En ella se ve a un bebé desnudo en una piscina, tratando de atrapar un billete de un dólar que pende de un hilo de pescar frente a sus ojos.

El bebé es Spencer Elden, quien tenía cuatro meses cuando fue retratado para la tapa del disco Nevermind de Nirvana. Ahora, a sus 30 años, el joven está llevando a juicio a la banda alegando explotación sexual.

Según dice, sus padres nunca firmaron un documento que autorizara el uso de su imagen en el álbum.

«Los acusados promocionaron pornografía infantil de Spencer de manera intencional y comercial e hicieron uso de la impactante naturaleza de su imagen para promocionarse a sí mismos y su música a costa de Spencer», asegura la denuncia presentada en un juzgado californiano y que fue recogida por medios estadounidenses.

La demanda también sostiene que los acusados se beneficiaron y continúan beneficiándose de «la comercialización de la explotación sexual» de Elden. Entre los señalados por esta denuncia aparecen Dave Grohl y Krist Novoselic, que junto al legendario y fallecido en 1994 Kurt Cobain componían la formación clásica de Nirvana.

La demanda también apunta a Kirk Weddle, que fue el fotógrafo de la portada de «Nevermind»; y a Courtney Love como heredera del patrimonio de Cobain. Extrañamente, la denuncia también acusa a Chad Channing, que fue batería de Nirvana en sus primeros años y que abandonó la formación en 1990, es decir, antes de que se editara «Nevermind».

Elden busca una indemnización por, según dice la demanda, «los daños que ha sufrido y seguirá sufriendo de por vida».

La portada de «Nevermind» está considerada como una de las más icónicas de la historia del rock y muestra a un bebé buceando en una piscina y a la caza de un billete de un dólar. A raíz de eso, adolescente y como adulto, Elden se ha metido de nuevo en la piscina para recrear varias veces esa portada.

Eso fue lo que hizo, por ejemplo, en 2016 cuando se cumplió un cuarto de siglo del álbum. En otras ocasiones ha mostrado ante la prensa su disgusto por estar vinculado a esa imagen.

Él está pidiendo daños y perjuicios de al menos US$150.000 de cada uno de los 15 acusados. Los representantes de Nirvana y sus sellos discográficos aún no han respondido.