Vista desde el malecón del río Vaupés.

La ciudad ubicada en el extremo suroriental del país demuestra la diversidad que existe en Colombia

A tan solo una hora de avión desde Bogotá nos adentramos en la selva amazónica colombiana, más exactamente en la ciudad de Mitú, Vaupés. Aquí encontraremos como coexiste la biodiversidad de la selva con el modernismo de una pequeña ciudad.

Para llegar a Mitú solo existen dos formas. Por vía fluvial, partiendo en lanchas desde el departamento del Meta, o por vía aérea con la aerolínea estatal SATENA, que conecta a la ciudad con Villavicencio y Bogotá solo 4 días por semana. Es inevitable observar desde el aire el majestuoso Rio Vaupés, y analizar el contraste entre los grises opacos de la ciudad y el verde vivo de la selva.

Al llegar a Mitú se siente que estamos muy cerca de la línea ecuatorial. La temperatura oscila entre los 25-30° y con humedad encima del 60%.

Una vez ya en tierra encontramos una ciudad tranquila, de gente muy amable y calidosa. Es muy diferente de las ciudades bulliciosas a las que estamos acostumbrados.

El departamento del Vaupés es el que tiene mayor presencia de comunidades indígenas. Cubeos, tucanos, desanos, guananos, yukunas, baras, kabiyaris, barazanos, yurutís, carapanes, arapazos, taiwanos y makunas, son algunas de las comunidades.

Mitú y sus alrededores cuentan con grandes atractivos naturales.

Un recorrido casi que obligatorio es ir al Cerro Guacamayas, un balcón natural de poco más de 150 metros de altura, que le permitirá contemplar lo inmenso de la selva amazónica. Camino al cerro también se podrá visitar Caño Sangre, en este cuerpo acuífero las aguas se tiñen de rojo brindándole al turista una vista única.

La explicación del agua de color rojiza tiene dos versiones. La científica, donde se dice que hay ciertos tipos de plantas que le dan su coloración al agua. También, existe una historia local donde se dice que el color del agua es producto de un crimen en los tiempos aborígenes.

Agua rojiza de Caño Sangre.

Otro gran cerro es el Cerro Flecha, un cerro de piedra que también nos brinda una mirada a lo interminable de la selva. Al llegar a la cima es inevitable sentirse abrumado por lo pequeño que somos en comparación a la gran selva del Amazonas.

Cima de Cerro Flecha

También, en la comunidad de Urania, muy cerca de Mitú, encontramos “La Silla del Dios Cubay”. Incrustada en un costado de un cerro se encuentra una formación natural con forma de asiento donde se cree que ahí se sentaba el Dios Cubay, máxima deidad de los indígenas Cubeos.

Vista desde la silla del dios Cubay

Ya en la ciudad, encontramos un malecón al borde del rio Vaupés donde podremos caminar y ver especies de aves en los grandes bambús que aquí se encuentran. También, a lo largo del malecón encontramos imágenes de la toma a Mitú por parte de las extintas FARC en el año 1998. Esto es muy importante para concientizar sobre los horrores de la guerra que se vivió en todo el país.

Imágenes de la toma de las FARC a Mitú, presentes en el malecón del río.

Mitú es una ciudad como cualquier otra. Hay hoteles, restaurantes, bares y discotecas, zonas comerciales y sedes gubernamentales con la peculiaridad de que conviven con la gran selva amazónica.

Esta ciudad es una oportunidad de conocer cuan diversa es Colombia, conocer parte de la selva amazónica y experimentar en carne propia por qué somos uno de los países más biodiversos del mundo.