El candidato por la Coalición Colombia Sergio Fajardo realizó un anuncio hace poco sobre su política en materia de pensiones, indicó que en su mandato un aumento en la edad para pensionarse era una posibilidad real, es decir, aumentar las edades de pensión que actualmente se encuentran para hombres en los 62 años y para las mujeres, a los 57 años (solo para quienes se encuentran en el régimen de prima media), esta afirmación suscitó una respuesta casi que inmediata en medios de personas a favor y en contra de esta medida.

No es la primera vez que se hace un anuncio de estos, en el que un candidato a la presidencia de la república promete un aumento en la edad para pensionarse o en la cantidad de tiempo de cotización, pero para entender el porqué de esta propuesta es necesario adentrarnos en algunos asuntos previos, el lector me disculpará si el asunto pareciera muy técnico pero es un tema complejo, para ello tenemos que saber cuál es el estado actual del sistema pensional en Colombia.

Según los datos aportados por la superintendencia Financiera de Colombia[1] y por COLPENSIONES[2] existen en la actualidad 14.448.751 de afiliados a fondos privados de pensiones (en la modalidad moderada, bajo riesgo y elevado) y 110.060 pensionados mientras que Colpensiones cuenta con una base de 6.429.999 de afiliados, y 1.233.541 pensionados, es decir, la relación entre afiliados y pensionados en uno y otro sistema del 0,76% para el sistema privado mientras que para el público es del 19,18%.

Dentro del panorama general hay que resaltar que según las cifras, en Colombia[3] hay 49.353.746 de colombianos, de estos el 65.2% de la población es apta para trabajar y se encuentra laborando en el nivel formal o informal, es decir, 32.178.642 de colombianos se encuentran laborando, y de estos solo 20.878.750 cotizan al sistema mientras que 11.299.892 no cotizan ni están afiliados al sistema mientras que 1.343.601 colombianos ya se encuentran pensionados y 4.293.775 se encuentran desempleados, esto es el 8.7% del total de la población.

En principio las cifras nos demuestran algunas falencias en el diseño y organización del sistema puesto que si el 69,20% de los afiliados al sistema se encuentra en el sistema privado mientras que el 30,79% en COLPENSIONES en tanto que el 8,19% de los pensionados se encuentran en fondos privados de pensión pero el 91,80% está en los fondos públicos. Hay un desbalance evidente entre los fondos de pensiones publico y privados.

La OCDE es un organismo internacional que define unas políticas sociales y económicas coordinadas entre los países miembros para mejorar la calidad de vida de los habitantes de los estados participantes y mejorar las condiciones económicas del Estado. Esta institución realiza estudios periódicos en países como Colombia que se encuentran interesados en hacer arte de la organización y desarrolla algunas recomendaciones para mejorar algunos aspectos en específico en materias determinadas.

Se puede destacar que la OCDE en su estudio sobre Colombia presentado en el 2017 hizo las siguientes afirmaciones frente al asunto pensional en Colombia y su dimensión socio-económica:

“La pobreza en la tercera edad refleja la falta de una amplia cobertura de la pensión, lo que deja a muchas personas de la tercera edad sin ningún ingreso”[4]

“La falta de equidad en la cobertura de la seguridad social y el acceso a servicios públicos son otras dimensiones importantes de la desigualdad. Únicamente los trabajadores formales ganando por lo menos el sueldo mínimo están cubiertos por el sistema de pensiones. El sistema Beneficios Económicos Periódicos (BEPS) introducido para ampliar la cobertura incluyendo a personas que trabajen en el sector informal no ha rendido aún resultados significativos. La cobertura del programa público de subsidio mínimo a la tercera edad (Colombia Mayor) ha sido extendida para alcanzar a un 62% de los 2.4 millones de beneficiarios potenciales. Es necesaria una reforma en profundidad del sistema pensional, como discutido en Estudios Económicos de la OCDE: Colombia 2015. Asimismo, la elegibilidad para el BEPS y el subsidio mínimo deberían ser expandidos para garantizar un ingreso mínimo en la tercera edad porque la tasa de pobreza relativa entre los adultos mayores es muy alta”[5].

Junto a la OCDE el BID realiza estudios periódicos en países como Colombia[6] y ha determinado en igual medida que el panorama pensional no resulta muy alentador por cuanto las personas que laboran lo hacen en su mayoría desde el nivel informal, por lo que no aportan al sistema, en igual medida, se encuentra que muchos de los trabajadores independientes no cotizan un valor correspondiente a los ingresos reales percibidos y la población laboral formalizada es una minoría, lo que genera inestabilidad en el sistema.

La lógica de fajardo se basa en números sencillos, más personas viviendo, más años de pensión y menos dineros para todos (si, el estado cuenta con que todos vayamos a morir antes de la expectativa de vida actual que para Colombia ronda los 74 años), pero este asunto va más allá, primero exige una revisión de las denominadas mega pensiones, el cálculo pensional final y los montos de cotización relativos a los niveles de ingresos de la gente, puesto que es inequitativo que todos paguemos por igual mientras unos no ganamos nada y otros ganan más de 30 millones al mes (incluso mucho más), entre otras cosas hay que fortalecer a la UGPP y a Colpensiones para que puedan recuperar los dineros perdidos por la evasión en la cotización, en resumen, existen más medidas además del aumento de la edad pensional.

 

[1] afiliados a los fondos de pensiones obligatorias de la Dirección de Investigación y Desarrollo Subdirección de Análisis e Información.

[2] Foro Colpensiones Avanza 2016

[3] MEDICIÓN DE EMPLEO INFORMAL Y SEGURIDAD SOCIAL TRIMESTRE ABRIL – JUNIO DE 2017

[4] OCDE Estudios Económicos de la OCDE Colombia Mayo 2017 VISIÓN GENERAL

[5] IBID

[6] http://www.iadb.org/en/databases/sims/sims-labor-markets-and-social-security-information-system,20137.html