La gimnasia de élite es uno de los deportes que ha cosechado éxitos y satisfacción a los estadounidenses en las últimas décadas, con 120 medallas olímpicas desde 1970 y decenas de títulos mundiales, entre muchos más. Sin embargo, desde hace unos años, también ha generado polémica tras el escándalo que desató el caso de Larry Nassar, un doctor que abusó sexualmente de más de 156 niñas y adolescentes, en los 20 años que desempeñó el cargo como médico de cabecera de la Universidad de Míchigan y de la USA Gymnastics, la organización nacional para la gimnasia.

Pues bien, cuatro reconocidas gimnastas de Estados Unidos, McKayla Maroney, Maggie Nichols Aly Raisma, y Simone Biles, han denunciado ante el Comité Judicial del Senado al FBI, por no responder ante los abusos sexuales que sufrieron por parte del antiguo médico del equipo olímpico, Larry Nassar.

La siete veces medallista olímpica, Simon Biles, expresó «han permitido que un abusador de menores quedara libre durante más de un año y esta inacción permitió directamente que continuaran sus abusos (de Nassar). ¿De qué sirve denunciar estos abusos si nuestros propios agentes del FBI se encargan de enterrar los informes en un cajón?.

Continúo diciendo «culpo a Larry Nassar y también culpo a todo un sistema que permitió y perpetuó sus abusos(…). Si se permite siempre que un depredador haga daño a los niños, las consecuencias serán rápidas y severas. Ya basta».

Maroney, oro y plata en Londres 2012, relató como Nassar le pidió que no usara ropa interior porque eso «le facilitaba» a él su trabajo. Mencionó que el hombre en cuestión de minutos metió los dedos en su parte íntima.

Señaló que en otra ocasión, le dio una pastilla para dormir y cuando despertó se lo encontró «completamente desnudo» sobre ella abusando «durante horas». Expresó que un agente del FBI solo le dijo «¿eso es todo?».

Indicó que «el FBI no solo no denunció mi abuso, sino que cuando finalmente lo documentaron 17 meses despué»s, hicieron afirmaciones completamente falsas sobre lo que dije. Eligieron mentir y proteger a un abusador en serie a a protegerme; no solo a mi, sino a otros niños».

Raisman agregó que los agentes del FBI «disminuían» la gravedad de sus relatos cuando lograron obtener fuerzas pata denunciar, además tuvieron que aceptar los acuerdos de culpabilidad que presentó la defensa de Nassar, lo que le hizo creer «que no valía la pena seguir adelante».

Chris Wray, jefe del FBI compareció junto al inspector general del Departamento de Justicia, Michael Horowitz, quien el pasado mes de julio, presentó un informe en el que mostró cómo altos funcionarios del FBI de la Oficina de Indianápolis tardaron más de un año en iniciar una investigación contra el implicado, pese a tener las primeras pruebas y denuncias.

Wray, quien asumió su cargo luego de lo sucedido, aseguró sentirse «desconsolado y furioso» al conocer los fallos que se produjeron, pero puntualizó que fue producto de «individuos» que «traicionaron el deben central que tienen de proteger a las personas».

Puntualizó «quiero que el público sepa que estas conductas responsables reflejadas en este informe no son representativas del trabajo que desempeñan 37.000 personas todos los días. Dijo que se asegurará «que todos recuerden lo que sucedió». Wray confirmó que uno de los agentes señalados en el informe de Horowitz ha sido despedido, y otro se retiró en enero de 2018.