Desde ahora, los funcionarios de la registraduría podrán abstenerse de registrar a los hijos de los padres que decidan colocarles nombres que a su parecer, sean expresiones grotescas, denigrantes u ofensivas, como por ejemplo: Miperro, Híbrido, Judas, Belcebú o Satanás.

Así lo informó la entidad, quien también indicó que la nueva norma no prohíbe a los padres dar el nombre que deseen a sus hijos. Sin Embargo, los funcionarios sí pueden abstenerse de registrar aquellos nombres que posiblemente atenten contra la dignidad, la sana crítica y la objeción de conciencia «por tratarse de una descripción ofensiva o denigrante contra el menor».

Por gusto u ocurrencia de los padres de un recién nacido, no pueden ponerles nombres que a futuro puedan incidir en el libre desarrollo de su personalidad o deriven en ser objeto de bullying o matoneo, explicó
Rodrigo Pérez Monroy, director nacional de Registro Civil.

En caso de que se presenten estos casos, el funcionario registral podrá buscar un defensor de menores para que intervenga sobre el nombre que el padre quiere, pese a esto, «los funcionarios notariales no están en la obligación de suscribir ese tipo de nombres”, agregó Pérez.

De acuerdo a la registraduría, unos 619.504 niños se registraron en el país hasta el 31 de diciembre del 2020. A los cuales, sus padres les colocaron por nombre Cristiano, James, Neymar, Maluma, J Balvin, Yatra, Juanes o Shakira; y otros algo exóticos como Chespirito, Warnerbro, Shi Yin.

Así mismo, se han registrado nombres como Vanderlein, Messi Andrés, John Crazy, Bellaflor, Britney Cristal, Alison Lupita. Los que son aceptados porque sostienen la entidad, y no se tornan denigrantes u ofensivos para la niña o el niño recién nacido.