacia las plataformas de créditos en línea, pues son préstamos sin papeleos y el tiempo de desembolso se reduce drásticamente, en comparación con entidades bancarias.

En el informe entregado por el FMI, se realizó otro tipo de recomendaciones para lograr un crecimiento progresivo de la economía en el país, solicitando nuevas reformas tributarias, fiscales y pensionales. Esto complicaría las finanzas de los colombianos, sobre todo los de menores ingresos, al aumentar la tasa de impuestos a pagar, lo que llevara que inevitablemente acudan a préstamos, ya sean bancarios, o con plataformas Fintech, que cada vez adquieren más clientes en el mercado nacional.