El grupo de materiales y Manufactura de la Universidad de los Andes desarrolló, luego de 10 años de investigación, una bolsa compostable que se disuelve en el agua.

El producto se elaboró a partir de almidón de yuca y se espera llevar a etapa producción masiva a través de la empresa Ecobioplast.

Según cifras de la ONU, en los océanos se desechan anualmente al rededor de 8 millones de toneladas de residuos plásticos. Además, se espera que en 2030 los océanos reciban más de 9 millones de toneladas al año.

“La bolsa es fácilmente biodegradable y su descomposición en ambientes distintos al agua puede tardar entre días y pocos meses dependiendo de las condiciones y el lugar en el que sea desechada”, afirmó Jorge Medina, profesor Departamento de Ingeniería Mecánica, quien lideró el proyecto.

Los miembros del proyecto también afirman que se ayuda a aliviar la situación económica de lo agricultores, pues esos cultivos de yuca que antes se perdían por problemas de transporte, preservación y bajos precios, ahora podrán usarse a nivel industrial para hacer el almidón.