Por José Laguado

Director Smartfutures

“¡Esto es increíble! Lo que hasta ahora no había sucedido, pasó. Empresarios de todos los sectores económicos, asociaciones gremiales, sociedad civil y la administración pública se unieron para enfrentar los enormes desafíos que enfrenta #LaCartagenadelFuturo. Atrás quedaron los egos, los individualismos, la fragmentación de los incipientes esfuerzos para diseñar y construir una nueva ciudad que sea orgullo de todos sus habitantes.”

Así imagino el inicio de una noticia en El Bolivarense algún día, uno que demuestre verdaderamente nuestra intención de convertirnos en un #Smartdestination, en un territorio inteligente que atraiga a locales y foráneos a vivir nuevas experiencias turísticas, culturales, gastronómicas y a invertir en la formalización de nuevas empresas de talla mundial. Antes de llegar a este punto, es fundamental que comprendamos que nuevas prioridades requieren nuevas aproximaciones. Con lo acontecido en los últimos días en cuanto a los embates de la naturaleza por nuestras decisiones de abusar de los ecosistemas, hay que replantear la visión territorial. Hasta ahí, nada nuevo. Ya eso lo sabemos y discutirlo no modificará la realidad. Lo que sí podemos visualizar ahora mismo son las nacientes oportunidades que traen los macroproyectos de la ciudad para repensarnos como territorio más allá de las administraciones locales transitorias de 4 años.

En ese sentido, te invito a verlo desde la óptica del empresario futurista y nuestro rol en la innovación. Por ejemplo, sabemos que en Colombia tenemos abundantes insumos y elementos constitutivos en el ecosistema de innovación tales como la creatividad del empresario, los presupuestos (si aunque usted no lo crea, ¡plata hay y bastante!), facilidad para hacer negocios, aunque nos falta comprender cómo engranarlo para agregar valor. La evidencia, en el 2017 Colombia ocupaba el puesto 65 en el ranking del Índice Global de Innovación (Global Innovation Index) publicado por Cornell y la Escuela de Negocios INSEAD; en el 2020, ocupamos el puesto 68. Diría un amigo mío, “Jose, el problema no es la flecha y el arco, sino del indio que la usa”.

Eso nos lleva al principal reto de los empresarios futuristas: transformar la mentalidad de que en lo institucional está la respuesta, que “Papá Gobierno” nos debería solucionar todos los problemas a los empresarios. Nuestra invitación hoy desde Smartfutures es a revisar qué responsabilidad nos cae a nosotros en fortalecer el ecosistema innovador en #LaCartagenaDelFuturo . Aquí, algunas ideas preliminares:

  1. Movernos de reducir la incertidumbre a gestionar lo desconocido; todo un reto para los empresarios acostumbrados a gestionar el riesgo financiero maximizando las ganancias usualmente de corto plazo, gestionar lo desconocido implica hacer apuestas riesgosas, y como en los casinos, a veces se gana, a veces se pierde.
  2. Redefinir la idea de competencia por la de asociatividad o coopetencia (individual vs colectivo) para enfrentar desafíos globales sistémicos como lo que observamos en el cambio climático y sus consecuencias. Ello implicará movernos del “egosistema” a verdaderamente consolidar ecosistemas colaborativos donde todos los actores juegan un rol preponderante (empresas, gobierno, academia, sociedad civil)
  3. Hacernos la pregunta profunda de ¿qué es el capital? El cambio climático demanda un renovado concepto más allá de lo económico y financiero. Por ejemplo, está comprobado que las empresas que invierten en su capital humano obtienen ganancias superiores al 80% en la productividad. También, que el retorno del capital en las ideas es superior al retorno en los activos fijos (vean los casos de Google, Facebook, Amazon, Rappi, entre otras)
  4. Desarrollar un nuevo tipo de inteligencia empresarial: la inteligencia contextual, esto, para reconocer la diversidad de contextos en los cuales estamos inmersos, valorar la diversidad de opiniones y reconocer aquellos valores de los grupos de interés que mueven las decisiones. Dejamos nuestro aporte educativo sin costo para los empresarios en este enlace para quienes quieren introducirse en el concepto de la Inteligencia Contextual.

Finalizamos esta tormenta de ideas con lo siguiente: Colombia tiene como meta estar en el Top-3 de la innovación en América Latina para el 2025. Hoy, somos el quinto país debido, sobre todo, a la burocracia, la corrupción y a la falta de gestión de las capacidades básicas de los empresarios. Sí, ¡Esto es increíble! Difícilmente desarrollaremos capacidades de Gestión de la Innovación si ni siquiera somos capaces de gestionar lo básico del ecosistema empresarial. Recordemos que una idea sólo se transformará en innovación cuando se convierta en un producto/servicio valorado en el mercado. Por ello, somos los empresarios los llamados a invertir en fortalecer a la sociedad civil en el largo plazo, en reconsiderar nuestro sentido capitalista en el marco de la reactivación económica y en ser propositivos en el futuro que queremos, uno que nos funcione a todos.

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