Por: Hilary Paola González Vergara

Universidad de Cartagena

Administración de empresas

Instagram: 4hilu

Desde que asistí a una charla sobre las mujeres en el ámbito laboral y empresarial, una pregunta ha estado rodando en mi cabeza, y por fin he podido darle respuesta. Las mujeres han ganado participación en el ámbito laboral en nuestro país, y esto ha permitido la independencia económica, factor clave para combatir la desigualdad de género. Pero luego vemos que este avance también trajo consigo otro tipo de desigualdad para las mujeres, y es que ahora contaban con prácticamente dos jornadas laborales y, peor aún, una de ellas no remunerada: se trata de los trabajos del hogar y de cuidado.

Entonces me preguntaba: ¿cómo podemos combatir esto? Y no solo combatirlo, sino ¿cómo podemos transformar algo tan arraigado a la cultura como lo es la descarga de las labores del hogar y el cuidado sobre las mujeres? Así como me preguntaba si eso era posible desde el marco del poder público y político.

Recientemente, en nuestro país se puso en marcha un sistema distrital de cuidado en Bogotá, que es una iniciativa y una lucha de movimientos de mujeres y feministas, y es el primero en América Latina. Ahora bien, ¿en qué consiste este sistema distrital del cuidado?, ¿cómo funciona? y ¿por qué es tan importante? El sistema distrital de cuidados es un proyecto cuyos objetivos son básicamente 3, los cuales son: reconocer la importancia de las labores del hogar y el cuidado y de quienes lo realizan, redistribuir estas labores más equitativamente entre hombres y mujeres, y reducir la carga de estas labores sobre las mujeres. Esto a través del trabajo conjunto entre el estado, el sector privado y las comunidades, quienes se encargarían de brindar procesos de formación, así como actividades de cuidado personal o respiro para las cuidadoras, conjuntamente con servicios relacionados con las tareas del hogar, y con las personas que estas cuidan (menores de edad, adultos mayores, personas discapacitadas o personas que requieren altos niveles de apoyo en general).

Este sistema es importante porque da paso a que pongamos sobre la mesa que las labores del cuidado no son innatas a las mujeres por ser mujeres. De hecho, uno de los slogans de este sistema es #acuidarseaprende, y reconocer que las labores del hogar son materia pública porque, dependiendo de su ejecución, pueden aliviar o agravar las desigualdades de género.

Si la situación es grave en Bogotá, que es la capital, podemos vislumbrar la situación en otras regiones del país y en los rincones más ocultos de este, donde la presencia del estado es casi nula. En ese sentido, la apuesta debe ser ir por un Sistema Nacional de Cuidados, para que esta iniciativa pueda llegar a más lugares, y seguir construyendo un país más democrático.

Ya que Duque ha fallado en dar su apoyo a este proyecto, la implementación de un sistema nacional de cuidados, o por lo menos la implementación de sistemas distritales de cuidados en más regiones del país, debe ser una de las propuestas principales de la próxima agenda presidencial.