Por Yanina Bravo Guevara

“Al estar a la altura de su llamado, las mujeres lograrán garantizar un reconocimiento adecuado del valor único de la feminidad y su misión crucial en el mundo”, Alice Von Hildebrand.

El feminismo se ha convertido en todo una afrenta para nuestra sociedad.

Es una falsedad, “sois todos unos falsos” como curiosamente dijo una de las fundadoras del grupo de activistas feministas más conocido de los últimos tiempos Oxana Shachkó  y quien creó Femen. Esta ideología de actualidad no solo ha dejado de lado lo verdaderamente insigne en defensa de la mujer, sino que han subestimado la figura femenina trayendo un mensaje de “empoderamiento” para la mujer y el “empoderamiento” parte de la falsa premisa que no se tiene poder y que por eso necesitamos ser “empoderadas”, cuando la verdad, es que como mujeres tenemos el mayor poder que es ser portadoras de vida,  esto deja ver lo materialista de esta ideología. Han convertido todo en una guerra entre sexo, que no es más que la lucha de clase del marxismo trasladada al ámbito social.

El feminismo no ataca las verdaderas desigualdades ante la ley que existen y tienen el disco rayado con el “patriarcado”. En la década 70, surgió una definición de patriarcado con la feminista radical Kate Millet quien definía esto como un sistema de dominación que ubica al hombre como opresor  y a la mujer como oprimida. Actualmente nadie en occidente sostendrá con fundamentos la existencia de este “patriarcado”. ¿Patriarcado? Los hombres se suicidan tres veces más que las mujeres, el hombre no tiene una tal comisaria del varón, Las mujeres que superan el acceso a la universidad son casi el 60%, mientras que la cifra en los hombres es de un 41%.  la mayoría de las víctimas de todas las guerras de la humanidad han sido hombres, entre 75% y 80 % de los homeless son hombres  ¿Qué sistema opresor manda a sus opresores a morir en las guerras o a vivir a la calle? Desde la antigua Grecia el hombre tenía los derechos civiles a cambio de su deber como soldados, a la mujer nunca se le ha exigido un deber a cambio de un derecho. Pero es evidente que este grupo ideológico no conoce de historia, no conoce de datos, y “luchan” contra algo que desconocen, es que es claro, ellas no luchan, solo compran pañuelitos y hacen el ridículo.

Desde el surgimiento del colectivo “Niunamenos” en 2015 según sus propias estadísticas los feminicidios han aumentado a casi el doble, hemos pasado de tener una mujer muerta cada 30 horas, a tener una mujer muerta cada 18 horas. Las diputadas feministas votan contra prisión efectiva a violadores, esto es una realidad. Hace algunos meses, la jueza feminista Leticia Lorenzo enviaba a su casa al violador de su nieta… Hace solo pocos días, el 9 de febrero fue asesinada Úrsula en Rojo Argentina, por su ex pareja, cuando la víctima había realizado muchas denuncias en las comisarías de la mujer, mañana salen a marchar quemando cosas y destruyendo la ciudad que después les toca pagar a todos pidiendo y que justicia, pero ya la víctima es una víctima más, mientras que Úrsula fue muchas veces hacer denuncias respecto a la violencia y amenazas que recibía y nadie hizo nada. Esto del “feminismo” es solo una moda, donde hacen de toda ridiculez, menos enfocarse en el foco del problema.

En su discurso alegan empatía, pero más vale morir que nacer pobre y poder superarse, todo es una contradicción de discursos, podemos echar el ojo en estas marchas feministas evidenciaremos a simple vista el odio y la violencia, el irrespeto a la figura  femenina con la exhibición de los senos y sus partes en estas marchas, como si nuestro cuerpo fuera el pedazo de cerdo que lo ponen en mercado, es que sí, es evidente lo materialista que son.

Ser fieles a nuestra naturaleza y a nuestra esencia es lo que más fuerza nos da y esta ideología solo quiere subvertir, en lugar de elevar  la fuerza creadora, quiere convencer a la mujer que una criatura es capaz de destruirle la vida y que por eso, debe tener el poder de matarlo, quieren esconder una tradición, el poder y la fuerza de nuestras abuelas que sacaban a familias  numerosas adelante, incluso solas, nada vulnera más a la mujer que la traten como una criatura que no se puede defender y no puede salir adelante sola.

Esta minoría, si, busquen estadísticas porque solo son una minoría, aquí en Colombia solo el 6% de las mujeres se consideran feministas, una minoría ruidosa y tras de ello violenta que pretende siempre hablar en nombre de todas las mujeres. El feminismo radical es un ultraje para nuestras libertades individuales.

No necesitamos ser empoderadas, porque somos poderosas. Así que, ellas a mí y  al resto que no está dentro de ese 6% no nos representan. Soy mujer, pero ser mujer no me hace ser feminista, no hablen por todas, reduzcan su discurso a la población de ustedes, la población feminista, pero ¡dejen ya de hablar por todas las mujeres!  Si ustedes quieren atacar nuestra esencia dichamente femenina con su feminismo obsoleto, aquí estamos en modo resistencia. Femenina, no es sinónimo de feminista. Si no captaste mi comunicado, es que a estos niveles tu cerebro no tiene señal.