El presidente ejecutivo de Fedegán, José Félix Lafaurie Rivera, alertó al Ministerio de Agricultura sobre la masiva importación de productos lácteos a solo 4 días de 2021.

En su cuenta de Twitter, afirmó que a pocos días de iniciar el año 2021, del Tratado de Libre Comercio -TCL- con EE. UU, se ha usado el 67.58% lo que equivale a ocho mil setecientos sesenta y cuatro toneladas de leche del cupo total, que es de doce mil novecientos sesenta y nueve toneladas. Así, el arancel extracupo es del 11 %”.

El dirigente gremial calificó esta situación como un descaro. “Todo listo para aprovechar el arancel del 0% negociado con USA y, antes del amanecer del 1 de enero, logra este ‘importador’ quedarse con el 40% del total del cupo de este año. Entretanto familias de pequeños ganaderos terminan en la más crítica pobreza”, manifestó en su cuenta de Twitter.

En un reciente análisis realizado por la Oficina de Planeación e Investigaciones Económicas de Fedegán, y el Fondo Nacional del Ganado a las cifras del DANE, se tiene que hasta octubre del año pasado la industria había importado sesenta y ocho mil cuatrocientas ochenta y dos toneladas de leche en polvo y otros derivados. En total, este volumen de compras internacionales tuvo un costo de 189 millones 514 mil dólares (valor CIF).

El estudio realizado por Fedegán revela que desde septiembre se superó el total de compras de todo 2019. Sin embargo, al comparar los periodos enero-octubre de 2020 con 2019, las importaciones crecieron 27% en cuanto a toneladas (14 mil 391 toneladas más) y 40% en valor (USD 54 millones 105 mil más). Fueron miles de litros de leche que se dejaron de comprar a las familias ganaderas colombianas y, por ende, estos recursos no llegaron a los pequeños y medianos productores.

Debajo de la producción

Recientemente, el presidente ejecutivo de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán), sostuvo que hoy, no más de veinte grandes empresas acopian el 80% de la leche, y las cinco más grandes el 60% del total.

Aseguró que “lo grave es que ese ‘total acopiado’ no es siquiera la mitad de los más de 7000 millones de litros que producimos los ganaderos, sujetos a la potestad de la industria de elegir a quién le compra y a qué precio le compra, mientras más de 3500 millones de litros se malvenden en la informalidad”.

“No es posible que el descubrimiento de Pasteur hace más de un siglo, siga siendo en Colombia símbolo de inequidad, porque la leche higienizada es privilegio de pocos, con un riesgo alto de salud pública. Y no es posible que mientras la industria desprecia más de la mitad de la producción local, se afane en importar toda la leche que le permitan los contingentes con arancel preferencial al abrigo de los TLC”, añadió.

Para nivelar las cargas

El dirigente gremial afirmó que es respetuoso de los compromisos comerciales del país, pero indicó que hay otros caminos para nivelar las cargas: uno de ellos son los contratos de proveeduría que formalicen la relación entre la industria y los beneficiados con el acopio formal. Es necesario activar el programa “Coseche, venda a la fija” en el sector lácteo.

Un segundo camino son las compras públicas. “El vaso de leche diario debe ser obligatorio para los programas del ICBF y los Programas de Alimentación Escolar y de la Fuerza Pública acuartelada, en lugar de bebidas azucaradas que nada aportan a la nutrición”, aseguró.

El tercer camino lo propuso Fedegán hace dos años al presidente de la República, Iván Duque Márquez: la creación de un fondo tripartito con los productores, la industria y el Gobierno, para llevar productos lácteos higienizados a los sectores que no tienen acceso a ellos, sin costos de publicidad, de mercadeo y sin empaques que valen más que el contenido. Mejor nutrición y supervivencia ganadera.

Lafaurie Rivera explicó que estas propuestas tienen en cuenta dos grandes argumentos sociales. El primero: 30 millones de colombianos de los segmentos más desfavorecidos, que lo son más en medio de la pandemia y que al año solo consumen 36 litros de leche higienizada, frente a la recomendación de la FAO de 186 litros.

El segundo es la supervivencia de 600.000 ganaderos, la mayoría pequeños y medianos productores, en riesgo de caer en la desgracia que han sufrido, por ejemplo, los paperos, “con quienes nos solidarizamos, de producir sin que haya quien les compre el fruto de su esfuerzo. Es el riesgo de la pobreza campesina, que sigue siendo invisible para el país”, concluyó el presidente ejecutivo de Fedegán.