Por Duvan Felipe Muñoz

La seguridad y la confianza institucional, son prioridades de cualquier Gobierno: Este, debe
garantizar la seguridad de sus asociados, cualquier acción u omisión de este, seria una
constante amenaza para el desarrollo armónico y una lesión directa a los Derechos Humanos.

Cartagena necesita de estos axiomas. Estamos agobiados de tantas acciones que han llevado a
un nivel irreconocible de descomposición social de nuestra ciudad, y lo acontecido en las
recientes semanas, suscita una reflexión.

En un primer momento, encontramos noticias inaceptables contra establecimientos
comerciales, donde la reacción de la Policía Nacional ha sido calificada como lenta y tardía. No
obstante, la reacción del gobierno distrital, ha sido relativamente nula y alejada de lo que
recomienda la ley, en relación a la gestión de gobierno para ejecutar acciones de seguridad,
tales como acuerdos interinstitucionales, sea con el DATT, Policía Nacional o Secretaria del
Interior, resumido en los CONSEJOS DE SEGURIDAD.

Importante señalar, que a la fecha de la publicación de este escrito, no se realizado ningún
Consejo de Seguridad.

Por un anillo…

Por otro lado, se observa con total impotencia, lo ocurrido contra Oscar Valdelamar, quien era
un joven de 23 años y que tenía 15 días de haber recibido su diploma como ingeniero
mecatrónico.

Quien, en medio de un hurto, le estaban quitando todas sus pertenencias, pero cuando le
pidieron el anillo, no pudo quitárselo; intentaba y no salía, hasta el mismo ratero intentó y
nada”.

Por ese anillo que no salió le habrían disparado en la ingle a Óscar. Lo trasladaron malherido a
la clínica de El Bosque, donde estuvo internado en UCI, pero pasadas las 9:30 de la noche
falleció en medio de una operación. Fuente: eluniversal.com.co

“Háganse matar, porque sino nos cuidamos nosotras, nadie lo va hacer”

El 21 de marzo, una Joven identificada como Natalia Hijuelo, fue víctima de ACOSO Sexual,
mientras realizaba ejercicios en la bahía del barrio Manga, un hombre se le acercó, le mostró
su parte íntima y se masturbó.

Pesé a esta reducción de su humanidad, cuando recibe ayuda de un taxista se dirige a solicitar
ayuda al CAI más cercano, y la respuesta de estos, fue ignorarla, y a mi juicio, revictimizarla.

“No es posible que esto pase y la policía haga como si no fuera con ellos, definitivamente en
esta ciudad nos tocó a cuidarnos a nosotras mismas. Háganse matar, porque sino nos
cuidamos nosotras, nadie lo va hacer”: puntualizó la joven.

#NoEstoySeguro

Hoy, la invitación es a exigir seguridad y promover por redes sociales el mensaje:
#NoEstoySeguro, estoy convencido de que puede funcionar como una herramienta para
alentar a Alcaldia De Cartagena a que ejecute acciones eficientes y prospectivas.

Invito al Consejo Distrital a que ejerza las funciones que la Constitución y la Ley le han
otorgado como coadministradores de la ciudad, y que presenten una moción de censura y
soliciten la renuncia inmediata del Secretario del Interior, David Minera.

Importante traer a colación, lo señalado por Kris Bunner, quien expresa que la seguridad
pública es una condición necesaria para el funcionamiento de la sociedad, debido a que
asegura la calidad de vida de los individuos; es decir, la seguridad es un recurso básico, por lo
tanto, es un derecho humano exigible.

¡No estoy seguro!

Quizá mañana sea mi turno, por un anillo, por un reloj. Quizá sea víctima mi prima, mi amiga, o
alguna docente de la universidad. Quizá mañana…

¿Qué esperamos?