Por Kevin Andrés Ruiz Bossio 

Estudiante de Relaciones Internacionales y fotógrafo

Desde hace cientos de siglos atrás, el ser humano ha intentado comunicar sus ideas, expresándolas a través de conflictos como guerras, debates, y también a través de la persuasión pasiva y activa. Las ideas del ser humano provienen de un simbolismo creado por nuestra capacidad de abstraer, si bien los demás animales poseen muchas otras inteligencias como hacer arte, música, establecer jerarquías o bailar, podría decirse que sólo nosotros por medio de nuestras reflexiones y la cultura podemos establecer un sistema de símbolos que permiten entender e interpretar la realidad de una manera peculiar (Teniendo en cuenta que cada cultura cuenta con sus cosmovisiones e ideas).

Estas ideas en la actualidad se ven reflejadas por medio de los memes, ese formato de imágenes o vídeos que nos hacen esbozar una sonrisa y que logran mejorar nuestros días llenos de rutina aburrida. Pero los memes poseen una característica mucho más profunda que la risa, tal como dije anteriormente, el hecho de que cada sociedad posea un sistema para interpretar la realidad es lo que hace que ciertos memes provoquen risa y otros no, los memes son un reflejo cultural y subcultural que nos abarca a todos y a cada uno, desde el abuelo, hasta el niño que tiene ya algo del sentido del humor porque ha estado cierto tiempo inmerso en la cultura, que ya logra entender el contexto. Para entender esto último he de decir, que para que una persona entienda un meme debe estar inmersa en un contexto que le permita comprender la situación que describe dicha imagen o vídeo, así pues, le provocará risa, nada, o rabia, dependiendo de su orientación ideológica.

Los memes son utilizados como herramienta política, eso es completamente cierto, y con política hago referencia a todas las situaciones que vive nuestra comunidad y el mundo en general, dentro del sistema agresivo capitalista (que nos ha llevado a una lucha moralista por el descubrimiento de la identidad) se pueden ver memes que atacan directamente ciertas ideas y que buscan acabar con ellas para la imposición de otras, pongo como ejemplo los memes sobre vegetarianos/omnívoros, feministas/clasistas, progresistas/conservadores, entre otras que constantemente buscan una utopía ideológica y que plantan sus luchas a través de un conflicto mediático del meme.

Otra cuestión a abordar aquí es la incógnita de que los memes deben o no ser políticamente correctos ¿Es cierto, falso, o depende? Pues como los memes son una expresión libre de ideas podría decirse que sí, más cuando el ataque es directamente hacia una persona o un grupo de personas en una situación desventajosa ya deja de ser políticamente correcto y he aquí el meollo del asunto, hace poco en nuestra ciudad se presentó un caso, el bien llamado “Cilindrazo”, con lo sucedido muchos de nosotros, (incluyéndome) nos reímos, glorificando la violencia y justificándola, pero es justo eso, si el meme es políticamente correcto no denotará las problemáticas que sufre una sociedad, lo políticamente correcto no es permanente, de hecho, muta con el tiempo y así poco a poco se puede progresar, obviamente existe un límite, pero ese límite sólo lo conocerá cada quién en su tolerancia individual, que se transmitirá a un grupo y se volverá colectiva.

Los memes también han servido de ayuda, no todo es malo, muchos de ellos han sido un pilar fundamental para el rescate de personas en situaciones de salud mental/física críticas tanto dentro como fuera de la cuarentena, y nos brindan un apoyo diario a quienes no, gratificándonos con algo de alegría. Los memes son la máxima de una sociedad.

Producto de la incesante globalización, nuestro humor, tanto que ha crecido y se ha diversificado, como también se ha vuelto monótono y poco único. Al fin y al cabo, todos terminamos consumiendo lo mismo y a través del mismo sistema de gratificación e identificación de nuestros gustos, tanto así, que nuestros feeds se alimentan de nuestras ideas para mantenernos pegados la mayoría del tiempo posible. ¿Pero qué hacer? Sólo queda esperar el devenir.