“El gobierno no puede combatir la corrupción porque la corrupción es el gobierno”, Anónimo.

Por Álvaro Morales

Los últimos días de gobierno de Pedrito Pereira, otro de nuestros fugaces alcaldes, no fueron nada afortunados para él ni para la ciudad de Cartagena, y todo por cuenta de la inusitada y por demás curiosa vehemencia con la que se propuso dejar adjudicado y contratado, con muchos cuestionamientos, el emblemático e imperioso megaproyecto para la construcción del pomposamente llamado Corredor Portuario y Turístico y Quinta Avenida de Manga a través de una Alianza Público Privada.

Indudablemente han sido unas de las tantas obras necesarias y anheladas por todos los cartageneros, en especial, por quienes habitan en su área de influencia y por quienes, en tránsito, harán uso de ellas; pero su necesidad no puede conducir a que en todo el trámite jurídico, adjudicatario y contractual empelado por la alcaldía de Cartagena se evidencien fallas, abusos y contravenciones, motivos de su afectación, cuestionamiento, demandas y denuncias.

Este proyecto vial no es la excepción en la manera polémica, confusa y controvertida como se proponen en Cartagena obras importantes para el desarrollo de la ciudad, como lo ha sido el distorsionado Corredor de Carga y sus tormentosos e injustos peajes, y el tan sonado proyecto de Protección Costera.

Contra viento y mareas el ex encargado alcalde Pereira Caballero desatendiendo el clamor de voces levantadas en contra del afanoso procedimiento empleado por el mandatario para la adjudicación de este megaproyecto de dos billones de pesos, de manera tozuda, y a escasos 15 días de fenecer su gobierno, con la resolución 9217 del 16 de diciembre de 2019 avaló todos los cuestionados componentes del proyecto en mención.

En su momento, y al mejor estilo del presidente Duque con la reserva sobre la compra de las vacunas, el hoy exalcalde Pereira Caballero al ser requerido para hacer aclaraciones en el trámite de este Proyecto con la APP, alegó reservas no permitiendo con ello el que se conociera información técnica y jurídica de esta megaobra vial.

Los que han levantado la voz ante las presuntas irregularidades en las que podría haber incurrido el ex mandatario al insistir en la adjudicación del Proyecto a la firma KMA Construcciones S.A.S., dejaron ver sus inquietudes e insatisfacciones por la instalación de dos nuevos peajes, a los que sofísticamente llaman “Puestos de Control”, y que, sumados a los cuatro de René Osorio, constituirían un total de seis que por 30 años cobrarían para recuperar la inversión.

Añadidos a los cuestionamientos al ex mandatario también se menciona el no haber dado a conocer los presupuestos que determinaron el costo final del proyecto en cerca de dos billones pesos, ni los estudios de impacto y manejo ambiental dada la afectación que podría producir sobre una amplia zona manglar, la Ciénaga de Las Quintas y el Caño de Bazurto; como tampoco los argumentos técnicos en los que se basó el Distrito de Cartagena para definir la pertinencia de las obras.

Otras de las inquietudes hacen referencia a la falta de claridad y especificación sobre el alcance de las intervenciones sobre los tramos de vías que se definieron en las condiciones técnicas del Proyecto; y de igual forma se ha clamado por la mayor socialización de esta iniciativa.

Tampoco hay claridad sobre el discurso del ex alcalde acerca que con la tal APP no se generaría inversión de recursos públicos, discurso refutado por ciudadanos y concejales que piensan lo contrario dados los aportes de predios expropiados que haría el Distrito.

A los anteriores cuestionamientos se le colgó otro bastante delicado, el del presunto impedimento moral del ex alcalde Pereira para tramitar esta iniciativa dado que uno de sus hermanos es invasor de una de las zonas que serán impactadas por la construcción de la Quinta Avenida de Manga.

Finalmente, en estos momentos, todos estos cuestionamientos que mantienen detenida la obra se encuentran en trámites judiciales en despachos judiciales de la ciudad.