Por Rogelio Tirado 

La historia de la respuesta a esta pregunta muestra que se a tratado este tema desde diversas epistemes confirmando cada forma de asimilar la naturaleza del humano es totalmente diferente dependiendo del momento esto está muy ligado a la cosmovisión científica imperante actualizada. En otras palabras, en cada época existe una manera de interpretar al ser que se piensa a sí mismo, mantener un criterio de una época diferente a la que se investiga es un error anacrónico.

Entre nosotros hay muchos que consideran que el humano no hace parte de la Naturaleza, lo comprenden como un ser más allá de lo natural por lo que llaman «alma» una apreciación que hace parte de la física-metafísica producto del encéfalo humano. Cuestión que inicia con «Sócrates, que fue el inventor de la moral» en Occidente que trata «de la vida humana y cosas a nosotros perteneciente» según Diógenes, y con la división que hace Platón del invento de Sócrates en «el mundo sensible» y «el mundo de las Ideas».

Sacar al humano de la Naturaleza divinizándolo en una escala donde solo es inferior a «Dios» lo posicionó como el segundo centro del universo. Si bien las posibilidades de comprensión con las que cuenta le da ventaja entre los otros animales, no obstante, no deja de ser un animal más con unos límites distintos. Una de las urgencias de la epistemología hoy es sacar al humano del antropocentrismo con ello se respetara más al otro.

Existe un debate en la filosofía que trata sobre la fisicalización dentro de este está la disputa: ¿a qué física hay que creer a la de ayer, hoy o de mañana?, a mi juicio la misma idea que gestionamos en este escrito y propongo que dependiendo a lo que se busca, si se examina algo del pasado, como la historia, hay que ubicarnos en la física del pasado, si se examina algo del presente, como las políticas públicas, se debe ubicar en la física del presente, y si se explora algo del futuro, como la ficción, se especula con la física del futuro.

Traemos a colación la discusión de la física, debido a que desde ella se parte hacia un reconocer las cosas que existen en el plano del noúmeno y del fenómeno. Además, si tenemos el propósito de definir algo debemos iniciar desde lo más pequeño que lo conforma; el microscopio demostró hace rato que nosotros somos seres que emergemos de otros que están considerados seres vivos, esta es la razón de la idea de partir de lo más diminuto.

Asimismo, le damos importancia a todas las disciplinas que se encargan de investigar la naturaleza en especial las naturales que estudian las distintas expresiones-de-la-naturaleza que están dentro del humano, como la química, la biología, las bio… aunque ninguna de estas ubica un ser que una y separe los entes. A mi juicio es un tabú epistemológico por apreciaciones perenne.

Identificar algo que haga la función de la copulación a fin de que exista una coalescencia entre las distintas formas de ser‐estar y ser-siendo se hace necesario con el objetivo de unificar toda la realidad desde las partículas elementales hasta el universo, aunque aquí solo llegamos hasta el humano, o sea, hay que buscar un ser que una/separe lo que existe; entendiendo «existe» como: expresiones-de-la-naturaleza, cuantos energéticos, universos internos, mundos, capas dimensionales. Debido a que si lo que existe son fenómenos-emergentes hay seres que tienen menos energía y materia que el ser que emerge; en otras palabras, los órganos que moldean al humano poseen menos energías-materia que el homo-sapiens que se conforma de todas las energías-materia que poseen los órganos.

La nada es la candidata perfecta a unir y separar las expresiones-de-la-naturaleza que no interactúan, pues es una interacción que une/separa sin ejercer fuerza; este ser que su noúmeno no se reconoce y su fenómeno sí. Al lado de donde el límite impera se encuentra otro ser que en su ser no se físicaliza en la primera generación de la materia; todas las expresiones-de-la-naturaleza tienen límites claros, impuesta por la misma esencia de la naturaleza, las cosas no son una sino muchas y diversas; hay más nada que algo, nosotros estamos más conformados de nada que de algo.

Hoy 2021 los físicos todavía consideran el Modelo Estándar como el hegemónico en la física que explica la realidad más diminuta, con la que se pueden realizar tecnologías; en este sentido elegimos el Modelo Estándar como la base general de las expresiones-de-la-naturaleza que existen según la física de hoy, esta toma radical importancia, ya que en su desarrollo epistemológico se descubrió mucha de la física que sustenta la tendencia tecnológica.

Partiremos desde la nada que une/separa todo, universos internos, universos paralelos, expresiones-de-la-naturaleza del universo que surge de la primera generación de la materia, expresiones-de-la-naturaleza de otros universos, como la antimateria; en fin la nada une/separa todo lo que existe, siendo ella un solo ser. Los primeros noúmenos son las partículas elementales que conforman en sus interacciones todo lo que no hace parte del universo cuántico de las partículas elementales.

Los átomos son hoy el segundo universo, el tercero es el de las moléculas, cuarto células, si seguimos la línea de los seres «vivos», quinto tejidos, sesto órganos, séptimo organismos (el humano es un organismo), octavo cultura… Cada uno de estos seres hacen parte de espacios de estar distintos, cada uno interactúa paralelamente con seres que poseen la cantidad de energía necesaria a estar en la misma capa dimensional. Todos se conforman de partículas elementales.

Con el propósito de finalizar, declaramos que esta es una síntesis de lo que entendemos ¿qué es el humano hoy 2021?, una comprensión total de este sujeto de hoy no es posible para encéfalos humanos, ya que un cerebro no tiene tanta capacidad. También advertimos que en cuanto los científicos descubran más la Naturaleza el concepto irá cambiando. Proponemos este humano con el objetivo de tenerlo en cuenta a la hora de desarrollar cualquier innovación abstracta o fáctica, es decir, la realidad debe partir de un humano y nosotros proponemos este. El cual invitamos a usar.