La vicepresidenta y canciller de Colombia, Marta Lucía Ramírez, mencionó que una “campaña en redes sociales” había sido “detonante” de las protestas de abril en Colombia.

En una rueda de prensa en Bruselas, expresó «esas protestas comenzaron en el mes de abril, cuando nosotros habíamos empezado a vacunar en marzo. ¿Qué sucedió? Que a través de las redes sociales hicieron una campaña muy efectiva, muy organizada, diciendo que el Gobierno no había empezado a vacunar todavía, que era mentira la vacunación».

Indicó «cuando la gente estaba desempleada, y se había empobrecido por cuenta del covid y, además, se le dice que no hay vacunas, pues eso genera todas estas tensiones. Mucha gente salió a protestar, mucha gente joven salió a protestar espontáneamente, pacíficamente». Agregó que «hubo gente que se infiltró dentro de las protestas para hacer vandalismo, para hacer violencia».

Según Ramírez, hubo «cerca de 15.000 eventos de protesta», y dijo que la Policía sólo intervino «en 1.200 casos, menos del 10%». Además, aseguró «no es cierto lo que quisieron en ese momento decir, que era que el Gobierno colombiano reprimía la protesta. Estoy segura de que si aquí en Bélgica hay una gente que está haciendo vandalismo, pues también saldrá seguramente la policía montada a perseguirlos cuando hay violencia, o en Francia, o en cualquier país europeo».

La funcionaria recalcó que «la parte más criminal de todas es cuando bloquearon las fábricas de oxígeno y no dejaban salir el oxígeno a los hospitales, sabiendo que los hospitales estaban necesitando el oxígeno, porque estábamos en el pico más alto de la pandemia. En esas protestas, obviamente, la policía intervino para restablecer el orden, para capturar a los responsables».

Según la ministra, murieron 21 personas, de las que afirma que cuatro de ellas, a manos de la Policía. Resaltó que los agentes implicados “han sido encarcelados y apartados del cuerpo”, y que eso “muestra que tenemos un gobierno que está totalmente comprometido a restablecer el orden, a garantizar la vida de todos los ciudadanos, pero también a exigir que la fuerza pública respete los derechos humanos».

No obstante, cabe recalcar que las protestas en Colombia, que iniciaron el 28 de abril contra la reforma tributaria, se conocieron informes de graves violaciones de derechos humanos, sobre todo, de abuso de fuerza policial. Así mismo, algunos episodios de vandalismo, pero también de civiles armados disparando contra manifestantes. Por último, y no menos importante, se informaron casos de desapariciones, abusos sexuales, bloqueos y homicidios, cuyo número difiere según la fuente a la que se le consulte.

A finales de agosto, la Fiscalía, reveló a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que «hasta el momento se han confirmado 57 fallecidos, 29 en el marco de la protesta (13 esclarecidas), 5 en verificación y 23 fuera de la protesta», vía Twitter.