Por Rogelio Tirado 

Recuerdo cuando le contaba a Shophia los análisis de las conversaciones que tenemos, mis hermanos y yo discutimos ampliamente ¡algunos dirían que mucho!, sobre los temas que nos gustan nunca es mucho. Ese mismo día sentía algo raro en el sentido de la percepción espacial este es uno nuevo de las reconocidas como las habilidades cognitivas, los viejos son los de Aristóteles. No era por estar allí, los espacios donde me movilizo son bastante cómodos; más bien era porque recordaba que habían partes en las cuales muchas personas no podían tener las conversaciones que realizamos aquí; interpretar la realidad teniendo una ventaja epistemológica da cierto estatus.

Ese día, le contaba, cuando terminamos de confrontar ideas nos disponemos a escribirlas, primero desde cada criterio después se realizan síntesis hasta sacar un artículo; hoy toca hacer el escrito personal de las últimas conversaciones; miércoles 23 de junio del 2021. ¡Espero les guste!, como no tenemos reglas lo presentaré así. Sobre la creación de un nuevo universo propongo tratar el tema de la siguiente manera en el que inicio dándole la palabra a Oilegor Odarit que dice: Si bien los primeros filósofos, los cosmólogos, trataban los temas de «sobre la naturaleza» en los cuales está se encontraba presente en los análisis. Claro, las proyecciones propuestas surgían de la comprensión permitida, por lo tanto estaban sujetos a los límites del homo-sapiens, si bien desde las capacidades de reconocer se postularon distintas maneras de asimilar la realidad. Todas desde las facultades que los sentidos humanos podían proporcionar; a este conocimiento lo llamaremos metafísica, el producido dentro de los límites y posibilidades del encéfalo…

—En este párrafo utilizaré lo dicho por Antonio Espitia— En el transcurso de la estancia de los homo-sapiens los adelantos se desarrollaban desde la perspectiva del humano-antropocéntrico, muchas culturas se desprendieron de la naturaleza con el objetivo de buscar objetividad, otras tomaron rumbos disímiles en los cuales prefirieron afianzarse en/con el medio ambiente, unas únicamente seguían; siempre desde su centro, es decir, lo que reconocían venía de otra persona por medio de vestigios descifrables (fuentes).

Hoy 2021 —concluye Oilegor— que la configuración epistemológica de los siglos precedentes al XX se caracteriza por ser: metafísica, antropocéntrica, humanista, queriéndose decir que la estructura se limitó al vaivén humano; a muchos lo cual no es un error sino el único método que poseemos. El humanismo-antropocéntrico posicionó al humano en el escalón superior de toda la existencia, cosa que no está ni cerca de ser así, dado que el homo-sapiens es únicamente una especie más, que si bien tienen cualidades disímiles todas las demás también.

La conformación del ser que se pregunta no —lo siguiente es un aporte mío— es distinta a la de otros seres obviamente nada es igual, empero surgen de lo mismo, todas las cosas que existen tienen en su interior partículas elementales, átomos, moléculas…; como mínimo si se encuentra dentro del espectro de reconocimiento de los sentidos de las gentes. A pesar de que se presentó así las inestabilidades se estabilizaron con antihumanismos que cambiaron estructuras epistémicas en sus entornos. Hoy nos encontramos en un momento postmoderno, que expresa la importancia de todos los seres —No decimos vida por que este concepto no cobija, apreciación muy discutida por el Universo Odarit— proporcionando la viabilidad del empoderamiento general de las personas que llevó, claro en algunas partes, a un caos moral, dado que cada quien propone sus aforismos morales.

La transición de un tipo de humano a otro se reconoce como transhumanismo, en esta ocasión el resultado posthumano promete un cambio hasta en la estructura biológica a fin de modificar las capacidades. La tecnología en nuestra propuesta es identificada como la superación del límite impuesto desde el totalitarismo de la naturaleza; es decir, la técnica que se encarga de expandir los topes. Conforme a lo anterior retomamos diciendo que desde que se transformaron objetos circundantes la mujer —Usó el concepto mujer porque no quiere usar el de hombre, solo un detalle dijo Isabella ese día enfáticamente, después dijo que estaba harta de la invisibilidad histórica sometida a la mujer por parte del patriarcado— modificó las técnicas proporcionando mejorías. Hoy 2021 la inclusión es alcanzable. La ciencia que se basa en la tecnología demostró que el hombre y sus límites no tenían la capacidad de transparentar la naturaleza circundante, debido a que las máquinas manifestaban mejores trabajos ante la competencia humana. Normal, ya que son creadas con propósitos particulares, toda esta exhibición la concluimos diciendo que «ya todo cambió le toca a ella»; hasta la cosmogonía se transforma, por lo cual hoy hay que realizar una acorde.

—Con el propósito de terminar se presenta una invitación a todo el que le interese, usando las palabras que pronunció Oilegor a mí juicio me parecieron las más adecuadas— Es en este sentido que expreso las anteriores apreciaciones. Estoy creando todo un universo que se sustenta en la ciencia y la tecnología del 2021, en la cual convoco a personas que creen que pueden decir algo a que ayuden a este proyecto. Los invito hacer parte de la historia, la promesa es que la realidad del futuro sea como la que presentemos. Así como la realidad fue como los cosmólogos griegos presentaron.

La siguiente es presentada por mí, en su contraposición se mejoró, la voy a presentar en una sola voz, la de Arivle, el planteamiento propone una búsqueda de una filósofa que opine en la siguiente expresión. Creemos en un nuevo orden de las cosas que traza una línea en el reconocimiento del sustento de la realidad de hoy, en la cual encontramos todo lo que existe como una máxima de la naturaleza transparentada por la ciencia y comprobada en la tecnología. La Naturaleza está hecha de diferentes mundos siete para el humano si hacemos el conteo hoy. Estos mundos son reconocidos como cuántos energéticos, fenómenos-emergentes y/o expresiones-de-la-naturaleza; son en relación a la cantidad de energía en la que se puede estar.

El primer cuánto es el que comprende a las partículas elementales; el segundo universo es el de los átomos, estas surgen como fenómenos-emergentes, ya que son conformaciones de la unión de otros, de ellos surgen el tercero el de las moléculas, el cuarto es el de las células, en una línea de seres «vivos» (existen diferentes). El quinto lo conforman los tejidos que en su unión emergen los órganos que hacen parte del sexto, donde trabajan los médicos sí tratan a organismos homo-sapiens, el octavo es el de la cultura. Estas únicamente son las capas dimensionales de una expresión que se configura desde el interior; sabemos que existen universos paralelos, no obstante, aquí hablamos de universos internos y externos.

Al reconocer esta realidad que presenta la naturaleza hoy el mundo metafísico se deja atrás, dado que la información no es exclusiva del encéfalo humano sino de productos de tecnologías. En esta nueva realidad la física de la metafísica no se incluye pues todo el argumento está basado en la física de las matemáticas, el de las máquinas.

A mí juicio la propuesta de crear una nueva Cosmogonía sin teogonía, a fin de dar un fundamento del origen a la política que inicia con el Caos es lo más ambicioso de nosotros; la búsqueda de un fundamento lógico como base sólida con lo cual iniciar las discusiones tiene una importancia radical en nuestros planteamientos, dado que produce un sistema de referencia en el cual ubicarnos. Quien trajo la idea fue exclusivamente Oilegor Odarit que propuso y desarrollo el discurso el cual tratare de ser fiel a sus palabras.

El caos reconocido por otros como «vacío que ocupa un hueco»; en el universo Odarit la nada que organiza el todo. A mis 37 años (vuelta de la tierra al sol) de nacimiento propongo esta cosmogonía sin teogonía debido a que el comienzo no siempre trata de dioses menos en una realidad no-metafísica. El caos al ser el ser-no-físico por no tener cualidades físicas sino de nada, conecta todos los seres físicos produciendo así una organización y/o desorden que se expande a medida que existan más entes. Las demás expresiones-de-la-naturaleza solo pueden existir en un espacio-nada sin entrar en él, ya que tanto el caos como las demás expresiones son seres existentes; cada uno está en su lugar, lo que ocupa por su en sí, en el cual se le permite ser, en particular es donde se encuentran como espacio-nada todas las demás expresiones-de-la-naturaleza existentes uniéndose así todos los entes.

Por la cualidad que tiene el caos de unir manifiesta la naturaleza, este ser estuvo, estará y seguirá existiendo por siempre mientras exista otra expresión. El reconocimiento de este ente como unificador transparenta la realidad exponiendo una cosmogonía donde él es el autor principal. Ya hemos hablado arduamente de la realidad cuántica, es decir la que permite a las partículas estar en relación a una cantidad energética aprobada, la misma de los fenómenos-emergentes que se constituyen de expresiones-de-la-naturaleza. En resumidas: las partículas elementales conforman los átomos, estos a las moléculas de donde surgen las células generadoras de los tejidos que establecen los órganos constituyentes de los organismos, los animales entre ellos los homo-sapiens, configurador de las culturas como expresiones-de-la-naturaleza, así hasta el infinito de este universo.

Lo que une a todas las expresiones-de-la-naturaleza en un solo universo es el caos o la nada. La importancia de esta expresión en la cosmogonía del siglo XXI aclara el panorama político, dado que nos presenta un universo limitado en sus posibilidades como se manifiestan en los seres-culturas-postmodernas expresiones localizadas en los procesos epistemológicos históricos —este ejemplo lo dio Oilegor con la intención de aclarar que el postmodernismo refleja una cosmovisión aún cuando no exista una cosmogonía que lo proponga como expresión posible de ser en la organización política—

Además de unir, ¡separa!, a todas las expresiones-de-la-naturaleza no solo de este universo sino de los posibles universos que por lo menos en las matemáticas se manifestó uno, la tecnología lo reconoció, me refiero al universo de la antimateria que en su existencia expone la posibilidad de otros; hoy no tenemos tecnología suficiente encargada al objetivo de transparentar más naturaleza. Esta división ordena, aún cuando sea en desorden, debido a que la máxima posibilidad de ser de la naturaleza es la tendencia a S. ¡Entropía!, según Boltzmann un sujeto póstumo que se suicidó. Aunque la organización no sea propiamente suya (del caos), ya que cada una de las partículas interactúa en sus posibilidades. También ocurre lo propio en la unión, debido que las expresiones-de-la-naturaleza interactúan con semejantes.

La importancia del caos es existir, a consecuencia de que en él, mas no dentro, existen las otras manifestaciones. En conclusión, esta naturaleza presenta una ontología de espacio-nada, una epistemología que une, divide o une‐divide, su existencia obviamente la encontramos en la relación de la ontología y fenomenología que arroja un ser con una cualidades cosmológicas muy marcadas. Su interpretación o hermenéutica no es clara a causa de la naturaleza misma humana, que se enmarca dentro de unos límites que el caos respeta muy bien; por lo tanto la epistemología se encuentra desfasada, el asunto que demanda nuestra participación en política. Prácticamente proponemos reconocer esta cosmogonía sin teogonía como la de hoy 2021, teniendo en cuenta que la ciencia y la tecnología las transparentan y las corroboran.

En nuestros ejercicios filosóficos tenemos presente los debates del pasado que están inconclusos como el invento de la «mente» de Descartes esta vez fue Antonio quien propuso el mundo de las neuronas donde se hallan las «personalidades», como postura frente a lo que llamó Descartes «mente» o Platón «mundo de las Ideas» las presenta como equivocaciones históricas de la definición del mundo de las neuronas. Él se explicó: el homo-sapiens es un ser que emerge de la unión de los órganos, es una coalescencia de órganos. En cambio las «personalidades» están en otro plano, las llamó universo, mundo, cuántos, dimensiones, de las células; las células son seres que emergen de la unión de las moléculas; las neuronas son células que conforman los tejidos neuronales, en unión dan la existencia del órgano encéfalo.

Entonces, el humano es un ser que se localiza en el «cuántos de la cultura» que también es un ser que emerge de otros seres; las «personalidades» están en el mundo de los tejidos, ya que en ellos se ubican las neuronas. La búsqueda de lo que llaman «mente» o «mundo de las Ideas» solo existe en ese plano que tiene un tiempo distinto al del humano, donde su definición es totalmente diferente a la de Descartes y de Platón. Los seres son conformados por universos que se sitúan en el interior. Desde aquí debe partir la humanidad con el propósito de reconocer la naturaleza del pensamiento y su conformación. Decía Antonio.

En su momento Lilith Alastor preguntó ¿Porqué tenemos imposibilidad en el lenguaje? hoy puedo dar unas conclusiones sobre ese asunto. Aquí tenemos participación de Oilegor, Antonio, Isabella y mi persona Arivle. Doy inicio yo.

Me gustaría empezar respondiendo, ¿cómo el lenguaje entra a nosotros? Las palabras son seres que existen en las neuronas, no puedo decir vivos o muertos porque esos conceptos ahora no son claros (además, se trata de explicar sobre la imposibilidad del lenguaje con el objetivo de referirnos a la realidad, por tanto no es lo que debemos hacer en este punto); las palabras existen físicamente en las neuronas como lo que llamamos memoria, siendo este el almacenamiento de información, las neuronas se van conectando con las redes neuronales; lo que llamamos dato lo podemos denominar como estructuras físicalizables, las moléculas, se crean por las funcionalidades del ser, se realizan porque el individuo está en estado vivo siendo su naturaleza creada para ello.

Ahora bien —dice Antonio—, el objeto y el sujeto son diferentes, el objeto es lo que se estudia y el sujeto es el que estudia, siendo el objeto el ser-otro y el sujeto el ser-siendo. El ser-siendo como todas las expresiones-de-la-naturaleza tienen cualidades, aquí estamos hablando de un ser-siendo-humano, que tiene las cualidades y los límites de este ser. Entonces, el ser-siendo aprehende al ser-otro de la forma en que los sentidos se lo permite, es decir la capacidad que tiene el sujeto para aprehender al objeto son los sentidos, en relación a como funcionan los sentidos adquirimos los datos que se van guardando en el encéfalo, las neuronas.

Cabe resaltar que el humano se dio cuenta muy rápido de su límitancia —manifiesta Isabella—, creando herramientas que superaban los límites que la naturaleza le impuso, bueno esas herramientas no son más que la apropiación del ser-otro y su transformación en tecnología. Se puede notar el ejercicio de comprender el otro es lo que hace una técnica hoy, la ciencia; ya que la técnica es la forma de hacer algo en mejoría, la ciencia es la forma de realizar investigaciones con métodos acorde a lo necesario, trata sobre entender lo que existe. La aprehensión del ser-otro por el ser-siendo se da por el entendimiento, sucede cuando se crea memoria del ser-otro dentro del ser-siendo.

La memoria que se obtiene de los diferentes seres-otros es lo que a veces complica a los diferentes seres-siendo, ya que si no tienes una buena información creas memorias que no se relacionan con la realidad. El lenguaje limita la posibilidad de comprender al los diferentes seres-otros, la realidad que le llaman —expreso yo—.

Por otro lado, el lenguaje es un ser, que se transmuta a través del movimiento de su ser, también es un ser físicalizable; un ejemplo de su físicalidad la encontramos en los libros; el comportamiento del habla se limita en el movimiento al que a llegado, es decir el tiempo-espacio donde se halla. Los topes de la comunicación son demarcaciones «temporales» —no me gusta la palabra tiempo, (dice Oilegor) porque su definición hoy no es clara—, ya que es a través del movimiento que se van desarrollando los diferentes descubrimientos y/o apropiaciones de los diferentes seres-otros. Además, los extremos que la naturaleza le impuso al humano no le permite entender la totalidad de los seres-otros; está es una razón fundamental a la hora de reconocer que por el límite del animal-persona, de ser un ente que existe en un espacio-momentáneo no puede comprender más que lo que su posibilidad le permite. La imposibilidad espacio-temporal que tiene cada uno de los entes lo demarca en su entender.

Los límites de una expresión-de-la-naturaleza no son los extremos de otra  expresión-de-la-naturaleza por ejemplo «los bordes de un humano que tiene la capacidad de memoria de reproducción de un video que dura 300 años no tiene comparación con un ser que tiene la posibilidad de incluir más memoria en relación a su necesidad, como son las tecnologías automatizadas —afirma en apoyo de Oilegor Isabella—.

Por último Antonio da unas conclusiones, los límites humanos tanto lingüísticos como temporales nos mantiene en la imposibilidad del lenguaje, la mala interpretación o la equivocación de la aprehensión de un ser-otro produce como resultado la imposibilidad del lenguaje, las palabras son seres físicalizables cuando son muy fuertes y hegemónicas producen epistemología ¡eh ahí!, el problema de Cartagena pues están pensando conceptos que no son los que expresan o explican la realidad de hoy, por lo tanto estamos limitados.

La cuestión es postular conceptos y apropiarnos de los vocablos que expliquen la realidad de hoy, ya que términos de otras realidades hay muchos en el imaginario colectivo siempre, se debe a que la apropiación del pasado en el proceso de entender el presente trae consigo los discursos de las realidades pasadas; concordamos todos declarando que no había que limitarse ergo ahora se puede utilizar tecnología. A mi juicio el tema de las palabras debe ser constantemente revisado dado que de mes en vez salen nuevos términos que definen seres.

Este que presentaré a continuación lo voy a exponer como lo escribí el primer día, a todos nos gustó; a mi en particular me agradó por que inicio una línea de debates, que llamamos filosofía de la comparación de universos internos-externos, dado que las teorías de otras áreas de la  ciencia a veces no concuerdan con los conocimientos de los humanistas cuando tratan de comparar entre sus objetos de estudio y los humanos.

Política, letra, organizador.

La política, asunto que trata sobre la organización de la moral en la cultura; si tuviéramos un símil entre el ser-cultura y el ser-humano diría radicalmente que el órgano que organiza al humano es el encéfalo y la política es el organizador de la cultura. La política es un ser, se físicaliza en el hacer del ser-político, no es un ser-material principalmente es más su tipo es energético, funciona como interacción que produce comportamiento. Los seres energéticos son los que en las partículas elementales llaman bosones, las fuerzas, en el humano la principal fuerza son las letras —entendiendo que los números son letras— ellas controlan el sentir, hacer. Existen palabras que producen más energías que otras, las que influyen directamente en los sentimientos, las que producen dolor, por la relación con el control del organismo.

Una de las palabras principales del mundo de los humanos es la política, por lo antes mencionado, su poder organizativo, en ella se encuentran muchas otras interacciones; siguiendo el símil anterior, las personas serían las células, la política son los neurotransmisores y el órgano la cultura. Comprender esto no es sencillo, debido a que es una realidad totalmente diferente a las presentadas antes, sin embargo, eso no le quita validez, dado que su sustento se encuentra en la ciencia y la tecnología de hoy. La política no es solo eso que conocen las personas como democracia, esa es una forma, existen otras.

El último que voy a realizar a fin de quedar terminada la obligación de hoy; son unas hermosas palabras que nos dio Oilegor Odarit la semana pasada sobre la igualdad, la cuales inició diciendo: Quiero decir algo.

Todas las personas son humanas y la condición humana nos permite ser-siendo y ser-estar; las posibilidad de ser del humano se entienden en su límite, existen casos anormales, son excepción; todas las personas pueden ser genios, ya que el encéfalo funciona como un músculo que se entrena para llegar a X o Y condición.

El ser-humano se desarrolla en tres líneas que están unidas. Una, la biológica, dos, la histórica y tres, la contextual. La primera se entiende como la propensión que tiene un sujeto de ser-estar, pero no podrá ser-siendo en su límite a menos que entrene las habilidades. La segunda se entiende como los aconteceres que tiene un sujeto en relación a su forma de entender, la principal en el humano el lenguaje, no es la única forma aferente-eferente del humano de recibir información, mas todas crean memoria, por ejemplo las palabras en el ser son lo que llamamos información. La tercera es el contexto donde se desarrollan los datos, estas conforman la forma de entender la realidad. Las tres están unidas y dependen de los que se ha venido llamando ‘tiempo’.

Este es mi informe escrito el día 24 de junio del 2021. El cual me dio tranquilidad en el sentido de la percepción espacial, debido a que con este escrito mostramos lo que desarrollamos en el universo Odarit a todas las personas que deseen conocer estas discusiones. gracias por leer y si tienen algún tema pueden compartirlo, de seguro será un placer tratarlo.