Con el fin de frenar la desinformación de la opinión pública con respecto a la operación de la Concesión y los peajes, en el marco de la movilización “No más al peaje de Turbaco”, convocada por el comité ciudadano, que tendrá lugar el próximo sábado 21 de noviembre, la Concesión Autopistas del Sol, responsable del Proyecto Ruta Caribe, a través de un comunicado, aclara que el funcionamiento de las diferentes estaciones de recaudo, incluyendo la de Turbaco, no finaliza el próximo 30 de noviembre y se mantendrá hasta que el proyecto se revierta a la Nación.

La organización expone que en el año 2015 se firmó un OtroSí entre la ANI y la Concesión que estableció que el mecanismo para definir la finalización del proyecto sería la figura conocida como “ingreso esperado”, al cual define que el proyecto revertirá a la Nación una vez el privado haya alcanzado el valor originalmente propuesto y licitado. De acuerdo a estimaciones realizadas por el equipo financiero, esto debe ocurrir a finales del primer semestre del 2021 o principios del segundo.

Este OtroSí, anula la cláusula de permanencia mínima que anteriormente determinaba el esquema de finalización del proyecto y que establecía que, una vez finalizada la etapa de construcción e iniciada la de operación, el proyecto terminaría 10 años después.

El recaudo de un proyecto de estas características sólo puede ser analizado de manera integral y no por tramos. En este sentido, las vías sólo revertirán a la Nación una vez la Concesión, en su totalidad, alcance el ingreso esperado.

Por otra parte, teniendo en cuenta los enormes beneficios que generaría el proyecto para el departamento y los municipios aledaños, se requirió inversiones por $1.2 billones de pesos para la construcción de más de 160 kilómetros de dobles calzadas y 250 de rehabilitaciones, lo que ha reducido los tiempos de desplazamiento y ahorro tanto en el consumo de combustible como en el mantenimiento de los vehículos.

Para garantizar la correcta operatividad de la vía, en lo corrido del año 2020 se han invertido más de $50.000 millones en obras de mantenimiento rutinario como: parcheo, limpieza de bermas, cunetas y alcantarillas, atención de emergencias, reposición de señales, entre muchas otras más.