Por José David Vargas Tuñón

Con el pasar de los años, las diferentes formas de discriminación que día a día viven las personas en situación de discapacidad se han arreciado, conformando así una lista innumerable, entre la basta cantidad de ellas, se pueden nombrar algunas como: epítetos discriminatorios, malos tratos, falta de accesibilidad a ciertos servicios, entre otros.

Entre todas las discriminaciones antes mencionadas, falta una, y es la que da origen a este movimiento, y es la que se da en cuanto a la accesibilidad que tienen la personas en situación de discapacidad a los espacios públicos. Tema que nadie se ha atrevido a investigar, a pesar del impresionante desarrollo jurisprudencial que se ha tenido sobre la materia, a tal grado de generar protección especial para este grupo poblacional.

La falta de accesibilidad a espacios públicos, la considero como una discriminación y un mordaz ataque a nuestros principios y valores constitucionales, en virtud de que no se le está garantizando a las personas en situación de discapacidad el derecho fundamental a la libre locomoción, consagrado en el artículo 24 de la constitución nacional. Además de ser un atentado contra la igualdad consagrada en el artículo 13 de nuestra carta magna.

En nombre de todo lo anteriormente mencionado, se puede proclamar, lo consagrado en el artículo 47 de la constitución, en donde se deja entrever que el estado garantizará la integración social para las personas en situación de discapacidad, cosa la cual, hemos visto que en Colombia está lejos de cumplirse, y es posible atisbar que en muchas partes de este paraíso terrenal los espacios públicos, desgraciadamente no se encuentran adaptados a las medidas necesarias para garantizar ese derecho de accesibilidad, que tanto ha anhelado esta población menesterosa, en virtud a las barreras impuestas por la sociedad.

Esta realidad debe cambiar, se deben preservar los derechos de las personas en situación de discapacidad, esto se hace desde las políticas públicas que planean nuestros gobernantes, las cuales, se deben hacer más garantistas. Es un camino largo de recorrer, pero hay que hacerlo, es importante realizar un cambio en nuestra legislación, y en las medidas que el congreso de la república en su potestad legislativa toma al respecto.

Es hora de hacer un cambio, una nueva historia está apunto de escribirse. Quién no nace para servir no sirve para vivir…

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