Por Orlando Sarmiento Herrera

Que en la vacuna hay un microchip creado por Bill Gates para controlar a la humanidad, que tomar tinto, aromática o cualquier bebida caliente previene el virus o que recibir un paquete de China es mortal porque el coronavirus viene en la caja. Estos son algunos de los mitos y cadenas de desinformación que se comenzaron a viralizar en redes sociales con la llegada del Covid-19.

El internet es una herramienta fundamental en el diario vivir de las personas, tan importante que un día sin ello se nos hace una eternidad. Desde su creación, esta tecnología llegó para quedarse, y poco a poco fue conquistando y ganando terreno en los lugares más recónditos del planeta. No hay duda, es una herramienta de gran ayuda, sin embargo en un panorama tan desalentador como el que estamos atravesando en este 2020, esta herramienta muchas veces juega en contra de nosotros mismos.

El exceso de información que consumimos diariamente en algunos casos no nos permite diferenciar sobre qué es lo real y lo falso en el mundo del internet, es por ello que noticias como que el coronavirus fue creado por los reptilianos en cabeza de su malvado líder Bill Gates, toman tanta fuerza entre nosotros. Ese tipo de información se convierte en la verdad absoluta de aquellos incautos que no se toman el tiempo de investigar la veracidad de aquella información que llegó a su Whatsapp por medio de otro incauto que también le llegó por este mismo medio, el cual sorprendido por la magnitud de esta noticia decide reenviarla sin saber el daño que ocasiona en la salud mental de aquella persona que recibe la información.

Se ha dicho tanta información falsa sobre el nuevo coronavirus hasta tal grado que la OMS (Organización Mundial de la Salud) ha tenido que desmentir en más de una ocasión estas noticias de desinformación. Un ejemplo de esto es aquella noticia que se viralizó rápidamente en ciudades y pueblos cálidos, en muchos grupos de Whatsapp había un audio de un supuesto funcionario de la OMS diciendo que el virus no sobrevivía en altas temperaturas, es decir, que aquellas personas que vivieran en estas zonas eran inmunes al virus, además invitaba eufóricamente a bañarse en la playa porque supuestamente el agua salada mataba el covid-19.

Más allá de estos mensajes y audios que circulan en redes sociales, lo más preocupante es aquella desinformación sobre los “santos remedios” que curan el covid, aquellos tés, infusiones, medicamentos, pócimas y menjurjes replicados en las personas, mayormente terminan en un dolor de estómago por las combinaciones e ingredientes que dicen en los mensajes que combaten el virus. En su mayoría, las personas que creen este tipo de información sobre los remedios milagrosos son las personas de la tercera edad, es más fácil que una persona de avanzada edad que no tiene mayor conocimiento sobre la tecnología caiga en esta trampa que una persona que probablemente se tome el tiempo de investigar la veracidad de esta información.

Curiosamente, estos audios de Whatsapp que siempre circulan cuando ocurre un acontecimiento de gran magnitud parecen ser grabados por la misma persona. Esa voz ya me resulta tan familiar que al momento de reproducir un audio y comienza a hablar esta persona, opto por quitar el audio y continuar con mis labores personales.

La OMS denominó esta amenaza como “Infodemia” lo cual significa, sobreabundancia de información, rumores y datos falsos que propagan la desinformación en el mundo. Es por ello que realizan una invitación a la ciudadanía a informarse adecuadamente para no generar pánico y confusión entre nosotros mismos, porque muchas veces la “Infodemia” termina siendo más peligrosa que la propia pandemia