Este martes, 16 de noviembre, militares polacos repelieron a un grupo de migrantes que se concentraban en el paso fronterizo Bruzgui-Kuznica.

En imágenes difundidas por la televisión bielorrusa y la agencia estatal Belta, se muestran a los refugiados rompiendo vallas y arrojando piedras a los militares polacos, quienes respondieron usando gas lacrimógeno y granadas aturdidoras.

Poco después, la situación se normalizó y los migrantes regresaron a su campamento improvisado en la frontera de Bielorrusia.

La situación

El presidente de Bielorrusia, Alexandr Lukashenko, se puso en contacto el lunes con la canciller alemana, Angela Merkel, vía telefónica con la intención de buscar una solución a la crisis migratoria en la frontera bielorruso-polaca.

Se conoce que los refugiados buscan entrar en la Unión Europea (UE), por lo tanto la canciller alemana debatirá la propuesta con los miembros de la UE antes de una segunda llamada con Lukashenko.

Actualmente, el mayor problema para el presidente de Bielorrusia son los más de 2.100 migrantes que se concentran en el lado bielorruso del paso fronterizo Bruzgui-Kuznica.

«El problema, como le dije a Merkel, radica en que si no salvamos a esa gente, perderemos: Bielorrusia y más todavía la Unión Europea, que no ha permitido la entrada de estos refugiados», manifestó Lukashenko. «Por eso hay que resolver de inmediato la situación de estas personas».