Por José Laguado 

Somos prisioneros de la mente; estamos controlados por una matrix de poder invisible; cada cartagenero vive su propia versión de la realidad. De hecho, tratamos de escapar de una falsa “realidad” impuesta por las máquinas invisibles del poder. Hoy, comparto tres ideas en sentido metafórico de la película The Matrix que reviví en Netflix este fin de semana como una posibilidad de liberarnos como ciudadanos de un mundo simulado. Necesitamos los cartageneros una rebelión de esa simulación.

La primera idea, es que la verdad incomoda, por eso la evadimos. Solo que, ¿Qué es la verdad? ¿Quién ostenta la dichosa verdad? ¿Según quién o qué decimos que esto o aquello es verdad? Por ejemplo, en Smartfutures creemos que existen al menos dos tipos de verdades: 1) las verdades absolutas, esas que no tienen mayor discusión ni objeción por la mayoría de las personas o de sus imaginarios (por ejemplo, “el agua moja”, “el fuego quema”, “si te lanzas de un edificio, te caes por efecto de la gravedad”); por otro lado, 2) las verdades relativas, eso que depende del observador, su escucha y su relacionamiento con el mundo que se inventa día a día dadas sus experiencias, creencias y modelos de pensamiento. En ese sentido, la rebelión está en liberarnos de la necesidad de tener un Alcalde o de una figura pública que nos haga las cosas, quizás se trate de que los ciudadanos tomemos un rol activo en empujar iniciativas transformadoras, retar el status quo y aprender que juntos somos más que la organización de control de la matrix cartagenera.

La segunda idea, Y como en la película, se fundamenta en que, bien podemos tomar el camino de la píldora azul con el fin de continuar en un letargo hipnótico siendo controlados por otros, o bien, podemos ser valientes y tomar el camino de la píldora roja para iluminarnos y crear un sentido superior del valor de #LaCartagenaDelFuturo como un modelo de pensamiento que nos lleva a crear nuevas posibilidades para una ciudad náufraga en sus propias aguas. En una parte Morfeo, uno de los protagonistas, le dice a Neo: “Yo solo puedo mostrarte la puerta; eres TÚ quien elige atravesarla”. Nuestra rebelión en la simulación está en pasar de las respuestas a las preguntas. ¿Han notado que los cartageneros tenemos respuesta para todo y para todos? Esta actitud de experimentados planificadores urbanos y expertos políticos nos limita el constructo de la realidad mientras que las preguntas nos marcan el camino desde el futuro que queremos inventarnos, una realidad paralela en una simulación diferente. De ahí que creamos que más importante que el “qué vamos a hacer” es “cuándo lo vamos a SER y a hacer”. Ya no se trata de pensar que #LaCartagenaDelFuturo puede ser, es saber que ya lo somos y actuar coherentemente en consecuencia.

La tercera idea es  que todo en la vida implica un riesgo. Somos nosotros quienes decidimos el tipo de riesgo que queremos y para qué lo queremos. Me explico. Ya de por si es un riesgo mantenernos en la matrix simulada de la realidad cartagenera que hoy vivimos. ¿Qué sería entonces que nos arriesguemos a diseñar y construir un futuro alternativo tomando decisiones en el presente? Podemos arriesgarnos a pensar diferente, a ser distintos desde una renovada cultura ciudadana y marco de valores, a crear una “rebelión consciente” en nuestras mentes como la llama que enciende las posibilidades externas. Recuerda, como es adentro, es afuera. Si nos rebelamos contra nosotros mismos nadie impondrá su invisible poder en la matrix.

Finalmente, #LaCartagenaDelFuturo es el mundo donde todo es posible, es una renovada matrix donde el control lo tenemos los ciudadanos y no los poderes ocultos, uno donde podemos reafirmar nuestra esperanza social basado en nuevos modelos educativos, una planificación territorial acorde a las necesidades futuras (no solo actuales) de la ciudad, y lo mejor, en brindar un contexto de prosperidad, empleabilidad y futuro a las nuevas generaciones. En síntesis, todos tenemos un “Neo interno”, un escenario mental donde las realidades alternativas son posibles. La pregunta es ¿en qué o quién quieres creer para ser dueño de tu realidad? Y, ¿Cuál es tu verdad acerca de Cartagena?