El Inpec condujo al empresario Enrique Vives Caballero a su vivienda en Santa Marta, el viernes 19 de noviembre, durante las horas de la noche, después de que un juez revocara la medida de aseguramiento en establecimiento carcelario.

El traslado se realizó desde la cárcel La Ternera de Cartagena, donde permaneció durante dos meses tras ser procesado por causar la muerte de seis jóvenes en un accidente de tránsito en la Troncal del Caribe.

Vives deberá permanecer en su casa, ubicada en el sector de Pozos Colorados en la capital del Magdalena, para cumplir con la medida de casa por cárcel mientras el proceso avanza.

Detención domiciliaria

La medida de casa por cárcel fue ordenada por el Juez Tercero Penal del Circuito con Funciones de Conocimiento, Jairo Villalba de Ángel, bajo el argumento de que «los fines constitucionales pueden ser salvaguardados a través de una medida menos lesiva de la libertad del imputado como es la libertad preventiva en su residencia».

El argumento detrás de esta decisión se apoya en que, durante el estudio del expediente del caso, el juez determinó que el hecho no se trataba de una circunstancia intencional, sino de un accidente de tránsito.

Con esta nueva medida, quedó revocada la orden previamente emitida por la Juez Primera Penal Municipal de Santa Marta, quien lo había enviado a la cárcel La Ternera de Cartagena, luego de que se determinara que Vives Caballero, al momento del accidente, manejaba en exceso de velocidad y bajo los efectos del alcohol.

El Inpec trasladó al empresario Vives, bajo estricta vigilancia, desde la cárcel en la que estaba recluido en Cartagena hasta su vivienda en Santa Marta, donde lo esperaban familiares para celebrar la decisión del juez.

Las reacciones

La comunidad del sector del Gaira demostró su descontento por la decisión del Juez Jairo Villalba después de que se hiciera pública la orden de traslado del empresario Enrique Vives Caballero.

Los familiares de las víctimas, junto a amigos y vecinos, realizaron el mismo viernes un plantón sobre la Troncal del Caribe en la entrada a Gaira, a la altura de donde ocurrió el accidente que cobró la vida de los seis jóvenes.

«Los que murieron no fueron seis perros, fueron seis personas», manifestó el padre de una de las víctimas para demostrar su inconformidad respecto.

La comunidad anunció que seguirán protestando de manera pacífica con la intención de que exigir justicia por sus familiares fallecidos.