Dinamarca se convirtió este miércoles en el primer país del mundo en descartar por completo el uso de la vacuna de Astrazeneca contra el covid-19. Las autoridades danesas deciden retirar las 2,4 millones de dosis con las que cuentan.

La decisión la justificó el jefe de la Agencia Danesa de la Salud, Soren Brostrom, por la incertidumbre levantada por su posible vínculo con la aparición de raros casos de trombos, y lo justifican con estudios que muestran una frecuencia más alta de lo esperado de casos de coágulos, uno de cada 40.000 personas.

En el país se registraron dos casos, según AFP. Uno terminó con la muerte de una mujer de 60 años.

“Hay un riesgo potencial de reacción entre la vacuna y un nivel bajo de glóbulos blancos, sabemos que hay una conexión temporal, entre una y diez semanas después de la vacunación”, dijo Brostrom.

Sin embargo, reconoció que había sido una “decisión difícil” pero que el país contaba con otras vacunas para combatir el virus, que considera bajo control.

“Los siguientes grupos en ser vacunados son los que tienen menos probabilidades de desarrollar síntomas graves por la covid-19, debemos sopesar esto con el hecho de que conocemos el riesgo de efectos secundarios con la vacuna de AstraZeneca, aunque sea muy pequeño”, añadió Brostrom.

Hasta este miércoles, cerca de un millón de personas había sido vacunada en Dinamarca, de los que 150.000 recibieron la de AstraZeneca. El país también está aplicando las de Pfizer y Moderna.