En medio de tantas situaciones ocurridas en el país con las mujeres a lo largo del tiempo, se han hecho manifestaciones para exigir algo que se supone que debería ser un derecho fundamental y que todos deberían respetar sin pedírselo pero ¿luego de las marchas qué?.

Bolívar ha sido testigo de tantas desapariciones, asesinatos y maltrato hacía las mujeres que han sido abusadas verbal y sexualmente por el hecho de serlo.

 

No son solo marchas, sino poner en marcha acciones que lleven al fin de esto

Se tiene el caso de Alexandrith Sarmiento quien lleva 28 días desaparecida, es una joven de 16 años y por otro lado, en el sur de Bolívar, donde una niña fue raptada y otra, una madre de familia quien fue atacada por dos hombres falleció y nadie sabe el por qué, simplemente le dieron varios golpes en la cabeza.

En estos dos casos, que no son los únicos, cabe resaltar que estas mujeres son tan solo unas pocas de la larga fila de casos de violencia que quedan en el olvido.

Cuando pasan estos casos, los ciudadanos suelen hacer manifestaciones, protestas pacificas y marchas, pero ¿luego de eso qué?.

Pues muy bonito que todos se unan en una sola voz pero lo que debe ponerse en marcha no solo son las personas, también los controles de seguridad en las zonas más solitarias, barrios vulnerables y área rural.

También debe llevarse a cabo un trabajo mancomunado entre autoridades competentes y comunidad para que los delincuentes, sepan que existe un organismo que actúa inmediatamente y le teman, pero no, muchas estrategias están desorganizadas y por ello se sigue presentando estos casos.

Es irónico que se deba marchar por algo tan fundamental que es exigir respeto y protección para las mujeres y en general, para todos los ciudadanos, acaso ¿Se marcha también cuando una familia se queda sin agua potable? y es  un derecho, o viéndolo por otro lado, ¿Saldrán a las calles cuando Alexandrith regrese con sus familiares?.

Son situaciones muy repetitivas que al cabo, a muchos no les inquieta, pues dirán que desde hace años es así y así debe continuar, ¡pues no!. Es que hoy pudo ser Alexandrith o Sandra, la madre de familia, pero cuando sea algunos de ustedes, ahí sí lo lamentarán.

¿Hasta cuándo?…